Un espacio sagrado para escuchar la voz interior y despertar la presencia que habita en ti.
- Dime eso que no debes decir.
- No lo diré, porque eso sí depende de mí.
- Entonces te encadenaré.
- Hombre, pero ¿qué dices? ¿A mí? Encadenarás mi pierna, que mi elección ni Zeus puede someterla.
EPICTETO
No hay comentarios:
Publicar un comentario