Un espacio sagrado para escuchar la voz interior y despertar la presencia que habita en ti.
Recógete en tu interior cuanto te sea posible; trata con los que han de hacerte mejor; acoge a aquellos que tú puedes mejorar.
Tales acciones se realizan a un tiempo y los hombres, enseñando, aprenden.
LUCIO ANNEO SÉNECA
No hay comentarios:
Publicar un comentario