El viaje del alma

El alma no tiene raza, no tiene religión, solo conoce el Amor y la Compasión.
Todos somos seres divinos, hace miles de años que lo sabemos, pero nos hemos olvidado y,
para volver a casa tenemos que recordar el camino. BRIAN WEISS




viernes, 29 de diciembre de 2023

Karma o planificación

 


No te juzgues por las cosechas que recojas,

sino por las semillas que plantes.

Robert Louis Stevenson

 

Soy de los que creen que todo está perfectamente calculado y planificado. Que nada sucede por casualidad en nuestra vida. Que no existe la suerte ni existen los accidentes. Y que todos, en nuestra actual existencia, estamos recogiendo lo que sembramos en vidas anteriores y, a la vez, estamos sembrando lo que recogeremos en las próximas.

          Todo es debido a la Ley de la Causa y el Efecto o Ley del Karma, cuyo enunciado dice que es una energía trascendente (invisible e inmensurable) que se genera a partir de los actos de las personas. Según esta ley, cada causa genera un efecto, a cada acción le corresponde una reacción.

          Teniendo en cuenta que todo es energía, cada pensamiento, cada palabra y cada acción generan energía, y a esa energía de acción le va a corresponder otra energía proporcional que es la reacción.

          También sé que lo único importante es nuestra vida actual, ya que todo lo que tengamos que aprender, enseñar, pagar o recibir, lo hemos de hacer en esta vida, con este cuerpo y con las circunstancias que nos hemos dado.

Todo lo demás no es importante, ni poco ni mucho. Todo el trabajo es aquí y ahora.

          Sin embargo, a pesar de saber todo eso, a veces, cuando me toca vivir situaciones desagradables, (últimamente parecen demasiadas), el pensamiento me lleva a pensar en qué habré hecho mal para recibir algo tan nefasto.

          La reflexión me lleva, de inmediato, a Jesús de Nazaret. Nadie duda de que fue un hombre bueno y ya sabemos cual fue su final. No parece que el Hijo de Dios tuviera Karma pendiente. Solo estaba cumpliendo el Plan de Vida organizado para Él.

Por lo tanto, es posible que, por Karma pendiente de una vida anterior, llegue a nuestra vida algo no deseado, pero, también, puede ser que solo sea debido a la planificación de la vida, a una situación organizada por el alma para algún aprendizaje, desconocido para el “pequeño yo”.

Sea lo que sea, si seguimos las enseñanzas que predican las principales corrientes filosóficas o las grandes religiones, como las de Abdu’l-Bahá, líder religioso del bahaísmo: “Sed padres amorosos para el huérfano, un refugio para los desamparados, un tesoro para los pobres y una curación para los enfermos. Sed los auxiliadores de toda víctima de la opresión, los protectores de los desfavorecidos. Pensad en todo momento en prestar algún servicio a todo miembro de la raza humana”. Estaremos mucho más cerca de finalizar nuestro aprendizaje en la Tierra.

Aprender a respetar a la familia, a los amigos, a los enemigos, a los desconocidos, aprender a compartir con quien no tenga, aprender a ayudar a quien lo necesite, en definitiva, aprender a amar a todos, sin distinción, y nada más importa.


jueves, 28 de diciembre de 2023

Sobre la vida (Diario íntimo de un babau)

 


  Jueves 28 de diciembre 2023

 

Nos pasamos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.

Oscar Wilde

 

 

“Todo el mundo habla del espacio como si no fuera nada. Pero, ¿cuál es el poder que permite a todas las cosas estabilizarse en sistemas orbitales? ¿Qué es aquello que sostiene vuestra tierra en el vacío? ¿Quién mantiene vuestra Vía Láctea, con sus diez mil millones de soles? ¿Qué es lo que los sostiene? ¿Qué es lo que hace que vuestro sol esté en su posición? ¿Y qué es lo que permite el paso de toda la materia? ¿Y cuál es realmente la autopista por la que viaja la luz? ¿Tú contestas: «Nada»? Enséñame nada que pueda sostener diez billones de soles y sus sistemas solares respectivos.

Estás aquí para crecer; estás aquí para crear la realidad, no para mantener el statu quo. Estás aquí para crecer en conocimiento, filosofía y luego en la verdad. Estás aquí para vivir, no para tenerle miedo a la vida. Estás aquí para utilizar tu cerebro en la creación de pensamientos y conquistar tu ignorancia”.

Los dos párrafos anteriores son escritos de Rhamta, que es el nombre de una entidad espiritual que supuestamente se comunica a través de una mujer llamada JZ Knight, que le permite usar su cuerpo para transmitir su mensaje a la humanidad. Según Knight, Rhamta es un antiguo guerrero de la mítica isla continente de Lemuria, que luchó en una batalla contra el ejército de Atlantis hace más de 35.000 años. Sus enseñanzas y sabiduría han sido plasmadas en numerosos libros sobre espiritualidad y mística.

Estaban aquí, como bailando, al final de lo escrito, seguramente para comentarlos en algún momento. Y me los encuentro hoy que he abierto el diario, después de 6 meses, para hacer un comentario sobre la vida. Comentario que me enrojece después de leer los párrafos de Rhamta.

El comentario completo era: Yo pensaba que tenía una vida de mierda, pero no, la realidad es que no tengo vida. Solo vegeto, solo existo, solo estoy.

Sin embargo, llegado a este punto, otros dos pensamientos han aparecido en mi mente: El primero ha sido, ¿por qué digo que no tengo vida? Pues porque no hago nada de lo que, realmente, me apetece. Solo me dedico a la casa, (cocinar, lavar platos, poner lavadoras, planchar, etc.) y a mi hijo, con el que estoy, ahora que tiene las vacaciones de verano, desde que se levanta hasta que se acuesta, un día tras otro. No leo, no escribo, no medito.

Pero, a la vez, aparece un segundo pensamiento: Lo que yo estoy haciendo desde hace 4 años, es lo que hacen millones de personas y, sobre todo, mujeres. ¿Pensaran ellas que no tienen vida o que su vida es una mierda?

Es una curiosa forma la que hemos elegido millones de personas para crecer, que es de lo que trata la vida, tal como dice Rhamta. Aunque, supongo, que crecerán más las mujeres que se sientes felices y orgullosas por ese trabajo, no remunerado, que realizan, que yo mismo, que no estoy nada satisfecho del trabajo que me he asignado para crecer.

martes, 19 de diciembre de 2023

En clave espiritual

 


¡Parece mentira! que, con los años que tengo, tenga unos pensamientos, tan infantiles y que elabore unos razonamientos, que pueden parecer, tan alejados de la razón.

Lo curioso es que estos pensamientos no los tenía antes, sino que han ido apareciendo, poco a poco, primero como suaves pinceladas, hasta llegar, en la actualidad, a ser el primer filtro por el que paso cualquier acontecimiento.

El pensamiento, que está arraigando y creciendo en mi cuerpo mental, a punto de convertirse en creencia, es que todo, absolutamente todo, tiene un origen espiritual. Desde un resfriado hasta un viaje. Desde un encuentro casual hasta un atraco en mitad de la calle.

Como decía en la primera línea, por los años que tiene mi cuerpo, ya puedo comenzar a presumir de una larga vida. Y lo hago. Si no fuera por un dolorcito que tengo, de vez en cuando, en la cadera derecha, estoy fantástico.

Volviendo a la vida. Es tan larga, que puedo iniciar el ensamblaje de acontecimientos ocurridos en el pasado con situaciones vividas con posterioridad. Son muchos los acontecimientos importantes, que tengo para analizar. Y siempre aparece la conexión, lo que me lleva a la conclusión de que el alma, a la chita callando, (que es hacerlo en secreto y con disimulo, sin llamar la atención ni despertar sospechas), es la encargada de mover todos los hilos para así preparar el camino y pueda darse una situación posterior o para avanzar en el aprendizaje de alguno de los hábitos desastrosos que, muchas veces en secreto, nos acompañan a todos los seres humanos.

Pues aquí sigo, inmerso en un resfriado, que parece el padre de todos los resfriados, y para el que ya he encontrado la razón de ser. No voy a contar, de momento, el porqué del resfriado, porque es la primera vez que la conexión va a ser posterior.

Después de casi tres años sin enfermar de nada. (El tapabocas era incomodo, pero ha hecho milagros), en los últimos dos meses he sufrido 5 resfriados muy fuertes. Entre resfriado y resfriado solo he tenido dos días de perfecta salud. Espero que la claridad que he sentido mientras acariciaba mi nariz, dolorida de tanto sonarme, sea acertada. Si no lo fuera, prometo contarlo en una próxima entrada.

Como no creo que escriba nada más en los días que faltan hasta el domingo, deseo a todos los que os asomáis por esta ventada una feliz Navidad.   


miércoles, 6 de diciembre de 2023

Quién espera desespera

 


Esperar……. Esperar……. ¿Quiénes de los que estáis leyendo esto no estáis en este momento esperando algo?: ¿La pareja ideal?, separarte de tu pareja?, ¿el viaje de vacaciones?, ¿qué llegue el verano, o el invierno?, ¿qué te toque la lotería?, ¿la contestación a la petición de trabajo?, ¿alcanzar la iluminación en tu próxima meditación?, ¿esperando un hijo?, ¿qué llegue el fin de semana?, ¿qué llegue la noche para cenar?, ¿esperando la cita con tu medico?, etc., etc., etc. Todos estamos esperando algo y, casi todos, estamos esperando de manera permanente.

              Y, ¿cuánto tiempo de tu vida has pasado sin esperar nada?, no mucho ¿verdad?

              Existen esperas de todos los tipos, materiales, emocionales y espirituales. Da igual el tipo de espera, porque la espera genera infinidad de sentimientos: Miedo, estrés, angustia, alegría, ansiedad, dudas, emoción, y un sinfín de sentimientos más, que, normalmente, salvo contadas ocasiones, nos afectan negativamente.

 ¿Qué hacer?, porque ya sabemos que, para no esperar, hay que eliminar los deseos, pero entiendo que es muy difícil, o por lo menos es muy difícil eliminarlos todos. ¿Qué hacemos entonces?

              Podemos intentar dos cosas: Por un lado, lo conocido, ¡Paciencia!, porque la paciencia nos puede dar la fuerza para soportar cualquier espera, cualquier contratiempo, cualquier contrariedad. Y, por otro lado, analizar serenamente aquello que se espera: ¿Para qué es necesario?, si hasta este momento he vivido sin “eso”, podré seguir viviendo igual. Este pensamiento nos sirve para la generalidad de un deseo material, pero existen esperas más conflictivas, como ejemplo, puede servirnos un problema de salud: Ante esperas de una salud perfecta, que parece no llegar, nos queda la “aceptación”. Aceptar la situación libera del estrés de la espera. Si somos creyentes, nos puede servir el pensamiento: “Es la voluntad de Dos”. Si no lo somos, o en cualquier otra situación: ¿Para qué sufrir si no está en mis manos la solución? ¡Será lo que tenga que ser!, ya que cualquier sentimiento negativo aun afectará más negativamente a la salud.

De cualquier forma, hemos de pensar que “todo está bien”, “que siempre es lo que tiene que ser”. Y para llegar a integrar esa creencia en nosotros, hemos de realizar un viaje a nuestro interior. De hecho, la única espera importante es la cita que tenemos con nosotros mismos desde el momento de nuestro nacimiento. Todas las esperas sólo son producto de la insatisfacción producida por el desencuentro con nosotros mismos.

viernes, 1 de diciembre de 2023

Conectar con el corazón y elegir (y 2)

 


Permíteme hablarte un poco más del poder de elección que os he dado.

En un momento de la Creación se originan las Mónadas o unidades de conciencia. Es vuestra parte más espiritual. Las Mónadas son como Chispas de Fuego Supremo, como fragmentos divinos, como fragmentos de vida divina separada, como entidad individual.

Las Mónadas, en el momento de la Creación son omniscientes, (capacidad de saberlo todo), y omnipresentes, (capacidad de estar en todas partes simultáneamente), pero únicamente lo son en el plano en el que fueron creadas, ya que en todos los demás planos son inconscientes e insensibles, incluido el plano físico, por lo que no son capaces de responder a todas las vibraciones divinas del Universo.

Desde el plano físico en el que estáis los seres humanos hasta el plano donde están las Mónadas hay otros siete planos.

Para poder ser sensibles en todos los planos, en todos omniscientes, en todos omnipresentes, las Mónadas han de manifestarse en esos planos, de ahí que todo el proceso de la evolución del “Yo” individual es una actividad escogida por las Mónadas mismas.

Desde el momento de la creación de la Mónada, tenéis todo el poder de elección. Yo no intervengo en ningún momento en vuestro proceso. Si estáis en los mundos de la materia, es porque habéis querido vivir en ese mundo.

La primera elección que realiza el alma es su vuelta a la vida en la materia, es decir, el nacimiento en un cuerpo. Y esa decisión la toma el alma por la imperiosa necesidad que siente de unirse a la Conciencia Superior, a Dios, a Mi. Nadie le dice que tiene que volver a encarnar. Es su decisión.

El alma vuelve a encarnar con la única finalidad de descubrir en la materia, cuál es su verdadera identidad, a pesar de la lucha por el poder que mantiene, de manera permanente, con el ego.

Como es el ego el que tiene el mando cuando el alma está encarnada, en cada vida se quedan muchos círculos sin cerrar, que será necesario cerrar en las próximas encarnaciones. Por eso, una vez tomada la decisión de volver a la materia, el alma vuelve a elegir, organizando un Plan de como se desarrollará su vida en la materia para conseguir, en el menor tiempo posible, su tan ansiado deseo.

Para la planificación de la vida si que recibe algún tipo de ayuda, sobre todo, para hacerla entender que no debe programar una vida llena de sufrimiento, lo cual sería muy difícil de llevar a buen término.

El alma quiere terminar su peregrinaje en la materia cuanto antes y sus programaciones de vida pueden ser muy duras.

Una vez en la materia, el alma que es la que conoce el Plan, queda opacada por el ego que es quien toma el mando, siendo él quien toma las decisiones. Elige los estudios, el trabajo, el tipo de vida que quiere llevar, elige la soledad o la compañía, elige con quien compartir la vida.

Es muy posible que a la hora de elegir el ego no esté muy seguro de a dónde le va a llevar ese camino, pero a pesar de todo, tiene que elegir.

Sin embargo, tenéis que ser conscientes de que las elecciones no se toman con palabras, sino con acciones. De nada vale decir, escojo ser feliz. Lo que realmente vale es ponerse en camino, de inmediato, para llegar a esa felicidad.

Os he dado la capacidad y la libertad de elegir. Eso quiere decir que podéis escoger abrazar las Leyes que están en lo más profundo de vuestra intuición, o podéis dejar que los impulsos, miedos y hábitos, dirijan vuestra vida.

Las decisiones son dirigidas: O por la mente consciente que casi siempre elige el miedo, la pereza, los hábitos, o por la sabiduría del subconsciente que tiene mucha más información de la que la mente consciente puede acceder.

Todo lo que podéis hacer es tomar las mejores elecciones posibles, dentro de vuestro grupo particular de circunstancias, elecciones hacia la vida, hacia el amor, hacia el servicio, hacia la conexión. No importa lo que la vida os presente, siempre podéis escoger como responder interiormente: Podéis resistiros, lamentaros y maldecir el destino, o podéis haceros cargo y abrazarlo, fluyendo y expandiéndoos para vivir el momento.

Puede ocurrir, que habiendo olvidado que tenéis el poder de la elección, os sintáis atrapados en una relación, en un trabajo, en la vida o por ciertas circunstancias y, las cosas se han de poner muy mal, hasta que se encuentra el deseo, el coraje, y el respeto personal para tomar nuevas decisiones. A no ser que seas consciente de que tienes el poder de decir no, nunca puedes, verdaderamente, decir si, a las relaciones, al trabajo, a la vida, a cualquier cosa.

No tenéis que esperar para hacer cambios positivos y poderosos. No tenéis que ir al trabajo, no tenéis que ir a la guerra, no tenéis que estar casados o tener hijos, o actuar como otra gente espera o desea. No tenéis que hacer nada. Simplemente reconocer que cada acción o inacción, y vuestra voluntad para aceptar esas consecuencias, os da el poder y la libertad para escoger quien ser, dónde estar y que hacer. Es entonces cuando la vida pasa de ser una obligación a una oportunidad maravillosa. Es entonces cuando los milagros ocurren.

El milagro de elegir, es el milagro de crear la vida. No tenéis que preguntaros si estáis en el camino adecuado, con la persona correcta, o haciendo el trabajo idóneo. No. Solo tenéis que elegir vivir cada día por elección, y vivir al máximo.

Dejar de quejaros y elegir otra opción.

Yo te bendigo hijo mío. 

(Del libro “Cartas a Dios” de Alfonso Vallejo)