El viaje del alma

El alma no tiene raza, no tiene religión, solo conoce el Amor y la Compasión.
Todos somos seres divinos, hace miles de años que lo sabemos, pero nos hemos olvidado y,
para volver a casa tenemos que recordar el camino. BRIAN WEISS




martes, 15 de febrero de 2011

Meditación en la perla azul

Todo en el Universo se encuentra en un orden perfecto, todo ocupa el lugar que le corresponde, ¡todo está bien!. Y ese orden perfecto del Universo, y el que todo ocupe el lugar que le corresponde y, se mantenga en el tiempo y en el espacio, solo es posible a una Inteligencia Superior, no a la inteligencia humana, la cual también es posible gracias a esa Inteligencia Superior.
Si pudiéramos tener alguna duda de esto, sólo tenemos que ver nuestro  planeta: Una bola azul, suspendida en el espacio, girando sobre sí misma, y girando a su vez alrededor de una bola de fuego enorme, y acompañada por otra serie de bolas, girando todas en un orden perfecto. ¿Puede hacer eso la mente humana?, es claro que no, que sólo puede mantener ese orden una Mente infinitamente superior a la humana.
Llegar al entendimiento de que algo mucho más grande que el ser humano es el Responsable de todo lo que Es, libera al ser humano de la responsabilidad de defender permanentemente “su parcela”, frente a los otros seres humanos, le libera de defender un trocito de tierra al que llaman nación o estado, le libera de defender un trozo de tela al que denominan bandera, le libera de esconder su conocimiento para que otros seres humanos no tengan acceso a él y le roben su poder, le libera de explotar a otros seres humanos, le libera del sufrimiento, le libera del miedo. Llegar al entendimiento de que hay una Grandeza superior libera al ser humano de todas sus preocupaciones y sus miedos y le acerca a la felicidad.
Cuando el ser humano llegue al entendimiento de que ha sido creado por esa Mente Superior, cuando entienda que sólo permanece confinado dentro de esa vestimenta que llamamos cuerpo durante una ínfima temporada comparada con su verdadera existencia, cuando entienda que su estancia en el Planeta es para hacer un trabajo, el ser humano habrá alcanzado la gloria.
Pero mientras el ser humano se crea el ombligo del mundo, y vea al resto como enemigos potenciales, seguirá matando por lo que él llama sus ideales, seguirá matando por defender lo que él llama su honor, seguirá explotando a otros y condenando al hambre y a la miseria a sus contemporáneos, seguirá maltratando el Planeta, seguirá explotando sus recursos sólo para amasar más dinero; y todo eso con una única consecuencia, el sufrimiento.
La liberación del ser humano es un trabajo…….., no…….., es EL trabajo más importante que el ser humano ha venido a realizar. Entender que es “un alma”, o “una chispa divina”, o “una energía”, y actuar desde ahí hace que el ser humano se libere completamente del miedo que le atenaza y le impide vivir, y dejar que la vida sea y fluya a través de él.
No es un trabajo difícil, lo difícil es creer que “no es el cuerpo”, y empezar a trabajar desde el alma.
Para eso se puede hacer la siguiente meditación que va a acercar al ser humano a esa alma que es la verdadera esencia del ser humano:
Meditación en la perla azul
-          Siéntate en tu espacio de meditación.
-          Deja las manos sobre los muslos, las palmas hacia arriba y los dedos en Gyan mudra, (junta las yemas de los dedos pulgar e índice, dejando el resto de los dedos juntos y estirados).
-          Los ojos cerrados.
-          Empieza realizando una invocación:
“Al Dios Supremo
A mi Maestro espiritual
A todos los Maestros espirituales
A los Grandes Maestros
A los Santos Ángeles y ayudantes espirituales
A mi Alma
A mi Ser Divino
Gracias por las bendiciones divinas
Gracias por la guía, por la ayuda y por la protección
Con gratitud, con respeto, con Amor,
Gracias”
-          Coloca la punta de la lengua en el paladar.
-          Lleva la atención a la perla azul.
-          La perla azul se encuentra situada en el centro de la cabeza, en la intersección de dos líneas imaginarias, una que va desde el entrecejo a la parte posterior de la cabeza, y la otra que va de la punta de la oreja derecha a la punta de la oreja izquierda.
-          Mantén la atención en ese punto, sin utilizar la voluntad, sin concentrarte demasiado, solamente relájate.
-          Explora y localiza ese lugar.
-          Sabrás si llegas a él, porque vas a experimentar paz interior, serenidad y gozo divino.
-          Permanece respirando en ese punto durante cinco minutos.
-          Y después imagina una llama de luz dorada en ese punto. Con la llama va a aumentar tu sensibilidad y va a permitir la unión con tu alma con más rapidez.
-          Concéntrate suavemente en esa llama dorada y siente la paz, la serenidad y el gozo divino.
-          Permanece el tiempo que te apetezca.
-          Antes de finalizar la meditación, es bueno que liberes el exceso de energía.
-          Levanta las manos dejando los brazos cómodamente a los costados, las palmas mirando al frente.
-          Imagina la Tierra delante de ti, y repite en silencio:
Que la Madre Tierra sea bendecida con luz divina,
Con amor y con poder divino.
Que la Madre Tierra sea regenerada
Sea rejuvenecida,
Sea revitalizada.
-          Aprovecha la energía para bendecir a las personas que bendigas después de cada meditación.
-          Ya sólo te queda dar las gracias, repite en silencio:
Gracias Señor por las bendiciones divinas
Gracias a mi Maestro espiritual y a todos los Maestros espirituales
Gracias a mi Alma
Gracias a mi Ser Divino.
Gracias.



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