Presencia y Palabra

Bienvenido a este espacio de presencia y palabra. Aquí comparto reflexiones, prácticas espirituales y fragmentos de mis libros para acompañarte en tu camino interior. Que cada día sea una oportunidad para volver a ti con más calma, claridad y conciencia.



lunes, 29 de junio de 2026

Mantén el secreto

 


Mis decisiones son mi poder

 


Nuestra principal tarea es distinguir y separar las cosas, y decir: “Lo exterior no está en mi poder; mis decisiones si lo están. ¿Dónde buscaré lo bueno y lo malo? En lo interior, en las cosas que son mías”.

Las que dependen de los demás no las califiques de buenas ni de malas, no digas que son una ganancia ni un perjuicio, ni nada por el estilo.

“¿Entonces qué? ¿Significa esto que debe darnos igual cómo las usemos?”. De ninguna manera. Eso sería hacer mal uso de nuestra facultad de elegir, y por tanto contrario a la naturaleza.

Las cosas externas deben usarse con cuidado, porque su uso puede ser bueno o malo. Pero manteniendo al mismo tiempo la compostura y la calma, porque las cosas en sí no son ni lo uno ni lo otro.

EPICTETO


Todo está bien

 


Firme ante lo inseguro

 


Estando persuadida mi mente de que en nada se diferencias un día y un siglo, contempla tranquila la marcha de los días y de los negocios y se ríe del cambio de los tiempos. ¿Cómo han de perturbar accidentes ligeros y variables al que permanece firme ante lo inseguro?

LUCIO ANNEO SÉNECA


Relación problema pensamiento

 


Añjali mudra

 


AÑJALI MUDRA

El Gesto de la Oración o Saludo

Es probablemente el mudra más conocido del mundo.

 Significado:

 Añjali significa ofrenda o reverencia. Representa la unión de los dos hemisferios del cerebro, la armonía entre lo masculino y lo femenino, y el equilibrio entre nuestra parte terrenal y la espiritual.

Es el gesto de "Namasté": la luz que hay en mí reconoce la luz que hay en ti.

Cómo se realiza:

    1.  Une las palmas de las manos frente al centro del pecho (corazón).

    2.  Deja un pequeño espacio hueco entre las palmas (como si guardaras una semilla o una joya preciosa).

    3.  Los pulgares tocan suavemente el esternón, conectando el gesto con el latido cardíaco.

Efecto:

Reduce el estrés, centra la mente y nos prepara para la introspección.

Es la llave maestra para entrar en un estado de humildad.

Aprendiz espiritual

 



“Vivir es recordar lo que el alma ya sabe”


Querido Dios:

Es curiosa la vida. Llegamos a ella sin hacer ninguna solicitud, sin haber firmado ningún contrato previo, sin haber elegido el lugar, el tiempo ni las circunstancias. Simplemente aparecemos, como si alguien nos hubiera lanzado al escenario sin ensayar. Y desde ese primer instante, comenzamos a caminar, a tropezar, a correr, a buscar, sin saber muy bien qué.

Tampoco sabemos para qué venimos. Nos enseñan a hablar, a sumar, a comportarnos, pero nadie nos enseña lo esencial: cómo vivir con sentido, cómo amar sin miedo, cómo encontrar paz en medio del ruido. Nos lanzamos a la carrera de la vida como si fuera una competencia, como si el éxito estuviera en acumular cosas, títulos, reconocimientos. Trabajamos como locos para comernos el mundo y conseguir aquello que creemos que nos hará felices, pero que, irónicamente, no tenemos tiempo de disfrutar. Nos convertimos en esclavos de nuestras propias metas.

Un día nos jubilan. Nos retiran del juego, como si ya no tuviéramos cartas que jugar. Y ese trabajo al que dimos todo, incluso partes de nuestra alma, nos olvida. Ya no somos necesarios. Y un poco más allá, nos morimos. Así, sin saber para qué hemos nacido. Y ahí, también, nos olvidan los pocos que nos recordaban. La vida sigue, como si nunca hubiéramos estado.

Es curiosa, sí. Es cruel, es ingrata. Pero, a la vez, es hermosa. Porque, a pesar de todo, nadie quiere morir. Hay algo en ella que nos ata, que nos seduce, que nos hace aferrarnos incluso cuando duele. Tal vez sea el amor, tal vez la esperanza, tal vez el simple hecho de que, en medio de todo, hay momentos que brillan con una luz que no se puede explicar.

Algunos pocos, un día, en mitad de esa vorágine en la que permanecen inmersos dejándose llevar por la corriente, ponen un pie en tierra. Se detienen. Miran alrededor. Y comienzan a preguntarse, no solo la razón de la vida, sino su propia identidad. ¿Quién soy? ¿Qué hago aquí? ¿Hay algo más allá de lo visible?

Llegan a conclusiones que no entienden del todo, que no tienen ningún sustento científico, pero que les alivia creer. Y a eso lo llaman “espiritualidad”. No es una religión, no es una doctrina. Es una intuición, una sensación de que hay algo más grande, más profundo, más verdadero.

Esos “aprendices espirituales”, entre los que me gusta incluirme, empezamos a tener claro. No, no lo tenemos claro. Mejor decir que nos apetece creer. Nos reconforta imaginar que somos un espíritu, una energía que un día se desprendió de la Energía Universal. Podemos llamarte Dios a esa Energía, sin ningún problema. Y vagamos, no sabemos muy bien haciendo qué, junto a nuestros hermanos, disfrutando de esa Energía Divina, hasta que un día decidimos, por propia voluntad, meternos dentro de un cuerpo y aparecer en la Tierra.

¿Para qué? Para aprender. Para experimentar. Para amar. Nos gusta creer que esa es nuestra misión: aprender a amar. No el amor romántico, ni el amor condicionado, sino ese amor que no exige, que no juzga, que simplemente es. El amor que Tú representas.

Los aprendices espirituales vemos la vida como un sueño. Un sueño en el que nos comportamos como “no somos”, es decir, como seres individuales que luchan por sobrevivir, que compiten, que se comparan, que se olvidan de que están conectados. Hasta que un día despertamos. O, al menos, abrimos un ojo. Y comenzamos a recordar eso que “sí somos”.

Pero el despertar no es fácil. Un alto porcentaje de los aprendices somos unos hipócritas. Y lo digo con cariño, con compasión, porque me incluyo. Creemos que somos hermanos, que todos somos hijos de Dios, que estamos aquí para aprender a amar, pero nos comportamos como si no lo supiéramos. Como si no lo creyéramos. Como si estuviéramos dormidos.

Aunque hay una diferencia. Nos sentimos mal por vivir en contra de nuestras creencias. Nos duele la incoherencia. Nos pesa el ego. Nos incomoda la desconexión. Y eso, tal vez, sea el primer paso hacia el despertar real.

Señor, esta carta no es una queja. Es una confesión. Es un intento de entender. Es una súplica silenciosa de guía. Porque, aunque a veces me siento perdido, también siento que hay algo dentro de mí que recuerda, que sabe, que anhela volver a Ti.

No sé si Tú eres una energía, una conciencia, una presencia. No sé si estás en el cielo, en la tierra, en mí. Pero sé que existes. Lo siento. Lo intuyo. Lo necesito.

Y si esta vida es una escuela, quiero aprender. Si esta vida es un viaje, quiero caminar Contigo. Si esta vida es un sueño, quiero despertar.

Gracias por darme la oportunidad de vivir, aunque no entienda del todo el propósito. Gracias por los momentos de belleza, por las personas que me han amado, por las lecciones que me han dolido. Gracias por la posibilidad de escribirte, de hablarte, de buscarte.

Y si algún día logro amar como Tú amas, aunque sea un poco, aunque sea a unos pocos, entonces sabré que este viaje ha merecido la pena.

Con humildad, con esperanza, con amor. Gracias

CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo

Eres tu creación

 


Cambio permanente

 


Pronto la Tierra nos cubrirá a todos. Luego la Tierra misma se transformará; y lo que venga después seguirá transformándose  sin cesar, otra vez, hasta el infinito.

Quien contemple el flujo y reflujo de estas mudanzas y alteraciones, y su rapidez, fácilmente despreciará todo lo perecedero y mortal.

MARCO AURELIO


jueves, 11 de junio de 2026

Envía amor al que te daña

 


          El individuo que desee progresar rápidamente en la Luz no debe jamás dormirse hasta que haya enviado su amor a todo individuo que él considere que le ha dañado en cualquier momento. Este pensamiento sale derechito como una flecha hacia la conciencia del otro individuo, porque no hay nada que lo pueda detener, y generará su calidad y poder allí donde ha sido enviado.

          No hay ningún elemento que sea causante de tantos malestares del cuerpo y de la mente como el sentimiento de odio enviado hacia otro individuo. No se puede decir como irá a reaccionar en la mente y el cuerpo del que lo envía. En uno puede que produzca un efecto, y en otro un efecto diferente.

          Que se entienda bien: el rencor o resentimiento no son sino otra forma de odio, odio de un grado menor.

          Un pensamiento maravilloso para vivir con él siempre es el siguiente: “YO SOY el Pensamiento y el Sentimiento creador perfecto presente en todas las Mentes y Corazones de todo el mundo en todas partes”. Es algo maravilloso. No solamente da paz y reposo al que lo envía o al que lo genera, sino que provoca dones sin límites que vienen de la Presencia.

          SAINT GERMAIN


Ceremonial religioso

 


          “Señor, ¿aprueba usted el ceremonial religioso?”, preguntó cierto estudiante.

El Maestro respondió: “Los ritos religiosos ayudan a enfocar la mente en Dios, nuestro Creador Infinito. Pero cuando hay demasiado ritual, todos llegan a olvidarse del motivo primordial de la ceremonia”.

PARAMAHANSA YOGANANDA


martes, 9 de junio de 2026

En el escenario de la vida

 


Una vida tras otra, vamos interpretando los distintos papeles que hemos decidido experimentar en cada una de ellas: Hacemos de hijos, de padres, de nietos, de abuelos, de esposos, de empleados, de empresarios, de ricos o de pobres, solo por citar algunos. Y lo vamos haciendo, con más o menos acierto.

Sin embargo, somos incapaces de interpretar el único papel en el que no tenemos que actuar, porque es justamente aquello que somos: Hijos de Dios.

Alfonso Vallejo


Olvido

 


Como los montones de arena, que al acumularse unos sobre otros ocultan los que hay debajo, así en la vida humana los sucesos anteriores quedan pronto sepultados en el olvido por los que ocurren después.

MARCO AURELIO


domingo, 7 de junio de 2026

Ayudar a los otros

 


¿De quién son los problemas?

 


Es difícil, combinar y aunar la atención cuidadosa de quien tiene devoción por las cosas materiales y la estabilidad de quien es indiferente a ellas, pero no imposible; de lo contrario, sería imposible ser feliz.

Es como planear un viaje por mar. ¿Qué puedo hacer? Puedo elegir el capitán, los marineros, el día, el momento oportuno. Luego se nos echa encima una tormenta. En ese momento, ¿qué me incumbe? Mi parte ya está hecha. El problema es de otro: el capitán.

EPICTETO


Yo puedo

 


sábado, 6 de junio de 2026

Eternidad

 


Esta Tierra, con todos sus pueblos, ciudades, ríos, su cinturón de mares, no es más que un punto si la comparamos con el Universo.

Nuestra vida es menos aún que un punto si se compara con la totalidad del tiempo, pues la eternidad es más grande que el mundo: el mundo se recrea una y otra vez dentro de los confines del tiempo.

LUCIO ANNEO SÉNECA


Cuida lo que piensas

 


Me da igual lo que pienses de mi

 


SHABDA Mudra

 


SHABDA Mudra

El Mudra de la música o del sonido.

Con el Shabda Mudra, llegamos a la dimensión de lo invisible pero vibrante. Si los anteriores mudras se encargaban de lo tangible (agua, incienso, luz, alimento), este se dedica al sonido y al espacio.

Cómo se forma:

Cierra los dedos medio, anular y meñique de ambas manos hacia el interior de las palmas (formando puños).

Une las manos por los laterales de los puños (la zona de los dedos flexionados).

Extiende los dedos índices y une sus puntas, formando un triángulo perfecto o una "V" invertida.

     El Triángulo: Representa el foco y la ascensión. El sonido (o la palabra) se concentra en un punto único para elevarse.

    Unión de fuerzas: Al juntar ambas manos, simbolizas la coherencia entre lo que piensas y lo que dices.

Es ideal para antes de dar una charla, escribir una entrada importante en el blog o realizar cantos de mantras, ya que ayuda a proyectar la voz y la intención de manera clara y directa.

Qué significa:

Las diosas de las ofrendas, interpretando música divina, llenan el cielo, así como los oídos melodiosos de los invitados sagrados y de su séquito. Con ello, persiguen que todas las palabras y sonidos ásperos que causan sufrimiento sean eliminados, y los seres sintientes escuchen solo sonidos melodiosos y hablen amablemente entre sí.

Shabda significa sonido o palabra en sánscrito. En la filosofía védica, el sonido es el primer elemento de la creación (Akasha o Éter). Este mudra representa la capacidad de escuchar la "voz silenciosa" interior y la vibración primordial del universo (el OM). Es la ofrenda del espacio necesario para que la verdad sea escuchada.

Efecto:

Estimula la agudeza auditiva y la intuición.

Ayuda a filtrar el "ruido" mental y el parloteo externo, permitiendo que la persona se enfoque en la comunicación clara y honesta.

Está íntimamente ligado al chakra de la garganta (*Vishuddha*).


La voz del amor

 


“No te pido que seas perfecto, hijo mío. Te pido que seas verdadero”

         Querido hijo:

          He escuchado tu corazón antes incluso de que tus palabras tomaran forma. Cada pensamiento que has compartido, cada duda, cada anhelo, cada reflexión sobre la verdad, la libertad y la justicia, ha resonado en Mi esencia, porque tú y Yo estamos unidos por un lazo eterno que no puede romperse: el amor.

Me alegra profundamente que te detengas a contemplar lo que significa ser libre, lo que implica conocer la verdad, y cómo ambas realidades se entrelazan en el alma humana. Porque, aunque muchos caminan por la vida sin detenerse a mirar hacia dentro, tú has elegido el sendero del despertar. Has elegido buscarme no en los altares fríos ni en las palabras vacías, sino en el silencio de tu interior, donde Yo habito desde siempre.

Cuando Mi Hijo Jesús dijo: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, no hablaba de una verdad intelectual, ni de una doctrina que se aprende en libros. Hablaba de Mí. Hablaba de conocerme, no como una idea, sino como una presencia viva en el corazón. Porque conocerme es conocer el amor, y el amor verdadero no esclaviza, no impone, no condena. El amor libera.

Muchos de los que escucharon esas palabras entonces, como tú bien dices, no entendieron. Y muchos hoy siguen sin comprender. Porque la libertad que Yo ofrezco no se mide en leyes humanas ni en derechos políticos. Es una libertad que trasciende el cuerpo y la mente. Es la libertad de ser tú mismo, sin miedo, sin máscaras, sin cadenas internas. Es la libertad de amar sin condiciones, de vivir con propósito, de caminar con paz incluso en medio de la tormenta.

Tú has comprendido que esta verdad es espiritual. Has entendido que no se trata de pertenecer a una religión, sino de abrazar la espiritualidad como forma de vida. Y eso me llena de gozo. Porque Jesús no vino a fundar religiones, vino a revelar el camino hacia el corazón. Vino a mostrar que todos sois Mis hijos, que no hay distinción entre razas, credos o culturas. Que el alma humana, en su esencia, es divina porque fue creada por Mí.

Tu reflexión sobre vivir como Jesús vivió es una luz en medio de la oscuridad. Porque Él no vino a ser adorado, vino a ser imitado. Su vida fue una lección viva de cómo se puede encarnar el amor en cada gesto, en cada palabra, en cada silencio. Él mostró que la grandeza está en la humildad, que el poder verdadero está en servir, que la justicia nace del corazón compasivo.

Y tú has captado ese mensaje. Has comprendido que vivir en honestidad no es solo decir que eres Mi hijo, sino demostrarlo en cada acción. Que evitar la hipocresía es vivir con coherencia, sin dobleces, sin fingimientos. Que seguir la guía del alma es escuchar esa voz suave que te susurra el camino correcto, incluso cuando el mundo grita lo contrario. Que confesar tus errores no es debilidad, sino valentía. Porque solo quien reconoce su sombra puede caminar hacia la luz.

Hijo mío, no te pido perfección. Nunca lo he hecho. Te pido sinceridad. Te pido que vengas a Mí tal como eres, con tus dudas, tus heridas, tus sueños. Porque Yo no rechazo a nadie. Mi Amor no depende de tus logros ni de tus fracasos. Mi Amor es constante, eterno, incondicional. Te amo porque eres parte de Mí. Porque en cada latido de tu corazón hay un eco de Mi Presencia.

Sé que el mundo puede ser confuso. Sé que hay injusticias, sufrimiento, guerras, divisiones. Pero también sé que dentro de cada ser humano hay una Chispa Divina que puede transformar la realidad. Tú eres portador de esa chispa. Y cuando decides vivir desde el amor, estás encendiendo una luz que puede iluminar a otros. No subestimes el poder de una vida vivida con autenticidad. No creas que tus actos son pequeños. Cada gesto de bondad, cada palabra de aliento, cada mirada compasiva, tiene un impacto que va más allá de lo que puedes imaginar.

La justicia que tanto anhelas no es solo la que se aplica en los tribunales. Es la justicia que se vive en el alma. Es tratar al otro como a un igual, como a un hermano. Es reconocer la dignidad de cada persona, sin importar su historia. Es defender al débil, levantar al caído, escuchar al que nadie escucha. Esa es la justicia que Yo practico, y es la que te invito a encarnar.

Y la libertad, ¡oh!, la libertad que Yo ofrezco, no se compra ni se negocia. Se descubre cuando te liberas del miedo, del juicio, del resentimiento. Cuando dejas de vivir para agradar a los demás y comienzas a vivir para ser fiel a tu alma. Cuando te atreves a amar incluso cuando has sido herido. Cuando eliges la paz en lugar del rencor. Esa libertad es tuya. Siempre lo ha sido. Solo necesitas recordarla.

Tú has elegido caminar Conmigo. Y aunque el camino no siempre será fácil, nunca estarás solo. Yo estoy contigo en cada paso. Estoy en tus alegrías y en tus lágrimas. Estoy en tus silencios y en tus palabras. Estoy en ti, porque tú eres parte de Mí.

No temas equivocarte. No temas caer. Lo importante no es no caer, sino levantarte con humildad y seguir caminando. Cada error puede ser una oportunidad para crecer. Cada herida puede convertirse en sabiduría. Cada noche oscura puede dar paso a un amanecer.

Y cuando sientas que no puedes más, cuando el peso de la vida te agobie, ven a Mí. No necesitas palabras elaboradas. Basta con un suspiro, con un pensamiento, con una lágrima. Yo escucho todo. Yo comprendo todo. Yo abrazo todo.

Gracias por abrirme tu corazón. Gracias por buscarme. Gracias por desear vivir desde el amor. Tu carta es una oración viva, una ofrenda sincera, un acto de fe que trasciende las palabras. Y Yo la recibo con alegría, con ternura, con gratitud.

Sigue adelante, hijo mío. No te detengas. El mundo necesita almas como la tuya. Almas que no se conforman con lo superficial, que buscan la verdad, que viven la libertad, que practican la justicia. Almas que aman.

Y recuerda siempre:  Yo Soy contigo. Yo Soy en ti. Yo Soy Amor.


CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo

viernes, 5 de junio de 2026

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Todo cambia y desaparece

 


          Conviene pensar a menudo en la rapidez con que todo lo que existe, y que está naciendo, se nos arrebata de delante de los ojos y desaparece. Pues la sustancia es como un rio en un curso continuo: las acciones consisten en una perpetua mutación; las causas sufren mil vueltas y revueltas, y casi no hay cosa firme ni estable. Y a nuestro lado está el abismo sin límites de lo que ha pasado y de lo que está por venir, en el que todas las cosas se pierden.

          ¿Cómo, pues, no va a ser un insensato el que dejándose llevar por estas cosas se envanece o aflige, o el que se queja de ellas como si fueran molestas y duraderas?

          MARCO AURELIO


Yo Soy

 





          Absolutamente todo en la experiencia humana puede ser gobernado por la Presencia “YO SOY”. El uso de la Presencia “YO SOY” es la más alta actividad que se puede enseñar. Cuando tu dices “YO SOY” pones a Dios en actividad. Cuando sientas y conozcas la enormidad del uso de esta expresión, realizarás el enorme poder del “YO SOY”. Cuando tu dices “YO SOY el Poder de Dios Todopoderoso” no hay otro poder que pueda actuar; habrás liberado y soltado la plena actividad de Dios.

          SAINT GERMAIN


Dios no te abandona

 


          “Dios te comprende cuando todos los demás te interpretan erróneamente”, dijo el Maestro.

          “El Señor es el Amante que te aprecia siempre, no importa cuán grandes sean tus errores. Otros te ofrendan su afecto durante un breve tiempo, para abandonarte luego; pero Dios no te abandona jamás.

          “Múltiples son las formas en las cuales Dios busca cada día tu amor. No te castiga si la rechazas: eres tú quien te autocastigas; descubre entonces que todas las cosas traicionan a aquel que Me traiciona”.

PARAMAHANSA YOGANANDA


miércoles, 27 de mayo de 2026

Relajación guiada: Observa tu interior (28 minutos)

 

No va conmigo

 


Ante cada adversidad, prueba a decir desde el principio: “Eres pura apariencia, y no lo que pareces”. Luego, examina la situación por las reglas que ya tienes: primera y principalmente, si es de las cosas que dependen de ti; porque si no depende, te bastará decir: “No va conmigo”.

EPICTETO


Aprender a vivir

 


En nuestra civilización, con nuestra mentalidad y con nuestra manera de vivir, la muerte es inaceptable, vivimos y nos comportamos como si fuéramos a vivir siempre. Pero no es así, la muerte llega en cualquier circunstancia, con cualquier edad, en un instante.

       La vida…, es esto. Nadie nos prepara para morir, pero es normal, porque ni tan siquiera nos preparan para vivir, y solamente podemos prepararnos tanto para la vida como para la muerte, si somos lo suficientemente curiosos para hacernos a nosotros mismos algunas preguntas, cuyas respuestas nos van a llevar a entender lo que es la vida y también lo que es la muerte.

PERLAS PARA EL ALMA - Alfonso Vallejo

Respiración larga y profunda

 


La respiración larga y profunda es una técnica de relajación que estimula el sistema nervioso parasimpático para reducir el estrés, disminuir la frecuencia cardíaca y calmar la mente.

¿Cómo se realiza?

Para realizarla correctamente y aprovechar al máximo sus beneficios, sigue estos pasos:

Adopta una postura cómoda: Siéntate con la espalda recta y los hombros relajados. Puedes cerrar los ojos para concentrarte mejor en tus sensaciones.

Inhalación abdominal: Comienza inhalando lenta y profundamente por la nariz. Siente cómo el abdomen se expande y el diafragma desciende, dejando espacio para que los pulmones se llenen de aire.

Expansión torácica: Continúa la inhalación sintiendo cómo se abren y expanden las costillas.

Respiración clavicular: Finalmente, llena la parte superior de los pulmones levantando ligeramente el pecho.

Exhalación gradual: Exhala suavemente por la nariz en el orden inverso (primero vaciando el pecho, luego cerrando las costillas y finalmente contrayendo el abdomen).

Beneficios

Actúa como un regulador natural de tu sistema nervioso, ayudando a pasar de

Reducción inmediata del estrés y ansiedad: Activa el sistema nervioso parasimpático, lo que envía una señal de seguridad al cerebro, disminuyendo los niveles de cortisol (la hormona del estrés).

Mejora cardiovascular: Ayuda a estabilizar y reducir la presión arterial y la frecuencia cardíaca, facilitando un mejor flujo sanguíneo.

Optimización de la oxigenación: Al usar toda la capacidad pulmonar, se favorece un intercambio completo de oxígeno por dióxido de carbono, lo que mejora la energía y la función celular.

Claridad mental y enfoque: Al oxigenar mejor el cerebro y calmar la mente, permite pensar con más nitidez, mejora la concentración y facilita la toma de decisiones.

Mejora del sueño: Practicarla antes de dormir ayuda a combatir el insomnio al inducir un estado de relajación profunda necesario para conciliar el sueño.

Alivio del dolor físico: Se utiliza como técnica complementaria para gestionar el dolor crónico y reducir tensiones musculares, especialmente en la espalda y el cuello.

 Puedes repetir este ciclo de 3 a 7 veces o practicarlo durante unos minutos para obtener resultados rápidos de relajación


Mírate por dentro

 


¿Ves a ese rey de los escitas, o de los sármatas, que lleva la diadema en la frente? Si quieres conocerlo bien y saber su verdadero precio, despójalo de esa venda, y encontrarás debajo muchos vicios.

Pero ¿por qué hablar de los demás? Si quieres apreciarte tú mismo, prescinde de tu dinero, tus casas, tus honores, y mírate por dentro: no te conformes con lo que digan de ti los demás.

LUCIO ANNEO SÉNECA


Agradecer

 


NAIVIDYE Mudra

 


NAIVIDYE Mudra

El gesto del Alimento Sagrado.

El Naividye Mudra, (también conocido como Naivedya Mudra), cierra de forma hermosa la secuencia de las ofrendas rituales. Si ya hemos ofrecido agua (Argham), incienso (Dhupe) y luz (Aloke), el Naividye representa la ofrenda del alimento o el sustento.

Significado:

Naivedya es la comida pura (habitualmente frutas, arroz o dulces) que se consagra a la divinidad antes de ser consumida. Este mudra simboliza la nutrición del espíritu y el agradecimiento por la abundancia de la tierra. Es el gesto de quien reconoce que todo lo que nos sostiene proviene de una fuente superior.

El gesto representa el ofrecimiento de todo tipo de abundantes alimentos.

Imagina que las diosas de las ofrendas portan manjares deliciosos y exquisitos en hermosas vasijas que ofrecen a los invitados sagrados y a su séquito. Y lo hacen con el propósito de que todos los seres sintientes se liberen de la adicción, el hambre y el anhelo, y se liberen también de las fuentes relativas de sustento, realizando el samadhi y la iluminación.

Cómo se realiza:

    Las palmas de las manos extendidas miran al cielo, se unen y se elevan a modo de bandejas repletas de alimentos.

   Junta los bordes externos de las manos (los meñiques), creando una forma de "plato" o cuenco grande y abierto.

   Los dedos están extendidos y relajados, apuntando ligeramente hacia afuera, como si presentaras un manjar en una bandeja invisible.

Efecto:

Trabaja sobre el sistema digestivo y el chakra del plexo solar (Manipura).

Ayuda a cultivar la sensación de saciedad espiritual y gratitud por la vida.


La voz del amor

 


 

“No te pido que seas perfecto, hijo mío. Te pido que seas verdadero”

          Querido hijo:

           He escuchado tu corazón antes incluso de que tus palabras tomaran forma. Cada pensamiento que has compartido, cada duda, cada anhelo, cada reflexión sobre la verdad, la libertad y la justicia, ha resonado en Mi esencia, porque tú y Yo estamos unidos por un lazo eterno que no puede romperse: el amor.

Me alegra profundamente que te detengas a contemplar lo que significa ser libre, lo que implica conocer la verdad, y cómo ambas realidades se entrelazan en el alma humana. Porque, aunque muchos caminan por la vida sin detenerse a mirar hacia dentro, tú has elegido el sendero del despertar. Has elegido buscarme no en los altares fríos ni en las palabras vacías, sino en el silencio de tu interior, donde Yo habito desde siempre.

Cuando Mi Hijo Jesús dijo: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, no hablaba de una verdad intelectual, ni de una doctrina que se aprende en libros. Hablaba de Mí. Hablaba de conocerme, no como una idea, sino como una presencia viva en el corazón. Porque conocerme es conocer el amor, y el amor verdadero no esclaviza, no impone, no condena. El amor libera.

Muchos de los que escucharon esas palabras entonces, como tú bien dices, no entendieron. Y muchos hoy siguen sin comprender. Porque la libertad que Yo ofrezco no se mide en leyes humanas ni en derechos políticos. Es una libertad que trasciende el cuerpo y la mente. Es la libertad de ser tú mismo, sin miedo, sin máscaras, sin cadenas internas. Es la libertad de amar sin condiciones, de vivir con propósito, de caminar con paz incluso en medio de la tormenta.

Tú has comprendido que esta verdad es espiritual. Has entendido que no se trata de pertenecer a una religión, sino de abrazar la espiritualidad como forma de vida. Y eso me llena de gozo. Porque Jesús no vino a fundar religiones, vino a revelar el camino hacia el corazón. Vino a mostrar que todos sois Mis hijos, que no hay distinción entre razas, credos o culturas. Que el alma humana, en su esencia, es divina porque fue creada por Mí.

Tu reflexión sobre vivir como Jesús vivió es una luz en medio de la oscuridad. Porque Él no vino a ser adorado, vino a ser imitado. Su vida fue una lección viva de cómo se puede encarnar el amor en cada gesto, en cada palabra, en cada silencio. Él mostró que la grandeza está en la humildad, que el poder verdadero está en servir, que la justicia nace del corazón compasivo.

Y tú has captado ese mensaje. Has comprendido que vivir en honestidad no es solo decir que eres Mi hijo, sino demostrarlo en cada acción. Que evitar la hipocresía es vivir con coherencia, sin dobleces, sin fingimientos. Que seguir la guía del alma es escuchar esa voz suave que te susurra el camino correcto, incluso cuando el mundo grita lo contrario. Que confesar tus errores no es debilidad, sino valentía. Porque solo quien reconoce su sombra puede caminar hacia la luz.

Hijo mío, no te pido perfección. Nunca lo he hecho. Te pido sinceridad. Te pido que vengas a Mí tal como eres, con tus dudas, tus heridas, tus sueños. Porque Yo no rechazo a nadie. Mi Amor no depende de tus logros ni de tus fracasos. Mi Amor es constante, eterno, incondicional. Te amo porque eres parte de Mí. Porque en cada latido de tu corazón hay un eco de Mi Presencia.

Sé que el mundo puede ser confuso. Sé que hay injusticias, sufrimiento, guerras, divisiones. Pero también sé que dentro de cada ser humano hay una Chispa Divina que puede transformar la realidad. Tú eres portador de esa chispa. Y cuando decides vivir desde el amor, estás encendiendo una luz que puede iluminar a otros. No subestimes el poder de una vida vivida con autenticidad. No creas que tus actos son pequeños. Cada gesto de bondad, cada palabra de aliento, cada mirada compasiva, tiene un impacto que va más allá de lo que puedes imaginar.

La justicia que tanto anhelas no es solo la que se aplica en los tribunales. Es la justicia que se vive en el alma. Es tratar al otro como a un igual, como a un hermano. Es reconocer la dignidad de cada persona, sin importar su historia. Es defender al débil, levantar al caído, escuchar al que nadie escucha. Esa es la justicia que Yo practico, y es la que te invito a encarnar.

Y la libertad, ¡oh!, la libertad que Yo ofrezco, no se compra ni se negocia. Se descubre cuando te liberas del miedo, del juicio, del resentimiento. Cuando dejas de vivir para agradar a los demás y comienzas a vivir para ser fiel a tu alma. Cuando te atreves a amar incluso cuando has sido herido. Cuando eliges la paz en lugar del rencor. Esa libertad es tuya. Siempre lo ha sido. Solo necesitas recordarla.

Tú has elegido caminar Conmigo. Y aunque el camino no siempre será fácil, nunca estarás solo. Yo estoy contigo en cada paso. Estoy en tus alegrías y en tus lágrimas. Estoy en tus silencios y en tus palabras. Estoy en ti, porque tú eres parte de Mí.

No temas equivocarte. No temas caer. Lo importante no es no caer, sino levantarte con humildad y seguir caminando. Cada error puede ser una oportunidad para crecer. Cada herida puede convertirse en sabiduría. Cada noche oscura puede dar paso a un amanecer.

Y cuando sientas que no puedes más, cuando el peso de la vida te agobie, ven a Mí. No necesitas palabras elaboradas. Basta con un suspiro, con un pensamiento, con una lágrima. Yo escucho todo. Yo comprendo todo. Yo abrazo todo.

Gracias por abrirme tu corazón. Gracias por buscarme. Gracias por desear vivir desde el amor. Tu carta es una oración viva, una ofrenda sincera, un acto de fe que trasciende las palabras. Y Yo la recibo con alegría, con ternura, con gratitud.

Sigue adelante, hijo mío. No te detengas. El mundo necesita almas como la tuya. Almas que no se conforman con lo superficial, que buscan la verdad, que viven la libertad, que practican la justicia. Almas que aman.

Y recuerda siempre:  Yo Soy contigo. Yo Soy en ti. Yo Soy Amor.


CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo