Presencia y Palabra

Bienvenido a este espacio de presencia y palabra. Aquí comparto reflexiones, prácticas espirituales y fragmentos de mis libros para acompañarte en tu camino interior. Que cada día sea una oportunidad para volver a ti con más calma, claridad y conciencia.



viernes, 30 de septiembre de 2022

Meditación: Controlar la energía y expandirte

 


Aprender a vivir

          

        Toda la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, es una acumulación de experiencias y una incesante recepción de lecciones. Esto sucede desde nuestra individualización como almas y, en cada vida, desde la experiencia del primer nacimiento, hasta la última muerte en nuestra última vida terrena, se van sucediendo situaciones, que llevan implícito el aprendizaje, que hemos decidido tener en esa vida en concreto y en ese determinado momento. Y excepto, posiblemente, en la segunda mitad de nuestra última vida, ese aprendizaje se realiza normalmente de manera totalmente inconsciente y en un gran porcentaje de ocasiones, con sufrimiento.

          Somos inconscientes del aprendizaje que conlleva cada situación y cada experiencia, pero sí que somos conscientes de la experiencia, es decir: Imagina que reaccionas siempre con rabia ante una determinada situación que se produce con un compañero de trabajo. La inconsciencia está en que no sabemos que esa situación lleva implícito un aprendizaje y, mucho menos, cuál es el aprendizaje, pero si somos conscientes de la rabia que nos genera esa situación, y de nuestra actuación para con el compañero de trabajo debido a esa rabia.

          Esa actuación que tenemos debida a la rabia, no sucede gratis, lleva implícito un efecto. La relación entre la causa, (la rabia), y el efecto, (la actuación), se denomina karma.

          Cualquier causa, sea de pensamiento, de palabra o de acción, genera un efecto, genera karma. Y lo mismo da que esa causa sea un buen o un mal pensamiento, una buena o una mala palabra, una buena o una mala acción. En todos los casos genera un efecto, es decir, genera karma.

Un karma producido por un mal pensamiento una mala palabra o una mala acción genera un débito por parte del emisor del pensamiento, palabra o acción, hacia el receptor. Y un karma producido por un buen pensamiento, una buena palabra o una buena acción, genera un débito del receptor hacia el emisor. En el primer caso, se ha de pagar, en el segundo, se ha de recibir.

Más allá de nuestra mente no existe distinción entre el karma producido por una acción, ya sea buena o sea mala. Los dos tipos de karma van a tener el mismo resultado, van a hacer que la persona tenga que encarnar nuevamente para pagar o cobrar la deuda. Ante esto cabría preguntarse, ¿Cuándo se acaba esta rueda?, porque siempre se están realizando acciones.

La rueda, el karma se acaba cuando todo se realiza sin deseo. Está claro, que según se va evolucionando se van realizando cada vez menos malas acciones y más buenas acciones. En el momento en que todo sean buenas acciones y se hagan de manera desinteresada, se acaba el karma, se acaba el ciclo de reencarnaciones, se entra en una nueva dimensión sin cuerpo.

Mientras todo esto sucede, se está produciendo el aprendizaje y, es difícil poder concretar cuáles son las claves que indican cuando se ha aprendido la lección. Pero sí que hay ciertos indicios. ¿Eres consciente que hay situaciones en tu vida que se repiten y se repiten, una y otra y otra vez? Esa es una evidencia concreta de que hay una lección para aprender y que no la estás aprendiendo, y se va a seguir repitiendo hasta que hayas aprendido la enseñanza contenida en esa experiencia.

De cualquier forma, cuando se planificó nuestra vida, se planificaron también las ayudas. Y en esas ayudas están los mensajes, está la sincronicidad. Recuerda, que cada acontecimiento, que cada palabra, que cada mirada, que cada pájaro y cada soplo de viento, nos está hablando de los pasos que hemos de seguir en la experiencia, para vivirla al cien por cien, para extraer la enseñanza, y para plantarnos ante la próxima situación, energéticamente reforzados, por la energía que suministra el alma satisfecha por el aprendizaje.

Sólo hay que ser conscientes de las señales. Para ser consciente de las señales y de los mensajes, se ha de estar atento, se ha de tener la mente lo más calmada posible, sin esperar las señales, sin juzgarlas, sin tratar de entenderlas, solamente dejándose llevar.

Sólo así se puede ser consciente del sufrimiento que puedan generar las experiencias, para de forma inmediata poner los medios que ayuden a la liberación del posible sufrimiento, sin quedar enganchados a él, aprovechando para el alma esa nueva experiencia y ese nuevo aprendizaje.

Miedo

 


Capítulo X. Parte 1. Novela: "Ocurrió en Lima"

        Desde que Ángel se fue de mi casa, permanecí sentado reflexionando sobre todo lo que había pasado desde que salí de la empresa inmobiliaria.

¡Qué lejos me parecía que quedaba la mañana! Había sido un día intenso de emociones y enseñanzas.

Han sido muchas las lecciones impartidas por Ángel, desde que nos conocimos o, mejor, desde que “ellos” decidieron enviarle en mi ayuda.

Está claro que los temas de los que me ha ido hablando Ángel debían de ser necesarios para mi estabilidad emocional o para mi crecimiento. No sé muy bien cómo llamarle, aunque poco importa el nombre. Como él dice, ¡qué más da!, lo importante no es el nombre, es todo lo recibido.

Estoy aprendiendo cuan inútiles son los miedos emocionales, esos generados por el pensamiento, como mi miedo a formalizar una relación para evitar un hipotético sufrimiento en caso de una, también, hipotética ruptura.

Somos increíblemente estúpidos los seres humanos o, al menos, yo lo era. ¿De cuántos momentos agradables me habré privado por mi ridículo miedo?, porque la carrera que me he dado para separarme de Indhira ha sido reciente, pero, ahora, soy consciente de que ha habido otras muchas huidas en mi vida. Me he pasado la vida cerrando la puerta a lo que más he deseado, formar una familia, dejando abierta la puerta de enfrente, para que entrara, con algarabía o de puntillas, la soledad, que es lo que estoy viviendo y, aunque crea que es algo que estoy disfrutando, la triste realidad es que me pesa como una rueda de molino atada a mi espalda.

Cuando escuchaba a Ángel hablar sobre las recreaciones, que se ven desde el otro lado de la vida, se me abrieron los ojos como platos. Pues bien, creo que aún los tengo igual de abiertos. Aunque casi se me cierran de golpe cuando escuché el timbre de la puerta de mi departamento.

No era habitual que alguien tocara en las puertas de los departamentos sin haber pasado antes por el filtro de los vigilantes de la entrada del edificio. Solo podía ser algún vecino o alguien que se hubiera colado de la calle. Lo segundo parecía improbable, ya que nunca se había colado alguien en el edificio. Tampoco era muy normal que los vecinos se pasearan por la escalera. Creo que solo la vecina que vivía a la derecha de mi puerta, una abuelita muy agradable, había tocado la puerta una vez y eso porque a mí se me habían olvidado las llaves en la parte exterior de la cerradura y tocó para avisarme.

Me acerqué a la puerta y pregunté sin abrir:

-    Si, ¿Quién es? –la inseguridad ciudadana es un problema tan grave en nuestra ciudad que se hace imprescindible tomar todas las precauciones posibles.

-    Hola –escuché una voz de mujer al otro lado de la puerta- disculpe, soy su vecina. Me acabo de mudar, me he quedado sin luz y era para ver si usted podía informarme del lugar donde se encuentra el interruptor general.

miércoles, 28 de septiembre de 2022

La aventura de vivir

 


Capítulo IX. Parte 8. NOVELA "Ocurrió en Lima"

-    ¿Qué pasaba cuando en la carrera no aprobabas una asignatura? –a veces las preguntas de Ángel eran de Perogrullo.

-    Pues que repites la asignatura –no era difícil la respuesta.

-    La vida, querido Antay, es una sucesión de asignaturas y aprendizajes. Cuando has aprendido pasas al aprendizaje siguiente, mientras tanto tienes que repetirlo, hasta que lo aprendes. Por eso hay situaciones que se repiten, las veces que sean necesarias, o que parece que no tienen fin. Y si en esta vida no terminas de aprender una lección, la vas a repetir en el curso siguiente, es decir, en una próxima vida.

-    ¿De qué sirve la planificación de la vida? –estaba empezando a entender que pocas planificaciones debían de cumplirse.

-    La planificación es una guía, es un mapa de ruta. Pero una vez en la vida física, como el ser humano no es consciente de que es lo que ha venido a hacer, comienza a seguir los designios de su mente y, se vuelca por completo en la vida de la materia. Para él no existe otra cosa que la mente.

-    ¿Cómo seguir algo, como la planificación de la vida, si no se conoce? –me parecía tan obvio- en realidad, no es que no conozcamos nuestra planificación, es que ni tan siquiera sabemos que existe un Plan de Vida.

-    Si, tienes razón. Pero en lugar de escuchar la voz de la mente solo tienes que escuchar la voz de la conciencia, que es la voz de Dios. Supongo que alguna vez has hecho algo, en tu vida, que te ha hecho sentir remordimiento y que has estado dando vueltas buscando en tu interior una especie de arrepentimiento.

-    Sí, más de una vez. 

-    Cada vez que te ocurre eso, no estas siguiendo tu planificación de vida. Actúas en contra de la vida, en contra de tu programación, en contra de tu alma y en contra de Dios.

-    Y ¿qué se tiene que hacer?

-    Todas las programaciones tienen una base: el amor. Por lo tanto, solo tienes que respetar al otro. Amarle. Imaginar que estás tratando contigo mismo y que tienes delante a Dios.

-    ¿Por qué imaginar que es Dios?, ¿por qué me va a castigar por mi mala acción?

-    No hay malas acciones. Solo hay pensamientos erróneos que te llevan a realizar acciones equivocadas. Por eso hay que salir de la mente y enfocarse en Dios. 

>> Y cuando pienses en Dios, no creas que es ese Ser que está vigilándote, desde arriba, para premiarte con el cielo, cuando haces bien, o para enviarte al infierno, cuando haces mal.

>> Dios ni premia, ni castiga, ni vigila. Lo único que hace Dios es amarte por encima de cualquier cosa.

>> El ser humano viene a la vida, por propia decisión, para encontrarse con Dios. Pero una vez en la vida eso lo olvida y, en lugar de encontrarse con Dios, trata de esconderse de Él.

-    Ángel, es normal que eso ocurra. Las religiones nos presentan a Dios como un Ser que nos ama, sí, pero nos ama para perdonarnos los pecados, cuando nos arrepentimos, porque si no lo hacemos nos envía al infierno –al menos, esa es la enseñanza que yo he recibido.

-    No existe el pecado, ni el cielo ni el infierno y Dios ya te he dicho que “Es”. Eso quiere decir que todo Es Dios.

>> El pecado no existe, existen pensamientos erróneos. El pecado solo es el instrumento que utilizan algunas religiones para manipular a sus seguidores y conseguir que sus adeptos sigan fieles a sus enseñanzas atenazados por el miedo que les provoca el castigo eterno. El cielo tampoco existe, tal como hacen creer las religiones. Cuando se deja el cuerpo se está en otro estado vibracional, pero no se está en un lugar concreto, que se denomine cielo. Y el infierno tampoco es ese lugar de fuego donde se queman las almas sin llegar a consumirse. Ya te dije el día que nos conocimos que el infierno, el auténtico y verdadero infierno, no está después de la muerte, está ahora, en la vida, es la mente de la persona la única que le hace sufrir sin necesidad de fuego.

>> Sal de la mente para alejarte de tu infierno particular y escucha el silencio. Ahí está Dios.

martes, 27 de septiembre de 2022

A vueltas con la 5ª dimensión



 Domingo 25 de septiembre 2022

        Ya lo dice el refrán: “Dime de que hablas y te diré de que careces”.

Aunque resulte difícil de creer, por todos los desastres que envuelven al planeta, la Tierra está realizando su ascenso a la quinta dimensión.

La quinta dimensión no es un lugar, es un estado de conciencia y el estado de conciencia tiene que ver con la calidad de la energía, es decir, con la vibración.

El mayor descubrimiento de Albert Einstein fue que la materia es energía. Por lo tanto, una vez demostrado que nada es sólido, se puede afirmar que todo es energía. La existencia es energía: el cuerpo es energía, la mente es energía, el alma es energía, Dios es energía, y lo es el pensamiento, la emoción y el sentimiento.

La diferencia entre la energía del cuerpo, la energía de la mente o la energía de Dios, estriba en la vibración o, en la diferente longitud de onda de cada uno de ellos. Desde la materia, que es la vibración más baja, hasta Dios, que es la vibración más sutil, existe un sinfín de vibraciones.

Las bajas vibraciones corresponden a las dimensiones bajas y se asciende a otra dimensión según se va incrementando la vibración.

Los seres humanos nos movemos entre la tercera y la cuarta dimensión.

En la tercera dimensión o tercer nivel de conciencia, se percibe el mundo, y a uno mismo, a partir de tres referencias: anchura, altura y profundidad, es decir, quien vive en la tercera dimensión valora todo aquello que puede ver, tocar y experimentar, es decir, valora el mundo físico.

Al incrementase la vibración de la persona, esta asciende a la cuarta dimensión. En ella, a las referencias anteriores, ancho, alto y profundo, se incorpora la parte espiritual, por lo que la persona puede verse a sí misma, aparte de un cuerpo con unas necesidades específicas, con un añadido afectivo y emocional. La vibración de la Tierra corresponde a esta categoría, por lo que los seres humanos que habitan en ella, al estar impregnados con su energía, tienen una facilidad añadida para llegar a ese nivel, si es que aún no han llegado a él.

El siguiente peldaño o nivel de conciencia es la quinta dimensión. Quien vibre en esa sintonía es capaz de percibir que todas las cosas están unidas por una fuerza universal, el Amor. Se deja a un lado la sensación de individualidad y se adentra en la sensación de unicidad. Todos somos Uno, hijos de un mismo Padre.

A esta vibración es a la que se está llevando al planeta, y digo “que se está llevando” porque no lo puede hacer solo y, para eso, necesita de las vibraciones de sus habitantes y de la ayuda de los Seres de Luz.

Los habitantes del planeta, no creo yo que seamos de mucha ayuda, ya que no parece que haya muchos que estén vibrando en la sintonía cercana a la quinta dimensión, por lo que casi todo el trabajo lo tienen que realizar los Seres de Luz. Cuando lo consigan será de gran ayuda para que todos los que estamos encarnados, y para que los que vayan a encarnar, podamos llegar a esa vibración más fácilmente, porque cuando la Tierra consiga vibrar en la energía de la quinta dimensión, será mucho más fácil, para los seres humanos, alcanzar ese estado de unidad con Todo, de unidad con todos y de unidad con Dios, que son los atributos de la quinta dimensión.

A pesar de que la Tierra cambie su vibración, podrán seguir habitándola seres de tercera y cuarta dimensión. Posiblemente, un poco incómodos, al principio, porque tendrán que vivir en una energía más sutil que la suya propia, pero podrán acostumbrarse sin grandes problemas.

Sin embargo, hay quien no quiere que la Tierra ascienda. Los seres de la oscuridad no desean ese cambio porque no quieren que los seres humanos se acerquen a su Origen, es decir, a Dios y, para eso, ponen todas las trabas que pueden para que eso no suceda.

Mañana seguiré con los seres de oscuridad.

Futuribles


 Capítulo IX. Parte 7. NOVELA "Ocurrió en Lima"

        - Creo que necesito un té para digerir todo esto que me estás enseñando, ¿te apetece otro? –claro, que no sabía si los que viven al otro lado necesitaban beber, de vez en cuando.

-    Será un placer tomar ese té.

-    En esa recreación que decías, ¿qué pasa cuando se cambia de rumbo, bien sea en la encrucijada o en el mismo camino?

-    Cambia la recreación de inmediato. De hecho, es lo que ocurre a cada instante. Las personas toman decisiones, cambian de parecer, avanzan, retroceden. Es el libre albedrio. Y las recreaciones cambian una, mil y hasta un millón de veces, si fuera necesario, y lo hacen de manera instantánea.

>> Cuando un alma llega a la vida hay una sola recreación, coincidente con su Plan de Vida. Pero eso no dura mucho, porque los padres comienzan a tomar decisiones que van a afectar a la vida de ese bebé, y empiezan a aparecer nuevas recreaciones que van variando según van cambiando los planes, primero de los padres y luego del bebé según va creciendo.

-    Decías que existe una especie de recreación del proceso de la vida, en cada uno de los posibles caminos elegibles, con el resultado final. Pero cuando se ha pasado de ese punto de cruce, ¿qué pasa?, ¿se mantiene la recreación? –la verdad es que todo eran dudas, entendía lo que me estaba contando, pero me costaba asimilarlo.

-    Una vez que se pasa la encrucijada y no hay vuelta atrás, la recreación desaparece. En realidad, se mantiene mientras existan posibilidades de que se materialice. Cada recreación es cada uno de los futuribles que se pueden vivir y, los futuribles, son cada una de las opciones que el alma tiene una vez que se encuentra en la materia.

>> Con cada decisión que toma el ser humano se abre un abanico de posibilidades para elegir. La persona se decide por una y desaparecen las que se habían abierto, para aparecer otro nuevo abanico de posibilidades. Otra nueva elección y así toda la vida.

>> ¿Me sigues? –concluyó Ángel.

-    Sí, pero parece muy complicado. Era mucho más sencillo, cuando la culpa la tenía el vecino y cualquier cosa que pasara era debido a la buena o mala suerte, o a la casualidad, que parece que también jugaba un papel importante en la vida de todos. Me has desmontado todas las creencias. Ahora resulta que la culpa es mía.

>> Y, ¿por qué con tantas posibilidades y tantos futuribles, a veces, las situaciones se repiten, una y otra vez, y las desgracias parece que no terminan de acabar?

domingo, 25 de septiembre de 2022

Solo tú eres responsable de tu vida

 


Capítulo IX. Parte 6. NOVELA "Ocurrió en Lima"

        - Aparte de todo lo que me has enseñado y que creo está cambiando mi concepción de la vida, lo ocurrido esta tarde con la progresión y la regresión me hace preguntarme a mí y preguntarte a ti, ya que estás aquí, ¿mi felicidad depende de Indhira?, ¿solo podré formar una familia si estoy con ella? –pensaba que algo tendría que ver ella en todo esto, teniendo en cuenta que apareció en las tres regresiones y que la conocí a la semana de haber encontrado a Ángel.

-    Yo no te he enseñado nada. Solo te he recordado algo que conoces desde siempre y que, incluso, has practicado en la materia en más de una vida.

>> En cuanto a tu felicidad, no depende ni de Indhira ni de nadie. Solo depende de ti. Tienes que ser feliz por ti mismo.

>> La felicidad es un estado de paz interior y de serenidad. Es el estado que se consigue cuando se sabe que “todo está bien”. Te diré más, si trabajas por tu felicidad, aunque sigas toda la vida solo, la recreación de la progresión que has visualizado sería muy diferente. Estarías en la residencia, también, solo, pero estarías feliz. Porque no es necesario tener una familia para ser feliz.

>> Nada ni nadie fuera de ti, incluso una familia, te va a dar la felicidad, porque todo lo que encuentras fuera de ti te puede dar momentos agradables, alegres, incluso, momentos de serenidad, pero nada permanente, porque todo lo que encuentres fuera de ti es caduco, como la misma vida. Esos momentos pueden durar un día, un mes, un año, o varios, pero se acabará en algún momento. Y cuando esas sensaciones terminen aún podrás sentirte peor por la ausencia de algo o de alguien con lo que te sentías bien. De la misma manera que te ha pasado con tus padres o con la que fue tu pareja.

>> Lo que tú denominas felicidad son estados de alegría o de euforia. La felicidad es inherente a la esencia de la persona. Tienes que dejar de vivir el mundo exterior, que es al que te lleva la mente, y dejar de identificarte con los momentos agradables o desagradables que se van presentando. Tienes que encontrar el punto medio, ese punto de equilibrio, donde no hay euforia, donde no hay tristeza, solo serenidad y paz interior, sin apegos ni deseos.

>> No puedes buscar la felicidad utilizando la mente, porque lo primero que hace la mente es juzgar y buscar un calificativo. Poner un calificativo es comparar con algo conocido. Algo que permanece en la memoria como bueno o como malo, y la felicidad es un estado neutro, donde solo existe el instante presente, porque pasado y futuro son apreciaciones mentales. Cuando se vive con atención el presente no hay sufrimiento por algo pasado y no existen ficticias esperanzas de que se cumplan los deseos de mañana, porque vas a vivir el momento.

>> Por lo tanto, la segunda pregunta de si solo podrás formar una familia con Indhira se contesta por si sola. No. Podrás formarla con quien quieras.

>> Indhira y tú habéis estado juntos, en múltiples papeles, en muchas vidas. Por eso, en las regresiones, para ver la diferencia entre vivir con miedo y vivir con amor es normal que haya aparecido Indhira. Pero ya te aseguro que has vivido otras muchas vidas felices con otras almas. En la regresión en la que eras un pescador, sin ir más lejos, tu mamá era Indhira, pero estabas, felizmente, casado con otra persona. Y en la vida de monja, Indhira estaba ahí, era la madre superiora, pero nada que ver con la pareja o la familia.

>> Tú eres el único responsable de tu vida. Dios, en su infinito amor, te ha dado un don maravilloso que se llama libre albedrio. Gracias a eso eres el único responsable de tu vida. Serás feliz o infeliz, por tu propia decisión, porque solo tú eres el artífice de tu vida.

-    Discúlpame Ángel, las palabras suenan muy bien, pero de que le vale el libre albedrio a un hombre que tiene siete hijos, que está sin trabajo y sin dinero para alimentar a su familia. ¿Cómo va a ser feliz? –Es tan elemental que toda la palabrería sobre Dios, la felicidad y el libre albedrío se cae por si sola.

-    Es seguro que ese hombre ya está haciendo lo posible y lo imposible para que puedan comer sus hijos. Y seguro que vive con un dolor en su corazón como si llevara clavados siete puñales en él, uno por cada hijo. Y, también, es seguro, que ese dolor le impide dar amor a su familia y que, incluso, se encuentre siempre de mal humor, vociferando a todos.  ¿Qué pasaría si siguiera haciendo lo posible y lo imposible para que coman sus hijos, pero desde una perspectiva diferente?

-    ¿Qué perspectiva? –veremos por donde sale Ángel ahora.

-    Desde el amor. Porque cuando lo hace desde el mal humor, desde los gritos y desde el sufrimiento no consigue ni un pan más, ¿para qué le sirve el sufrimiento? Sin embargo, si lo hiciera desde el amor tampoco conseguiría un pan de más, pero los que pusiera en la mesa estarían envueltos de amor y no de ira, estarían envueltos de alegría y no de sufrimiento, estarían envueltos de esperanza y no de miedo. No gritaría a sus hijos y el amor, con el que les envolvería a todos, les haría mucho más llevadera la penosa situación por la que atraviesan.

>> Y ya no quiero hablarte de que está viviendo esa situación por su propia decisión, por su planificación de vida. Ha sido organizada por él mismo. ¿Con que objetivo?, con el mismo objetivo por el que se planifican todas las vidas, para crecer, para acercarse a Dios, para aprender a amar, para dejar de ser un inmaduro espiritual o un bebé emocional. 

sábado, 24 de septiembre de 2022

La vida es ilusión

 


Capítulo IX. Parte 5. NOVELA "Ocurrió en Lima"

        Desde la primera vez que me encontré con Ángel o, mejor, desde la primera vez que me separé de él, tenía la duda de si sería una persona normal o un ser con poderes extraordinarios y, ahora me confirma que, en efecto, es un ser espiritual, una especie de ángel sin alas, un ser sin cuerpo, un ser del otro lado de la materia, que ha sido enviado para ayudarme.

En realidad, no estoy sorprendido, salvo por el hecho de que ha venido a ayudarme. ¿Ayudarme a mí?, ¿por qué?, ¿qué méritos o deméritos habré acumulado? 

-    ¿Puedo preguntarte algunas dudas que tengo? –era el momento de despejar todas las dudas que rondaban por mi cabeza desde la primera vez que nos encontramos.

-    Sí. Antay, puedes preguntar lo que quieras –respondió, como siempre, con todo el amor y una paciencia infinita.

-    ¿Puedes leer el pensamiento?, porque siempre has estado respondiendo a las preguntas que me iba haciendo en mi interior.

-    No es que lo lea, es que lo veo, porque cada pensamiento es energía, igual que lo es cualquier emoción. Por eso sé de tus dudas y de tus miedos.

-    ¿Es posible que solo yo pueda verte?

-    Unas veces sí y otras no.

¡Qué alivio!, en algún momento creí que me estaba volviendo loco. Aunque esto ya es bastante locura. No parece muy habitual que se aparezca un ángel para ayudar a un ser humano. Solo había visto algo parecido en alguna película.

-    ¿Por qué has venido a ayudarme?

-    He venido a ayudarte porque lo has pedido y lo has hecho desde el corazón.

>> ¿Recuerdas el sueño que tuviste el día que nos encontramos?

-    ¿El sueño de mi fallida boda por culpa del mendigo? –supuse que sería ese porque no recordaba otro sueño.

-    Exacto. Lloraste, pediste, rogaste, suplicaste. Soy el resultado de tus suplicas.

-    Pero si eso fue un sueño –no entiendo que tenían que ver mis lágrimas, en un sueño, con la vida real.

-    Toda la vida es un sueño, es una ilusión. Tú diferencias tu vida consciente de la vida inconsciente dentro del sueño. Pero para el alma todo es lo mismo. Tu sueño solo fue una manera de hacer consciente algo que permanece escondido en tu inconsciente.

>> ¿Te has preguntado por qué recordaste este sueño entre los varios que tienes cada noche? Necesitabas traer a la parte consciente algo que te mortifica dentro de ti. Hiciste dos trabajos, hacerte consciente de tu deseo de formar una familia y pedir ayuda, de manera desesperada, para conseguirlo. Y ¡heme aquí! –es increíble lo poco que conocemos de la vida y de nosotros.      

-    Aparte de todo lo que me has enseñado y que creo está cambiando mi concepción de la vida, lo ocurrido esta tarde con la progresión y la regresión me hace preguntarme a mí y preguntarte a ti, ya que estás aquí, ¿mi felicidad depende de Indhira?, ¿solo podré formar una familia si estoy con ella? –pensaba que algo tendría que ver ella en todo esto, teniendo en cuenta que apareció en las tres regresiones y que la conocí a la semana de haber encontrado a Ángel.

jueves, 22 de septiembre de 2022

Ha llegado un ángel



Capítulo IX. Parte 4. Novela "Ocurrió en Lima" 

        Sentí como Ángel levantaba su mano de mi frente y, de inmediato, volvió la oscuridad.

-    Puedes moverte y abrir los ojos cuando te apetezca –me dijo Ángel de manera suave.

Permanecí en silencio, mientras se recuperaba mi cuerpo, tratando de asimilar todo lo que había contemplado. Aunque estaba seguro de que Ángel me daría una explicación convincente de todo, quería hacerme mi propia composición de lugar antes de escucharle a él.

Estaba claro que había presenciado una analogía entre una vida en soledad, generada por el miedo, y otras vidas llenas de amor. Fue como presenciar un combate incruento entre el amor y el miedo. No tenía ninguna duda de que en las visiones presentadas había ganado el amor.

Después de casi media hora, que tardé en recuperarme por completo, me senté en el sofá.

-    ¿Cómo estás? –me preguntó Ángel.

-    Me molesta la espalda, pero estoy muy bien. ¿Cómo lo has hecho? –no podía resistirme sin preguntar.

-    Yo no he hecho nada. Solo he estado sentado a tu lado acompañándote en tu regresión. Ha sido igual que la regresión que hiciste con Indhira –estaba claro que había hecho algo más que acompañarme.

-    Igual no ha sido, porque con Indhira tuve sensaciones y ahora ha sido una visión perfecta. Fue como si estuviera viendo una película. Y, además, la primera visión yo diría que fue de esta vida. Eso no parece una regresión.

-    Eso fue una progresión –explicó Ángel- Ten en cuenta que el tiempo está asociado a la materia y, en el estado de relajación que has conseguido, la vibración de tu campo energético se ha elevado tanto que has trascendido las leyes de la materia, incluido el tiempo.  En eso sí que he intervenido un poco. Para ayudar en tu relajación he estado meditando para crear, entre los dos, un espacio de silencio, un espacio sagrado, para elevar tu vibración algo más que lo conseguido en la regresión que hiciste con Indhira. Gracias a esa vibración has podido tener una visión y conseguir una progresión.

-    Si en la progresión he podido ver mi vida dentro de cuarenta años, ¿es posible que ya la haya vivido? ¿Eso quiere decir que la vida ya ha sido vivida y esto sea una especie de sueño o de recordatorio? –no se me ocurría otra explicación.

-     ¡Uf!, es difícil de explicar, pero, aunque consiguiera explicarlo, sería imposible de entender. Pero voy a intentar aclarártelo un poco.

>> ¿Recuerdas que te dije que en la vida nos vamos encontrando en el camino con diferentes encrucijadas en las que podemos elegir varios caminos?

-    Si, lo recuerdo.

-    Pues bien. Dependiendo del camino que elijas llegarás a una o a otra meta. Desde el otro lado de la vida, desde fuera de la materia, existe, para cada alma, una especie de recreación del proceso de la vida, en cada uno de los posibles caminos elegibles, con el resultado final.

>> Tú has tenido acceso a una de esas recreaciones. Has visto una en la que, si siguieras, exactamente, el mismo camino por el que estás transitando, en este instante, el resultado final sería el que tú has visto. Viviendo en una residencia para personas mayores después de una vida de soledad, atenazado por el miedo. Pero hay muchas más recreaciones de tu vida –concluyó Ángel.

Tenía los ojos como platos para tener más canales de entrada a la información que Ángel me estaba regalando. Me costaba trabajo de creer. Estaba seguro de estar escuchando una lección magistral.

-    ¿Sí?, ¿eso es así?, entonces, ¿podemos volver a hacerlo para ver las otras recreaciones de mi vida? –pensaba que eso sería fantástico, poder verlas todas, y así poder elegir la más idónea.

-    Sí, es así –contestó Ángel con una sonrisa- pero no puedes ver más. Has sido muy afortunado por haber podido ver una. Te han permitido verla porque necesitabas esa información en este momento de tu vida.

-    ¿Por qué necesitaba esa información?, ¿quién eres? –otra vez me asaltaron las dudas sobre la identidad de Ángel.

-    Bien, ya es momento que lo sepas. Me han enviado a ayudarte. Pero mi ayuda está casi terminando porque consistía en abrirte los ojos y, por lo que veo ahora –esto lo decía sonriendo- los tienes bien abiertos. Para nada más. Ni yo ni nadie va a decirte nunca que tienes que hacer. 

>> En cuanto a porqué necesitabas esa información, no puedo contestarte nada concreto. Lo importante es que la información ha llegado a ti. Tú sabrás que hacer con ella. Recuerda que siempre recibes aquello que necesitas, no lo que deseas.