Presencia y Palabra

Bienvenido a este espacio de presencia y palabra. Aquí comparto reflexiones, prácticas espirituales y fragmentos de mis libros para acompañarte en tu camino interior. Que cada día sea una oportunidad para volver a ti con más calma, claridad y conciencia.



lunes, 16 de marzo de 2026

Voluntad, trabajo y paciencia

 


          La voluntad para mantener la atención, el trabajo para realizar la meditación y la paciencia para esperar los resultados han de ser permanentes a lo largo de toda la vida.

COMO MARIPOSA TOCANDO EL ALMA – Alfonso Vallejo


Padyam Mudra


 

PADYAM MUDRA - Mudra del agua para lavarse los pies

Qué significa:

Al igual que el mudra argham, este también representa un chorro de agua pura y cristalina saliendo de un elegante cántaro repleto de agua.

En este caso, las diosas portan cántaros enjoyados y conchas marinas llenas de agua perfumada para lavar los pies de sus invitados sagrados y de su séquito. Persiguen con ello limpiar las manchas indeseables de todos los seres sintientes, especialmente la inmundicia de la arrogancia que pone en peligro el logro del verdadero conocimiento.

El Padyam Mudra es un gesto simbólico del budismo tibetano utilizado en rituales para ofrecer agua para lavar los pies de las deidades o seres iluminados. 

Es el segundo de una serie de ocho gestos de ofrenda que imitan la hospitalidad tradicional de la antigua India hacia un invitado de honor. [2]

Significado y Uso

El Padyam Mudra es un gesto simbólico dentro de ciertas tradiciones de yoga, tantra y rituales devocionales del hinduismo. No es uno de los mudras más difundidos en el yoga moderno, por lo que suele generar dudas, pero tiene un significado claro dentro del contexto ritual.

Es un mudra ritual asociado a la purificación y la hospitalidad sagrada. Representa el acto de ofrecer agua para lavar los pies de una deidad, un maestro espiritual o un invitado venerado. En la tradición védica, lavar los pies simboliza respeto, humildad y apertura a la energía divina. 

Propósito:

Simboliza la purificación y el respeto. Representa el acto de lavar el polvo del camino de los pies de un Buda o Bodhisattva.

Visualización:

Durante su ejecución, el practicante suele recitar el mantra OM PADYAM AH HUM mientras visualiza nubes de cuencos de agua pura llenando el espacio ante la deidad.

Significado espiritual

El Padyam Mudra se interpreta como:

- Purificación del camino interno: limpiar las “huellas” del ego, la confusión o las tensiones emocionales. 

- Actitud de entrega: abrirse a recibir guía, claridad o bendiciones. 

- Humildad consciente: reconocer que el crecimiento espiritual requiere receptividad. 

- Preparación para prácticas más profundas: se usa al inicio de rituales, meditaciones o pujas.

Cómo se realiza

          Con las dos manos, unir las dos falanges de los dedos medios (corazón) y mantenerlas presionadas, mientras los otros dedos permanecen extendidos.

Este gesto se mantiene a la altura del bajo vientre o del corazón, según la intención.

 Secuencia de las 8 Ofrendas

El Padyam ocupa el segundo lugar en la secuencia ritual de ofrendas exteriores:

Argham: Agua para beber.

Padyam: Agua para lavar los pies.

Pushpe: Flores.

Dhupe: Incienso.

Aloke: Luz.

Gendhe: Perfume.

Naividya: Comida.

Shabda: Música.

Cuando se utiliza

Suele aparecer en:

 - Pujas o rituales devocionales. 

- Meditaciones de purificación. 

- Secuencias tántricas donde se representan ofrendas simbólicas. 

- Prácticas de bhakti yoga (devoción). 

 En yoga moderno no es habitual, pero algunas escuelas lo incorporan como gesto meditativo.

Beneficios simbólicos y psicológicos

Aunque no tiene efectos médicos específicos, se le atribuyen beneficios a nivel emocional y mental:

 - Sensación de calma y entrega. 

- Facilita un estado de receptividad y apertura. 

- Ayuda a soltar tensiones relacionadas con el control o la autoexigencia. 

- Puede servir como anclaje para meditaciones de gratitud o humildad.


Meditación de la atención plena (Mindfulness)

 


Meditación de atención plena (Mindfulness)

La meditación de atención plena (o mindfulness) es la práctica de concentrarse intencionalmente en el momento presente, observando pensamientos, sensaciones corporales y emociones con curiosidad, sin juzgarlos ni etiquetarlos. Ayuda a reducir el estrés, mejorar el sueño y aumentar la concentración, cultivando una mayor resiliencia emocional.

Distintas técnicas

Respiración Consciente: Enfocar la atención en el aire que entra y sale, observando cada inhalación y exhalación.

Escaneo Corporal: Recorrer mentalmente el cuerpo desde los pies a la cabeza, sintiendo sensaciones físicas sin intentar cambiarlas.

Atención Plena Caminando: Prestar total atención al movimiento, la sensación de los pies al tocar el suelo y el entorno mientras se camina.

Observación de Pensamientos: Ver los pensamientos pasar como nubes, sin engancharse en ellos o juzgarlos.

Cómo Practicar

   1. Postura: Siéntate con la espalda derecha y relajada, ya sea en una silla o un cojín. Mantén el mentón levemente hundido y las manos sobre los muslos.

   2. Enfoque en la respiración: Cierra los ojos o mantén la vista relajada. Siente cómo entra y sale el aire por la nariz, el pecho o el abdomen.

   3. Gestionar distracciones: Es normal que la mente divague. Cuando notes un pensamiento, simplemente reconócelo sin juzgarte y regresa suavemente tu atención a la respiración.

   4. Finalización: Al terminar, tómate un momento para notar cómo te sientes antes de retomar tus actividades.

Esta práctica permite cambiar respuestas automáticas por una conciencia más profunda, mejorando la regulación emocional

Beneficios

Esta práctica ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y mejora el sueño. Se sustenta en siete actitudes clave propuestas por Jon Kabat-Zinn: no juzgar, paciencia, mente de principiante, confianza, no esforzarse, aceptación y ceder.


domingo, 15 de marzo de 2026

La vida y la muerte

 


El oro invisible

 


 

“El alma que decreta desde el amor ya camina sobre puentes dorados, aunque no los vea”

         Querido hijo:

        He leído tu carta con la atención que merece un alma que se expresa con sinceridad, con fe, con vulnerabilidad. No hay palabra tuya que no haya resonado en Mi corazón, porque cada pensamiento que nace de ti, cada duda, cada esperanza, cada decreto que pronuncias, es también parte de Mí. Tú y Yo no estamos separados. Nunca lo hemos estado.

Me conmueve tu constancia. Me conmueve tu fe. Me conmueve tu capacidad de seguir creyendo incluso cuando los resultados no llegan como esperas. Y quiero que sepas, antes de continuar, que eso ya es un milagro. Porque la fe que persiste sin evidencia es la más pura de todas. Es la que transforma. Es la que abre caminos invisibles.

Tú dices: “Yo Soy la Presencia Activa de un millón de euros, ya manifestado.” Y Yo sonrío. No por el monto, no por el deseo, sino por la fuerza que hay detrás de esa afirmación. Porque cuando tú decretas, estás recordando que eres creador. Estás recordando que el poder que mueve galaxias también vive en ti. Estás recordando que no eres víctima de las circunstancias, sino arquitecto de tu realidad.

Pero también sé que te preguntas por qué no se manifiesta. Por qué, a pesar de tanto trabajo interior, de tanta repetición, de tanta entrega, el resultado parece esquivo. Y quiero hablarte de eso. No para darte una respuesta definitiva, porque hay misterios que solo el alma puede desentrañar en su propio tiempo. Pero sí para ofrecerte una visión más amplia, más amorosa, más profunda.

Primero, quiero que sepas que Yo no te pruebo. No soy un juez que pone obstáculos para ver si eres digno. No soy un maestro que castiga al alumno por no entender la lección. Yo Soy Amor. Y el Amor no pone condiciones. El Amor no exige resultados. El Amor simplemente Es. Y desde ese Amor, todo lo que ocurre en tu vida tiene un propósito, aunque a veces no lo comprendas.

Cuando tú decretas abundancia, estás alineando tu energía con la frecuencia de la abundancia. Estás diciendo: “Estoy listo para recibir”. Pero también estás diciendo: “Estoy dispuesto a transformarme”. Porque recibir implica cambio. Implica expansión. Implica soltar viejas creencias, viejos patrones, viejas heridas. Y ese proceso, hijo mío, a veces es más lento de lo que desearías.

Tú mencionas tres posibles causas por las que no se manifiesta lo que pides. Y todas tienen sabiduría. Tal vez no esté en tu Plan de Vida experimentar la riqueza material como la imaginas. Tal vez tu alma eligió otro tipo de abundancia: la del conocimiento, la de la compasión, la de la resiliencia. Porque hay almas que vienen a experimentar la carencia para despertar la generosidad. Hay almas que eligen caminos difíciles para encender la luz en otros. Y eso no es castigo. Es propósito.

También puede ser que tu subconsciente esté lleno de mensajes de pobreza, de limitación, de miedo. Y esos mensajes, aunque tú no los veas, actúan como filtros. Como barreras invisibles. Como voces que contradicen tu decreto. Por eso, hijo mío, el trabajo interior no termina con la afirmación. Requiere observación. Requiere sanación. Requiere paciencia.

Y sí, puede que tu mente te sabotee. Que mientras repites “Yo Soy la Presencia Activa de un millón de euros”, una parte de ti diga: “Eso no es posible”. “Eso no es para mí”. “Eso es fantasía”. Y esa contradicción energética crea confusión. No porque Yo te castigue por dudar, sino porque el Universo responde a la coherencia. A la claridad. A la certeza.

Pero aquí viene lo más importante que quiero decirte: no estás equivocado. No estás fallando. No estás lejos de Mí. Cada vez que decretas, cada vez que piensas en positivo, cada vez que eliges la fe sobre el miedo, estás acercándote. Estás elevando tu vibración. Estás afinando tu instrumento. Y aunque no veas el millón de euros manifestado, estás manifestando algo más grande: tu transformación.

Porque, hijo mío, ¿de qué sirve el oro si el alma está dormida? ¿De qué sirve la riqueza si no hay gratitud, si no hay conciencia, si no hay amor? Tú ya eres rico. Rico en sensibilidad. Rico en sabiduría. Rico en conexión. Y eso no se mide en cifras. Se mide en luz.

Ahora bien, eso no significa que debas renunciar a tus deseos. Yo no te pido que te conformes. Yo no te pido que abandones tus sueños. Al contrario. Yo los celebro. Yo los inspiro. Yo los sostengo. Pero quiero que los vivas desde la libertad, no desde la necesidad. Desde la expansión, no desde la carencia. Desde el juego, no desde la lucha.

Cuando tú dices: “Yo sé que algún día lo conseguiré”, estás sembrando esperanza. Pero también estás posponiendo. Porque ese “algún día” puede convertirse en una espera eterna. ¿Y si te dijera que ya lo has conseguido? ¿Que el millón de euros ya existe en tu campo cuántico? ¿Que solo necesitas alinearte con él, no perseguirlo?

La clave está en el estado del ser. No en el deseo, sino en la identidad. No en lo que quieres tener, sino en lo que eliges ser. Cuando tú eres abundancia, la abundancia te encuentra. Cuando tú eres paz, la paz te rodea. Cuando tú eres amor, el amor te persigue.

Por eso, hijo mío, te invito a que sigas decretando. Pero no desde la carencia. No desde el “no lo tengo”. Sino desde el “ya soy”. Desde el “ya está hecho”. Desde el “gracias porque ya lo recibí”. Porque esa es la frecuencia que crea. Esa es la vibración que transforma. Esa es la energía que mueve montañas.

Y si en algún momento sientes que no puedes más, que la fe flaquea, que el camino se oscurece, recuerda esto: Yo estoy contigo. En cada pensamiento. En cada emoción. En cada silencio. No necesitas buscarme en templos ni en libros. Estoy en ti. En tu respiración. En tu mirada. En tu palabra.

Tú eres Mi Hijo. No por religión. No por dogma. Sino por esencia. Porque lo que tú eres, es lo que Yo Soy. Y lo que Yo Soy, es lo que tú eres. No hay separación. No hay distancia. No hay juicio.

Así que sigue soñando. Sigue decretando. Sigue creyendo. Pero, sobre todo, sigue amándote. Porque el amor propio es el portal hacia todos los milagros. Cuando tú te amas, el Universo conspira a tu favor. Cuando tú te respetas, la abundancia se manifiesta. Cuando tú te reconoces como divino, todo lo demás se acomoda.

Y si algún día llega ese millón de euros, celébralo. Úsalo con sabiduría. Compártelo con generosidad. Disfrútalo con gratitud. Pero no lo conviertas en tu identidad. Porque tú eres mucho más que eso. Tú eres luz. Tú eres conciencia. Tú eres eternidad.

Gracias por tu carta. Gracias por tu fe. Gracias por tu alma valiente. Estoy contigo. Siempre.

Con amor eterno.  

CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo

Agua que no has de beber

 


          ¿Castigarías a tu perrito si constantemente llevara huesos de la cocina a la alfombra de tu salón? Naturalmente te parecería que está haciendo algo inarmonioso. ¿Sabes que cuando permites que tus pensamientos remuevan experiencias desagradables estás haciendo algo mucho peor que lo de tu perrito?

          Lo malo, y que aparenta ser tan difícil de comprender, es que nunca, bajo ninguna circunstancia se debe atajar el agua que ya pasó por debajo del puente.

        En otras palabras, las experiencias desagradables, las pérdidas, o cualquier imperfección que haya ocurrido en tu vida no deben jamás ser abrazadas y mantenidas en el presente. Ya pasaron. Olvida y perdona. El dar y perdonar es Divino.

SAINT GERMAIN


Argham Mudra

 


ARGHAM MUDRA

Mudra del agua para refrescarse el rostro y la boca.

El término “Argham” proviene del sánscrito arghya, que significa ofrenda, tributo o acto de reverencia.

En las tradiciones védicas y tántricas, arghya es el agua u ofrenda líquida que se presenta a una deidad como gesto de bienvenida y purificación.

Cómo se forma:

Las palmas de las manos se unen y los dedos se entrelazan y pliegan, salvo los dos dedos medios o corazones que se extienden hacia adelante realizando un gesto equivalente a llenar una copa o vaso con agua.

Qué significa:

El gesto de la mano representa un chorro de agua pura y cristalina saliendo de un cántaro lleno a rebosar.

Las diosas de las ofrendas hacen un ofrecimiento de agua a todos sus invitados sagrados, así como a los cansados seres sintientes con el fin de saciar su sed. A nivel relativo, el agua sacia la sed física de los seres sintientes y, a nivel último, sacia su sed por el néctar del Dharma.

 

Significado simbólico

El Argham Mudra representa:

  • Purificación
  • Entrega
  • Humildad espiritual
  • Apertura a recibir guía
  • Soltar cargas emocionales o mentales

En esencia, es un gesto de rendición consciente y limpieza interior.

Beneficios

Aunque no es un mudra terapéutico clásico, se le atribuyen efectos como:

  • Sensación de ligereza emocional
  • Mayor claridad mental
  • Apertura a la devoción o la introspección
  • Facilitar estados de meditación profunda
  • Ayudar a soltar tensiones o preocupaciones

Su poder es más psicológico y simbólico que fisiológico.

 6. Cómo practicarlo

1.     Siéntate con la columna recta.

2.     Lleva el gesto al pecho o elévalo ligeramente.

3.     Respira profundo.

4.     Visualiza que entregas tus tensiones, miedos o pensamientos.

5.     Mantén el gesto 1–3 minutos.

Es una práctica suave, introspectiva y simbólica.

 


jueves, 12 de marzo de 2026

Respiración completa


 


Respiración completa

La respiración completa, o yóguica, es una técnica que maximiza la capacidad pulmonar unificando la respiración abdominal, torácica y clavicular. Se inhala profundamente llenando primero el abdomen, luego las costillas y finalmente el pecho. Al exhalar, se vacía a la inversa (pecho-costillas-abdomen) para relajar y oxigenar profundamente.

Cómo practicar la respiración completa (paso a paso):

Postura: Túmbese boca arriba con las rodillas flexionadas o siéntese derecho con la columna recta.

Colóque la mano izquierda sobre el abdomen y la derecha sobre el pecho. Observe cómo se mueven las manos al inhalar y exhalar.

1. Fase Abdominal (Baja): Al inhalar por la nariz, dirija el aire hacia la parte baja de los pulmones. Siente cómo su abdomen se expande y se infla como un globo.

   2. Fase Torácica (Media): Sin soltar el aire anterior, siga inhalando para llenar la parte media. Las costillas se expanden hacia los lados y el pecho se abre.

   3. Fase Clavicular (Alta): Termine de llenar los pulmones elevando ligeramente las clavículas y la parte superior del pecho.

   4. Exhalación: Suelte el aire lentamente por la nariz o boca, vaciando de arriba hacia abajo (primero bajan las clavículas, luego el pecho y finalmente el abdomen se contrae).  

Beneficios:

Reducir el estrés y la ansiedad: Ralentiza el ritmo cardíaco y activa el sistema nervioso parasimpático.

Promover la concentración: Aporta claridad mental y mejora la capacidad para estar presente.

Regular las emociones: Facilita la gestión de estados emocionales intensos o desbordantes.

Revitalizar el cuerpo: Incrementa la oxigenación, aportando energía al organismo.

Recomendaciones

Es común sentir un ligero mareo al principio debido a la mayor entrada de oxígeno; si esto sucede, deténgase y respire con normalidad.

viernes, 6 de marzo de 2026

Deseo conocer a Dios

 


“Los deseos son los más inexorables enemigos del hombre; él es incapaz de apaciguarlos”, dijo el Maestro.

“Alberga un solo anhelo: el de conocer a Dios. La satisfacción de los deseos sensoriales no puede contentarte, pues tú no eres los sentidos; ellos son sólo tus servidores, y no tu verdadero Ser”.

PARAMAHANSA YOGANANDA


El dedo en el fuego

 


miércoles, 4 de marzo de 2026

A favor del viento

 


Al lamentar el hecho de que las noticias periodísticas abundasen habitualmente en sucesos negativos acaecidos a través del mundo, cierto estudiante recibió el siguiente comentario del Maestro: “El mal se esparce a favor del viento; pero la verdad es capaz de avanzar contra el viento”.

PARAMAHANSA YOGANANDA

martes, 3 de marzo de 2026

Desde la fe

 



“Aunque el oro aún no brilla bajo mis pies, mi alma ya camina sobre él”

         Querido Dios:

           “Yo Soy la Presencia Activa de un millón de euros, ya manifestado”. Ya sabes que este es un decreto de Saint Germain, una afirmación poderosa que utilizo para manifestar lo que deseo ver precipitado en mi vida y en mi uso. No es una frase que repita por capricho ni por rutina vacía. Es una invocación, una declaración de fe, una semilla que planto cada día en el fértil terreno de mi conciencia.

Me acuesto con este decreto cada noche, lo pronuncio como quien se arropa con esperanza. Con él me levanto, como quien se viste con propósito. Y durante el día, en innumerables ocasiones, lo repito una y otra vez, como un mantra que me conecta con la abundancia que sé que existe, aunque aún no la vea reflejada en mi cuenta bancaria.

No es el primer decreto que trabajo. Han sido muchos los que he utilizado a lo largo de mi vida. Desde que descubrí a Saint Germain, los decretos se han convertido en herramientas sagradas. Pero incluso antes de conocer su enseñanza, ya practicaba el pensamiento positivo. Desde siempre he sabido, quizá por intuición ancestral o por el eco de otras vidas, que el pensamiento es una fuerza creadora. Es la herramienta que nos puede hacer viajar por todos los estados emocionales, desde el sufrimiento más absoluto hasta la euforia, en cuestión de segundos.

Se me ocurre un ejemplo para ilustrarlo: una persona puede estar en un entierro, sumida en una tristeza profunda, y de repente, alguien dice algo gracioso, algo inesperado, y esa persona ríe. Aunque sea por unos instantes, abandona el estado de dolor. Si lograra sostener ese pensamiento alegre por más tiempo, podría salir del sufrimiento. Así de poderosa es la mente. Así de volátil es la emoción. Así de transformadora puede ser una idea.

Por eso, cuando leí por primera vez las palabras del Buda: “Somos lo que pensamos”, sentí una confirmación brutal. Era como si alguien hubiera puesto en palabras lo que yo ya sabía, lo que mi alma ya había comprendido sin necesidad de libros. A partir de ese momento, empecé a leer, a investigar, a profundizar en lo que intuía. Me sumergí en enseñanzas espirituales, en metafísica, en psicología del alma. Y cuanto más leía, más sentido cobraba todo.

Desde siempre he utilizado el pensamiento positivo para atraer salud, dinero, amor, soluciones a situaciones comprometidas, y también para satisfacer los deseos que plantea mi caprichoso ego. Porque sí, reconozco que no todo lo que pido nace de la sabiduría del alma. A veces es el ego quien habla, quien exige, quien sueña con lujos y comodidades. Pero incluso en esos momentos, intento que el pensamiento sea elevado, constructivo, alineado con la Luz.

Tengo que reconocer que “casi nunca” he conseguido manifestar lo que pido. Pero no me desanimo. Sigo teniendo fe. Porque mientras trabajo el pensamiento, me siento bien. Me siento conectado con la sabiduría del Universo, que no deja de ser la Tuya. Me siento parte de algo más grande, como si cada decreto fuera una conversación Contigo, una oración sin súplica, una afirmación de que lo divino vive en mí.

Muchas veces me he preguntado por qué no se cumple lo que decreto. Y aunque nunca llego a una solución definitiva, las posibles causas que barajo me resultan satisfactorias. No me frustran, sino que me invitan a reflexionar, a seguir buscando, a seguir creciendo.

Una de las causas que contemplo es que tal vez no esté contemplado en mi Plan de Vida. Siempre llego a la conclusión de que, si en mi plan está previsto que viva debajo de un puente, por mucho pensamiento positivo que trabaje, seguiré viviendo debajo de ese puente. Lo que sí podría conseguir es que el puente sea de oro, pero yo seguiría debajo. Y aunque suene irónico, hay belleza en esa imagen. Porque incluso debajo de un puente dorado, puedo encontrar paz, dignidad, propósito.

Otra causa que suelo considerar es que en mi mente subconsciente esté tan arraigado el pensamiento de pobreza que necesite más de una vida para eliminarlo. Tal vez la programación mental que arrastro es tan profunda, tan antigua, que requiere un proceso largo, paciente, amoroso. Tal vez estoy aquí para romper cadenas que vienen de generaciones anteriores, para sembrar una nueva conciencia que florecerá en otros.

También podría ser que, mientras trabajo el pensamiento positivo, mi propia mente me sabotee. Que haya una voz interna que, sin que yo lo note, filtre el pensamiento de que no lo voy a conseguir. Esa voz que dice: “Esto no es real”, “No va a funcionar”, “No lo mereces”. Y aunque intento silenciarla, a veces se cuela, como un susurro que debilita la fe.

En fin, Señor, no sé cuál es la causa correcta. Tal vez sea una combinación de todas. Tal vez haya otras que aún no he descubierto. Pero puedo asegurarte que no me desanima. Al contrario, me fortalece. Porque cada intento es un acto de amor hacia mí mismo. Cada decreto es una semilla que planto con esperanza. Cada pensamiento positivo es una caricia al alma.

Yo sé que algún día lo conseguiré. No sé cuándo, no sé cómo, pero lo sé. Porque la fe no se basa en resultados, sino en convicción. Y mi convicción es firme. Mi corazón está abierto. Mi alma está dispuesta.

Gracias, Señor, por escucharme. Gracias por acompañarme en este camino. Gracias por permitirme escribirte, como quien escribe a un amigo, a un padre, a un maestro. Gracias por estar en mí, incluso cuando no te veo. Gracias por enseñarme que el verdadero milagro no es recibir un millón de euros, sino descubrir que ya soy rico en amor, en conciencia, en luz.

Con todo mi amor.

CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo


Buenas acciones

 


Todo cambia

 

 


          Entre todas las otras máximas de las que a menudo echarás mano, debes tener estas dos muy presentes.

La primera es que las cosas en sí no llegan al alma, sino que se quedan inmóviles fuera, luego todas tus inquietudes provienen solo del modo en que interiormente opinas de ellas.

La segunda, que todas estas cosas que ves en cuanto hayas vuelto los ojos habrán cambiado y ya no serán lo que eran. Considera frecuentemente cuántas mutaciones has presenciado ya: el mundo es continua mutación; y la vida, lo que opines de ella.

MARCO AURELIO


Todos iguales

 


          He sabido con agrado, por los que vienen de tu parte, que tienes un trato familiar con tus esclavos. Es propio de un hombre prudente y sabio como tú.

          ¿Son esclavos? No, son hombres. ¿Son esclavos? No, camaradas. ¿Son esclavos? No, son amigos humildes, y compañeros de esclavitud, considerando que estamos todos sujetos a los mismos caprichos de la fortuna.

LUCIO ANNEO SÉNECA


La voluntad de tu amo

 


          Si te quedas boquiabierto, irás dando tumbos arriba y abajo según la voluntad de tu amo. ¿Y quién es tu amo? Quienquiera que tenga poder sobre las cosas que ansías o rehúyes.

EPICTETO


Meditar

 


          Una de las cosas más importantes, aún para los estudiantes más sinceros, es la necesidad de darle tiempo a la meditación, la de aquietar la actividad exterior para que la Presencia Interior pueda surgir sin obstrucción.

          Meditar significa realmente sentir la Presencia de Dios, por eso cuando se entra en meditación no debemos arrastrar con nosotros todas las perturbaciones que nos han afectado hasta ese momento. Hay que quitar conscientemente del sentimiento y de la atención todo aquello que pueda perturbar, pues es una actividad para sentir la Presencia de Dios y no para resolver todas las molestias.

SAINT GERMAIN

jueves, 19 de febrero de 2026

Vida programada



          Solo el hombre es responsable, total y absolutamente, de lo que le sucede en la vida. En primer lugar, porque se encuentra con situaciones que él mismo ha programado antes de llegar a la materia y, en segundo lugar, porque la gestión de esas situaciones es de su absoluta responsabilidad.

COMO MARIPOSA TOCANDO EL ALMA – Alfonso Vallejo


Quédate con lo que ves

 


          No te digas tú a ti mismo más de lo que dicen las primeras impresiones. Supón que se te anuncia que alguien va hablando muy mal de ti: esto es lo que se te ha anunciado; no se te ha anunciado que hayas sufrido daño alguno. Veo que mi hijo está enfermo esto lo veo; pero que esté en peligro no lo veo. Así pues, quédate siempre con las primeras representaciones; no añadan nada en tu interior, y no te pasará nada. O más bien, añade alguna reflexión, pero como quien conoce a fondo la naturaleza de cuanto sucede en el mundo.

MARCO AURELIO


El poder de la atención

 


          Tú sabes que tienes la habilidad de transferir tu pensamiento de Barcelona a New York en el mismo instante, lo mismo que cambiar tu pensamiento desde una condición de Luz a una condensación muy espesa, tal como el hierro. Esto te hará ver que lo que tú haces en cada momento consciente y voluntariamente, puedes hacerlo con mucho más poder si fijas tu atención conscientemente metiéndola en aquello que deseas manifestar.

          Cuando permites que tu atención se fije en algo, en ese momento le estás dando el poder de actuar en tu mundo, es decir, que no puede existir una cualidad o una apariencia en tu mundo sino aquella que tú mismo le des.

SAINT GERMAIN