Un espacio sagrado para escuchar la voz interior y despertar la presencia que habita en ti.
Presencia y Palabra
miércoles, 18 de marzo de 2026
jueves, 19 de febrero de 2026
El poder de la atención
Tú sabes que tienes la habilidad de
transferir tu pensamiento de Barcelona a New York en el mismo instante, lo
mismo que cambiar tu pensamiento desde una condición de Luz a una condensación
muy espesa, tal como el hierro. Esto te hará ver que lo que tú haces en cada
momento consciente y voluntariamente, puedes hacerlo con mucho más poder si
fijas tu atención conscientemente metiéndola en aquello que deseas manifestar.
Cuando permites que tu atención se
fije en algo, en ese momento le estás dando el poder de actuar en tu mundo, es
decir, que no puede existir una cualidad o una apariencia en tu mundo sino
aquella que tú mismo le des.
SAINT GERMAIN
lunes, 16 de febrero de 2026
Elección de pensamientos
Todo nuestro mundo, toda nuestra
vida, todo lo que experimentamos está hecho de pensamientos.
Tenemos pensamientos buenos y
pensamientos malos. Nuestra mente mantiene un diálogo permanente: unas veces lo
cuestiona todo, lo juzga todo, te culpa a ti y a tu entorno, te atemoriza; y
otras veces te alaba, ve la bondad en los demás, expresa compasión y ternura.
Por lo tanto, nuestra mente —y, en consecuencia, nuestra vida— está llena de
claroscuros. Nada es completamente luminoso ni totalmente oscuro.
Si aceptamos que somos lo que
pensamos y que vivimos la vida que pensamos, está claro que poseemos una
herramienta poderosísima para ser felices, para sentir alegría, para mostrar
ternura y para ser compasivos. Solo hay que permitir que los pensamientos
buenos tengan espacio.
Si aceptamos también que cada
uno es responsable de sus propios pensamientos, y que ninguna otra persona
puede obligarte a pensar de una manera determinada, entonces, si uno no elige
los pensamientos que lo conducen a la felicidad, no puede culpar al vecino: su
dolor o su desdicha son únicamente su responsabilidad.
PERLAS PARA EL ALMA –
Alfonso Vallejo
sábado, 7 de febrero de 2026
lunes, 2 de febrero de 2026
La fuerza del YO SOY
Quiero
imprimir en las mentes de los estudiantes que es tonto dejarse afectar y
perturbar por actividades, reales o imaginarias, de la conciencia exterior; ya
que una vez que sepan “YO SOY la única Presencia Todopoderosa
actuando en mi Mente, mi Cuerpo y mi Mundo”, ya no podrán ser afectados
ni perturbados por ninguna asociación del mundo exterior.
Deben saber que están enteramente
inmunes de las molestias y perturbaciones de la mente de otros, no importa lo
que traten de hacernos.
Cuando el individuo se da cuenta de
que su propio pensamiento y sentimiento le puede producir todo lo que él
necesite, se sentirá libre del deseo de las riquezas y todo lo que el mundo
exterior puede ofrecerle.
SAINT GERMAIN
domingo, 1 de febrero de 2026
La mente nunca descansa
La mente es una corriente incesante.
Siempre está elucubrando, maquinando, imaginando, recordando, comparando,
juzgando. No descansa. Incluso cuando creemos estar en silencio, hay
pensamientos que se deslizan por nuestro interior como sombras sutiles. Y como
no hay palabra sin pensamiento, ni acción sin pensamiento, resulta evidente:
toda nuestra vida pasa primero por la mente.
Esta
comprensión nos lleva a recordar las palabras del Buda: “Somos exactamente lo
que pensamos”. No es una metáfora, es una afirmación radical. Nuestra
experiencia del mundo, nuestras emociones, nuestras decisiones, todo está
teñido por el filtro del pensamiento. Así, la conclusión parece sencilla: “Si
consigo organizar mi pensamiento, consigo organizar mi vida”. O, dicho de otro
modo: “Para vivir de una determinada manera, sólo he de pensar de esa
determinada manera.” Incluso: “Para ser feliz, sólo tengo que pensarlo
primero.”
Pero,
aunque la conclusión sea clara, llevarla a la práctica no siempre lo es. No
porque sea imposible, sino porque requiere algo que solemos pasar por alto:
atención. Atención constante, delicada, presente. Atención para observar qué
pensamientos están surgiendo en cada momento, sin juzgarlos, sin aferrarse a
ellos. Porque cuando los pensamientos no reciben nuestra energía, no se
alimentan. Y al no alimentarse, pierden fuerza, se disuelven, desaparecen tal
como llegaron.
Este
es el arte de vivir con conciencia: no controlar la mente por la fuerza, sino
observarla con lucidez. No se trata de reprimir pensamientos, sino de no
identificarse con ellos. Al hacerlo, descubrimos que detrás del ruido mental
hay una presencia silenciosa, clara, libre. Y desde esa presencia, la vida se
organiza sola, con naturalidad, sin esfuerzo.
PERLAS PARA EL ALMA - Alfonso Vallejo
viernes, 26 de diciembre de 2025
Enseñanza universal
Todo el
mundo anda buscando la felicidad, a veces llamada dicha, y, sin embargo, muchos
de los que la buscan con tanto ahínco continúan pasando de largo ante la llave
de esa felicidad.
La llave
simple de la dicha perfecta y el poder inherente que la mantiene constante es
el “autocontrol” y la “autocorrección”. Pero esto es facilísimo de lograr una
vez que se aprende la verdad de uno mismo es la presencia YO SOY y la
inteligencia que controla y ordena todas las cosas.
Alrededor
de cada individuo hay todo un mundo de pensamientos creados por él mismo.
Dentro de este mundo mental está la semilla, la Presencia Divina, el «YO SOY»,
que es la única Presencia que actúa en el Universo y la cual dirige toda
energía. Esta energía puede ser intensificada más allá de todos los límites por
medio de la actividad consciente del individuo.
La
Presencia Divina Interior puede ser comparada con la semilla de un durazno. El
mundo de pensamientos que la envuelve semeja la pulpa. La pulpa representa no
sólo el mundo mental creado por el individuo, sino la sustancia electrónica
universal, siempre en espera de ser activada por la determinación consciente
del individuo, para ser precipitada a su uso visible en la forma que a él le
convenga o desee.
El
camino seguro hacia la comprensión y uso de este poder consciente nos viene
por medio del autocontrol. ¿Qué quiero yo decir con esa palabra “autocontrol”?:
1)
El reconocimiento de la Inteligencia «YO SOY» como
única Presencia activa.
2)
Que sabiendo esto, sabemos también que no existen
límites o limitaciones para el poder de su uso.
3)
Que los humanos, habiendo recibido libre
albedrío, libre selección y libre actuación lo que crean en su mundo circundante
es todo aquello en que fijan su atención.
SAINT GERMAIN
viernes, 12 de diciembre de 2025
Dios en lo cotidiano
“Dios me parece una entidad vaga y remota”,
comentó cierto estudiante.
“El
Señor te parece distante solamente porque tu atención está dirigida hacia el
exterior, hacia la creación, y no hacia el interior, hacia Él”, dijo el
Maestro. “Cuando quiera que tu mente se eche a vagar en medio de la confusión
de miríadas de pensamientos mundanos, condúcela pacientemente de regreso al
interior, enfocándola sobre recuerdo del Señor que allí mora. Y así, llegará el
día en que le llevarás siempre contigo; un Dios que te habla en tu propio
lenguaje, un Dios cuyo rostro te atisba desde cada flor, desde cada arbusto,
desde cada brizna de hierba. Entonces dirás: “¡Estoy libre! La gloriosa túnica
del Espíritu me viste; vuelo desde la tierra al cielo sobre las alas de la luz”.
¡Y cómo se consumirá tu ser de gozo!”.
PARAMAHANSA YOGANANDA
sábado, 1 de noviembre de 2025
Cambiar un hábito
“Un mal
hábito puede modificarse rápidamente”, díjole el Maestro a cierto discípulo que
buscaba su ayuda.
“Un hábito
es el producto de la concentración mental. Has estado pensando siempre en una
forma determinada. Para desarrollar un nuevo buen hábito, concéntrate,
simplemente, en la dirección opuesta”.
PARAMAHANSA YOGANANDA
domingo, 19 de octubre de 2025
Dios en acción: Cada pensamiento cuenta
No podré jamás ponderar demasiado la
importancia de meditar en el “YO SOY” todo lo más posible, como siendo la Magna
Activa Presencia de Dios en ti, en tu hogar, en tu mundo y en tus asuntos.
Cada respiración es Dios en Acción en
ti. El poder de expresar tu pensamiento y tu sentimiento es Dios Activo en ti.
Como tu tienes libre albedrío, es
asunto tuyo calificar la energía que proyectas en pensamiento y sentimiento,
determinando como quieres que actúen para ti.
Nadie puede preguntar: ¿Y cómo debo
hacer para calificar la energía? Todo el mundo conoce la diferencia entre lo
destructivo y lo constructivo en pensamiento, sentimiento y acción.
SAINT
GERMAIN
jueves, 2 de octubre de 2025
El sufrimiento como maestro del alma
“¿A
qué se debe que el sufrimiento se encuentre tan diseminado sobre la Tierra?”,
preguntó cierto discípulo. El Maestro respondió:
“Hay
muchas razones para ello. Una de las razones de ser del sufrimiento, es
prevenir al hombre en contra del aprender demasiado de los demás y no lo
suficientemente de sí mismo. El dolor obliga tarde o temprano a los seres
humanos a preguntarse: ¿No habrá quizá un principio de causa y efecto operando
en mi vida? ¿No se deberán mis problemas a mi errónea forma de pensar?”
PARAMAHANSA YOGANANDA
miércoles, 21 de mayo de 2025
Quiero más
Querido Dios:
Detrás de ese
pensamiento de que hay alguien que tiene algo más, lo que sea, se forja el
deseo, ¡Yo también quiero ……….. más! Y se comienza un peregrinaje mental y de
emociones en pos de ese más que la mente ha decidido que necesita. Pero, es
asombroso, al no pensar que tiene suficiente de lo que sea, no quiere nada con
los menos ricos, menos sabios, menos importantes, con menos poder.
¡Qué poderoso es el
pensamiento!, que nos hace ir en pos de “maestros”, en pos de “religiosos”, en
pos de “políticos”, en pos de “famosos”.
A veces siento que ese
“más” que perseguimos actúa como una máscara. Nos cubre el rostro de lo que
realmente somos, porque tememos no ser suficientes. Nos hemos acostumbrado
tanto a medirnos con estándares externos, a clasificarnos según logros,
riquezas o reconocimientos, que hemos perdido la habilidad de encontrarnos con
nosotros mismos. Miramos en el espejo y no vemos lo que somos, sino lo que nos
falta ser.
Es irónico, Dios,
porque dentro de nosotros sabemos que esas comparaciones son una trampa.
Sabemos que el valor verdadero de una persona no se encuentra en lo que tiene o
aparenta, sino en lo que lleva en su corazón. Sin embargo, seguimos atrapados
en esa red, atados a ideales y expectativas que a menudo ni siquiera son
nuestras. Son voces del mundo que hemos convertido en nuestras guías, olvidando
la voz suave que viene de Ti y que nos susurra: “Ya eres amado. Ya eres
suficiente”.
Y esa lucha interna
entre lo que deseamos y lo que somos genera cansancio, un cansancio profundo
que ni siquiera reconocemos. Nos distraemos con más tareas, más metas, más
ocupaciones, creyendo que llenar ese vacío con actividades nos dará paz. Pero
no la da. En cambio, nos aleja más de lo esencial, de ese silencio donde
podríamos escuchar Tu Voz y reencontrarnos con la Verdad.
Sé que no estamos
solos en esta búsqueda. Sé que Tú, Dios, siempre estás ahí, paciente, esperando
a que levantemos la mirada del caos que nos hemos creado. Pero ¿Cómo hacerlo,
Dios? ¿Cómo romper con ese ciclo? ¿Cómo encontrar la valentía para mirar hacia
adentro, aceptar nuestra vulnerabilidad, y darnos cuenta de que no necesitamos
buscar más porque ya te tenemos?
Dios, no te pido
respuestas fáciles ni soluciones inmediatas. Solo te pido que me des claridad,
que ilumines mi mente y mi corazón para discernir lo que realmente importa.
Enséñame a amar más allá de las apariencias, a construir puentes en lugar de
muros, a vivir plenamente sin miedo al vacío. Porque creo, Dios, que en ese
vacío es donde Tú habitas.
Con gratitud y
esperanza,
Tu hijo.
CARTAS A DIOS –
Alfonso Vallejo
lunes, 12 de mayo de 2025
En el interior
Lo que realmente
define a una persona no es su apariencia, ni su posición social, ni siquiera lo
que los demás dicen de ella. Lo que da forma a su esencia es aquello que lleva
dentro: sus pensamientos, sus emociones, sus valores, sus sueños.
Cada ser humano es un
universo en sí mismo, una combinación irrepetible de vivencias, sentimientos y
creencias que moldean su manera de ver el mundo. No somos solo lo que
mostramos, sino todo aquello que nos mueve por dentro, lo que nos emociona y
nos inspira. Un rostro amable puede esconder un alma llena de resentimiento,
así como una apariencia sencilla puede esconder un corazón inmenso y generoso.
En un mundo donde la
imagen parece tener más peso que la autenticidad, es fácil caer en la trampa de
juzgar por lo externo. Sin embargo, si realmente queremos conocer a alguien,
debemos mirar más allá, escuchar sus palabras, entender sus silencios y
observar sus acciones. Porque es en los gestos cotidianos donde se revela el
verdadero ser de cada persona: en la forma en que trata a los demás, en cómo
responde ante la adversidad, en la manera en que elige amar y compartir.
Los valores internos
son los que construyen el camino de cada uno. No importa cuánto brillo tenga
una persona por fuera, si en su interior no hay sinceridad, empatía y bondad,
tarde o temprano su luz se apagará. Del mismo modo, aquellos que llevan consigo
una riqueza espiritual y emocional verdadera siempre encontrarán la manera de
iluminar su entorno, incluso en los momentos más oscuros.
Por eso, en lugar de
detenernos en lo superficial, busquemos aquello que realmente hace única a cada
persona. Conectemos con quienes nos rodean desde el interior, porque ahí es
donde se encuentra la esencia más pura de lo que significa ser humano.
jueves, 1 de mayo de 2025
Cambio de pensamiento
Cada persona piensa,
habla y actúa de manera diferente al resto del mundo. Es natural creer que lo
que uno piensa, dice y hace es lo correcto. Pero, si partimos de esta premisa,
¿significa esto que todas aquellas personas cuyos pensamientos, palabras o
acciones difieren de los míos están equivocadas?
Si aceptáramos esta
lógica, llegaríamos a la conclusión de que todos los seres humanos que habitan
la Tierra llevan una vida equivocada, pues ninguno coincide plenamente con los
demás. Pero la verdad es que cada individuo actúa en función de su propio
pensamiento y percepción, moldeados por su experiencia, su entorno y su forma
de interpretar la realidad.
Por lo tanto, culpas,
errores o reacciones ante cualquier circunstancia no son más que el producto de
nuestra propia mente. Lo que consideramos una desgracia no es responsabilidad
del prójimo ni de su manera de pensar diferente. Atribuirle la culpa a otro es,
en esencia, el resultado de nuestra interpretación subjetiva de los
acontecimientos.
El verdadero poder
reside en el pensamiento. Si logro modificar mi forma de pensar, cambiará mi
manera de percibir el mundo. Y este cambio de pensamiento debe ser profundo,
hasta alcanzar una perspectiva que me permita aceptar con alegría cualquier
circunstancia que la vida me presente.
Este, sin duda, es el
secreto de la felicidad: aprender a transformar nuestra visión del mundo para
encontrar paz, aceptación y gozo en cualquier situación. La felicidad no
depende de las circunstancias externas, sino de la actitud con la que elegimos
enfrentarlas.
Yo siempre estoy
Yo siempre estoy.
Soy la presencia
incansable, la sombra que no se aparta, el eco que resuena aun cuando nadie
escucha. Opine blanco u opine negro, mi esencia no depende del vaivén de mis
pensamientos.
Porque la mente es un
río cambiante, caprichoso, que arrastra certezas y las disuelve en dudas, que
colorea el mundo con matices infinitos. Hoy creo, mañana cuestiono. Hoy afirmo,
mañana dudo. Pero en medio de ese torbellino, una certeza se mantiene
inquebrantable: yo siempre estoy.
Soy el testigo de mis
propias contradicciones, el refugio de mis propias tormentas. No soy lo que
pienso, no soy lo que opino. Soy aquel que observa, que sobrevive a cada
revolución interna.
A pesar de mi mente, a
pesar de sus susurros y sus gritos, sigo aquí. Inmutable, presente. Soy el que
permanece.
lunes, 10 de marzo de 2025
DECRETO: Para gobernar el pensamiento
Tienes
el poder de calificar conscientemente tu pensamiento de la manera que desees a
través de la presencia Yo Soy. No hay nadie que te diga lo que debes hacer
porque eres un Ser Libre con Libre Albedrio.
Si
pudieses estar consciente de cada pensamiento que pasase por tu mente durante 6
semanas, y lo mantuvieses calificado con la Perfección, verías los resultados
más sorprendentes.
Di
a menudo: “Yo Soy el Maestro Interior
gobernando y controlando todos mis procesos de pensamiento, en la perfección de
Cristo, íntegramente como Yo deseo que sean”.
Saint
Germain
viernes, 21 de febrero de 2025
Más allá de la mente
Es
sorprendente, pero resulta que hay otra vida fuera de nuestra cabeza. Y es,
justamente esa vida, la que le da vida a la vida que se desarrolla dentro de
nuestra cabeza.
Esta simple pero
profunda observación nos invita a reflexionar sobre la naturaleza de nuestra
existencia y la interconexión entre nuestro mundo interior y el exterior.
Nuestras mentes son
universos en sí mismas. Albergan pensamientos, emociones, recuerdos y sueños.
Es fácil quedar atrapados en este laberinto interno, perdidos en nuestras
propias historias y preocupaciones. A menudo, pasamos horas sumergidos en
reflexiones, planificando el futuro o reviviendo el pasado. Nuestro mundo
interior es rico y complejo, pero ¿es todo lo que hay?
No. Parece que hay
vida al otro lado de nuestra mente, y la revelación de que existe una vida
fuera de nuestra cabeza puede parecer obvia, pero su impacto es profundo. Esta
vida exterior es el conglomerado campo de experiencias, relaciones y fenómenos
que nos rodean. Es el susurro del viento entre las hojas, la risa de un niño,
el aroma del café recién hecho. Son las conversaciones con amigos, los abrazos
de seres queridos, los desafíos en el trabajo y los momentos de asombro ante la
belleza de la naturaleza.
Pero, lo
verdaderamente apasionante es cómo esta vida exterior alimenta y da forma a
nuestro mundo interior. Cada experiencia, cada interacción, cada sensación que
percibimos del mundo exterior se convierte en el combustible que nutre nuestros
pensamientos y emociones. Sin esta constante afluencia de estímulos externos,
nuestras mentes se volverían estériles, carentes de la chispa creativa y
emocional que nos hace humanos.
La relación entre
nuestro mundo interior y el exterior no es unidireccional. Así como la vida
externa alimenta nuestra mente, nuestros pensamientos y emociones dan color y
significado a nuestras experiencias externas. Nuestras percepciones, moldeadas
por nuestras experiencias internas, influyen en cómo interactuamos con el mundo
y las personas que nos rodean. Es un ciclo continuo de enriquecimiento mutuo.
En la era digital, con
la omnipresencia de pantallas y realidades virtuales, es fácil caer en la
trampa de vivir demasiado dentro de nuestra cabeza. Podemos pasar horas chismoseando
en redes sociales o sumergiéndonos en mundos de fantasía, olvidando la riqueza
de la vida que nos rodea. Este aislamiento mental puede llevar a una
desconexión con la realidad tangible y las relaciones humanas auténticas.
La clave para una vida
plena y satisfactoria radica en encontrar un equilibrio entre nuestro mundo
interior y el exterior. Necesitamos momentos de introspección y reflexión, pero
también debemos abrirnos a las experiencias y conexiones que el mundo exterior
nos ofrece. Es en este equilibrio donde encontramos la verdadera riqueza de la
existencia.
Practicar la atención
plena o meditación puede ser una herramienta poderosa para mantener este
equilibrio. Nos ayuda a estar presentes en el momento, a apreciar las pequeñas
maravillas de la vida cotidiana y a conectar más profundamente con nuestro
entorno y las personas que nos rodean. Al mismo tiempo, nos permite observar
nuestros pensamientos y emociones sin quedar atrapados en ellos.
Hay una diferencia
fundamental entre pensar en hacer algo y realmente hacerlo. La vida fuera de
nuestra cabeza nos ofrece la oportunidad de experimentar directamente, de
sentir, tocar, oler y vivir. Estas experiencias directas son las que dejan
huellas más profundas en nuestra psique y las que verdaderamente enriquecen
nuestra vida interior.
En última instancia,
la vida dentro y fuera de nuestra cabeza son dos caras de la misma moneda,
entrelazadas en una danza eterna. Cada una alimenta y da sentido a la otra.
Reconocer y apreciar esta interconexión nos permite vivir de manera más plena y
consciente.
Al abrirnos al mundo
exterior, permitimos que nuevas ideas, emociones y experiencias fluyan hacia
nuestro interior, revitalizando nuestro mundo mental. Y al cultivar un rico
mundo interior, dotamos de mayor profundidad y significado a nuestras
experiencias externas.
Es en este intercambio
constante donde encontramos la verdadera esencia de la vida. La próxima vez que
te encuentres perdido en tus pensamientos, recuerda que hay un mundo vibrante
esperándote justo fuera de tu cabeza. Y es ese mundo el que, en última instancia,
da vida a la vida que se desarrolla dentro de tu mente.
martes, 18 de febrero de 2025
No pienses en otros
No
pierdas la parte de tu vida que te queda en pensamientos sobre otros, a no ser
que tengan alguna relación con el interés común. Pues harás que cualquier otra tarea sea vana;
quiero decir, cuando empiezas a pensar qué hace alguien, por qué, qué dice,
cuáles son sus pensamientos, que trama, y cosas de esas, lo que haces es
apartarte de la observancia de tu propio principio rector.
Tenemos,
por tanto, que ponernos al margen del azar y de la inutilidad en la
concatenación de los pensamientos, y sobre todo de los superfluo y malicioso. Acostúmbrate
a pensar solo aquella clase de cosas de las que, si alguien te preguntara de
pronto: ¿en qué piensas?, responderías al momento y con franqueza: en esto y en
esto otro, de modo que entonces quedaría claro que todo era sencillo, propicio
y propio de un ser social que no se preocupa de placeres, ni por decirlo de una
vez, de fantasías gozosas, rivalidad, envidia, desconfianza o de cualquiera que
te haría enrojecer si revelaras lo que tenías en mente.
Un
hombre así, que no demora ya el encontrarse entre los mejores, es una especie
de sacerdote y servidor de los dioses, se sirve de eso que habita en su
interior y le vuelve incólume respecto a los placeres, invulnerable respecto a
cualquier clase de dolor, incapaz de desmesura, insensible a cualquier tipo de
perversidad, atleta de la prueba más importante (la de no sucumbir ante ninguna
pasión), le tiñe hasta lo más hondo de justicia, le hace acoger con toda su
alma todo lo que ocurre y le ha tocado en suerte, y en contadas ocasiones (y
siempre por la necesidad a la que obliga el bien común) considera en su juicio
que haya podido decir, hacer o pensar otro. Tan solo cuenta con aquello que
tiene que ver con su tarea y no aparta el pensamiento de eso que es suyo y está
urdido con el todo; y piensa que aquello es bello y está seguro de que es bueno.
Pues lo que le ha tocado en suerte a cada uno es conducido y conduce.
Recuerda
también que todo lo que es racional está emparentado y que la preocupación por
todos los seres humanos pertenece a la naturaleza del hombre, pero, por otra
parte, que no hay que estar pendiente de la opinión de todos, sino solo de los
que viven conforme a la naturaleza.
Respecto
a los que no viven así, no deja de pensar como son en casa y fuera de ella, de
noche y de día, y como son los que se mezclan con ellos. Ciertamente, no cuenta
con el elogio de estos, pues no se gustan ni a sí mismos.
MARCO
AURELIO
domingo, 23 de junio de 2024
Pensamientos
Todo nuestro mundo,
toda nuestra vida y todo lo que experimentamos están hechos de pensamientos.
Tenemos pensamientos buenos, pensamientos malos y pensamientos neutros.
Nuestra mente está en
un diálogo permanente, a veces, cuestionándolo todo, juzgándolo todo,
culpabilizándonos a nosotros mismos y a nuestro entorno, atemorizándonos; otras
veces, alabándonos, viendo la bondad en los demás y expresando compasión y
ternura. Por lo tanto, nuestra mente, y por extensión nuestra vida, está llena
de claroscuros; nada es puramente luminoso ni completamente oscuro.
Si aceptamos que somos
lo que pensamos y que nuestra vida está moldeada por nuestros pensamientos,
entonces tenemos una herramienta poderosísima para ser felices, estar alegres,
demostrar ternura y ser compasivos. Solo necesitamos permitir los pensamientos
positivos.
Además, si reconocemos
que somos los únicos responsables de nuestros pensamientos y que nadie más nos
obliga a pensar de cierta manera, no deberíamos culpar al vecino por nuestro
dolor o desdicha. Solo nosotros somos responsables de nuestro sufrimiento.
martes, 11 de junio de 2024
Yo me condeno
Reflexionar
sobre la frase de Buda "somos lo que pensamos" me lleva a una
profunda toma de conciencia: soy el arquitecto de mi propia prisión. ¡Qué
paradoja! Soy yo quien forja las cadenas que me atan, yo me exilio
voluntariamente y me condeno al sufrimiento.
Continuando
con esta línea de pensamiento, podría parecer sencillo abrir la puerta de la
celda que me mantiene cautivo y abrazar la libertad. Sin embargo, surge la
duda: ¿alguna vez he sido verdaderamente libre? La respuesta parece ser
negativa, ya que me encerré en mi propio laberinto mental desde el momento en
que empecé a pensar.
Entonces,
¿debería dejar de pensar para ser libre o, simplemente, aprender a dirigir mis
pensamientos? La tarea es ardua. Los pensamientos surgen espontáneamente,
cargados de una energía abrumadora que puede manifestarse en alegría, tristeza
o soledad.
¿Puede
ser que el problema sea que no tengo conciencia de mí mismo?, ¿es posible que
si tuviera conciencia de mí se abrirían, de par en par, las puertas de mi
propia cárcel? Debo de reconocer que hay aspectos de mí que desconozco, lo que
podría explicar por qué hay días en que amanezco radiante de felicidad y, sin
previo aviso, me sumerjo en la desolación y la desesperanza antes del mediodía.
La clave debe ser ir más allá de mi propia realidad. De eso que yo creo que es real y que, sin embargo, solo es una creación de mi conciencia. Las barreras que siento, o creo sentir, son sin duda autoimpuestas. La libertad, entonces, podría encontrarse no en la ausencia de pensamiento, sino en la habilidad de navegar y orquestar la sinfonía de mi mente.



















