Presencia y Palabra

Bienvenido a este espacio de presencia y palabra. Aquí comparto reflexiones, prácticas espirituales y fragmentos de mis libros para acompañarte en tu camino interior. Que cada día sea una oportunidad para volver a ti con más calma, claridad y conciencia.



sábado, 22 de agosto de 2026

La muerte no es mala, pero lo parece

 


La muerte se encuentra entre aquellas cosas que en verdad no son malas, pero que tienen toda la apariencia de serlo.

La naturaleza ha grabado en el fondo de nuestro corazón amor a nosotros mismos y deseo de conservación: tememos la destrucción, porque parece que nos arrebata un bien muy grande y que nos priva de las comodidades a que estamos acostumbrados.

Lo que nos inspira más horror a la muerte es que conocemos los parajes que habitamos, pero nada pueden decirnos de aquellos adonde hemos de ir, y con facilidad concebimos aversión por lo desconocido. De manera que, aunque la muerte sea indiferente por sí misma, no pertenece a aquellas cosas que puedan despreciarse.

LUCIO ANNEO SÉNACA


OM NAMAH SHIVAYA

 

OM NAMAH SHIVAYA

El Om Namah Shivaya es uno de los mantras más sagrados y conocidos del hinduismo. Significa «Me inclino ante Shiva» o «Honro la divinidad que está en mí», y se le llama el mantra de las cinco sílabas (Panchakshara) sin contar el Om.

Significado de las sílabas

·     Om: El sonido primordial del universo.

·     Nama: Reverencia o inclinación.

·     Śivāya: A Shiva, el dios de la transformación y lo auspicioso.

Origen y contexto

·     Aparece por primera vez en el texto védico Shri Rudram.

·     Pertenece a la tradición del shivaísmo.

·     Se usa en la meditación para calmar la mente.

Beneficios de la práctica

·       Fomenta la paz interior y la concentración.

·       Permite soltar el ego.

·       Aporta paz y tranquilidad a la mente.

·       Reduce el estrés, el miedo y la ansiedad.

·       Elimina los pensamientos negativos y los malos hábitos.

·       Purifica el corazón y la mente.

·       Brinda protección contra la energía negativa.

·       Trae las bendiciones y la gracia del Señor Shiva.

·       Ayuda al crecimiento espiritual y a la autorrealización.

·       Mejora la concentración durante la meditación.

·       Aporta fuerza interior y coraje.

·       Ayuda a limpiar el karma negativo del pasado con el tiempo.

 El mantra está diseñado para limpiar las telarañas del karma, de modo que se mejore tu percepción y te vuelvas disponible a una dimensión mayor de existencia.

 Este es el mantra de Shiva, el destructor. No te destruye a ti, sino a aquello que se interpone como una barrera entre tú y las posibilidades más amplias de la vida.

 Los Panchaksharas del mantra

Las sílabas «Na-Mah Shi-Va-Ya» se llaman “panchaksharas” o “cinco sílabas”.

Los panchaksharas corresponden a los cinco centros principales del sistema humano y son una forma de activarlos. Podemos utilizar este mantra como proceso purificador y, al mismo tiempo, como fundamento de todo estado meditativo que podamos alcanzar. De lo contrario, la mayoría de las personas no son capaces de mantener su estado meditativo sin crear una vibración sustancial de mantras en su interior. Un mantra es una medida muy importante que debes introducir en tu vida para darte la vibración fundacional necesaria que evite que tus actitudes mentales y tus energías físicas se hundan más allá de cierto nivel.

 Estos panchaksharas también representan los cinco elementos de la naturaleza. “Na” es tierra, “mah” es agua, “shi” es fuego, “va” es aire y “ya” es espacio.

Si consigues dominar los panchaksharas, podrían disolver todo lo que está compuesto por los cinco elementos en tu consciencia.

 Los devotos cantan Om Namah Shivaya para conectar con el Señor Shiva, abandonar el ego y eliminar la negatividad de la mente y la vida. El japa diario (especialmente 108 veces = 1 mala) ayuda a mantener la calma, la concentración y la fortaleza espiritual.

 Se suele recitar 108 veces usando un collar de cuentas o mala.


Ser tu

 


Aad Guray Nameh (Mantra de protección) - Mangala Charan Mantra

 

AAD GURAY NAMEH (Mantra de protección)

Es un mantra para protección y se recita para invocar energía protectora del universo. Siri Singh Sahib, Yogi Bhajan enseñó que este mantra debe ser siempre cantado 3 veces seguidas. Este mantra también se canta directamente luego del Adi Mantra, cuando te sintonizas en una clase de Kundalini Yoga.

Aad Gureh Nameh

Jugaad Guray Nameh

Sat Guray Nameh

Siri Guroo Dayvay Nameh

Como se pronuncia

Ad Gure Name

Yugad Gure Name

Sat Gure Name

Siri Guru Deve Name

Significado

Me inclino ante la Sabiduría Primordial

Me inclino ante la Sabiduría a través de las Eras

Me inclino ante la Verdadera Sabiduría

Me inclino ante la Gran Sabiduría Invisible

Beneficios del Mangala Charan Mantra

·      El mantra Ad Gure Name nos brinda protección.

·      Es un mantra muy práctico y útil para el día a día.

·      Uno de los usos habituales del Mangala Charan Mantra es proteger los viajes y desplazamientos, por lo que es habitual repetirlo tres veces al entrar en el coche antes de arrancar.

·      También es muy recomendable para aquellas personas que tengan miedo a viajar en avión, o que quieran proteger su equipaje de forma especial.

·      Además, este mantra aporta guía y mantiene la mente alerta para evitar peligros.

·      Te ayuda a mantener tu mente individual alineada y receptiva a la mente universal.

·      Es habitual escucharlo al inicio de las clases de Kundalini Yoga, después del Ong Namo, para abrir el espacio y recibir esa guía y protección divinas.

 Si quieres beneficiarte de su energía protectora puedes recitarlo tres veces antes de emprender un viaje o cualquier acción que quieras proteger, por ejemplo, una sesión de sanación. Pero si quieres experimentar todos sus beneficios, y la conexión tan bella y poderosa que es capaz de crear, te recomiendo introducirlo en tu práctica diaria y meditar en él cada día.

 Como siempre, puedes hacerlo cantando en voz alta, o simplemente escuchándolo. Al inicio es normal que te cueste aprender y repetir las palabras. Te recomiendo que no te obsesiones con hacerlo perfecto, y únicamente te dejes llevar por el sonido y la vibración.

 Cuando no puedas estar protegido, este mantra te protegerá. Cuando las cosas se detuvieron y no se mueven, esto las hace moverse en tu dirección.

Yogi Bhajan


SPARSHA MUDRA

 


SPARSHA Mudra

El gesto del tacto y la sensibilidad.

Si el Argham es el gusto/agua, el Dhupe el olfato/aire-fuego, el Aloke la vista/luego y el Shabda el oído/éter... el Sparsha Mudra es la ofrenda del Tacto (el elemento Aire en su forma de sensación física).

Significado:

"Sparsha" significa contacto o tacto.

Representa la capacidad de sentir el mundo y, a la vez, de ser "tocado" por lo sagrado.

Simboliza la piel del universo y la sensibilidad necesaria para percibir las energías sutiles que no se ven ni se oyen, pero se sienten.

Cómo se realiza:

    1.  Cruza las muñecas frente al pecho (normalmente la derecha sobre la izquierda).

    2.  Extiende las manos de manera que las palmas miren hacia tu propio cuerpo.

    3.  Toca suavemente con las yemas de tus dedos los hombros opuestos o la zona superior del pecho.

    4.  Es un gesto de "auto-abrazo" o de sentir la propia presencia física. Los dedos deben estar relajados, permitiendo que el contacto sea consciente y ligero.

Efecto:

Calma el sistema nervioso de forma inmediata.

Ayuda a bajar de la mente al cuerpo, ideal para personas que viven muy "en su cabeza".

El mudra de la presencia plena.


No temas si tropiezas

 


“En cada intento de amar, ahí está Dios”


Querido hijo:

He leído cada palabra que me has escrito, no con los ojos, sino con el corazón. Porque tus palabras no solo son letras, son suspiros del alma, son ecos de una búsqueda que no se detiene, son señales de que aún en medio del ruido, tú sigues escuchando Mi Voz.

Tu sinceridad me conmueve. No porque me sorprenda, yo conozco cada rincón de tu ser, sino porque has elegido abrirte, mostrarte vulnerable, y eso, hijo, es un acto de amor. El amor empieza ahí, en la verdad desnuda, en el reconocimiento de que no lo sabes todo, de que no puedes todo, pero aun así deseas amar.

Sé que te cuesta. Lo sé desde siempre. Sé que el impulso muchas veces gana la batalla, que la herida habla más fuerte que la esperanza, que el miedo se disfraza de indiferencia, de juicio, de distancia. Pero también sé que dentro de ti hay una llama que no se apaga, una sed de paz, una intuición profunda de que el amor es el único camino que vale la pena recorrer.

Y tienes razón: amar no es fácil. No lo fue para Jesús. Amar hasta el extremo, sin condiciones, sin garantías, sin esperar nada a cambio, es doloroso. Le expuso, le quebró, le llevó a la cruz. Pero también le dio sentido. Porque en ese amor entregado, sin medida, sin cálculo, sin defensa, encontró la plenitud. Y eso es lo que quiero para ti.

            No te pido que seas perfecto. Nunca lo he hecho. Te pido que seas auténtico. Que no escondas tus luchas, que no maquilles tus caídas, que no disimules tus dudas. Porque en tu humanidad está tu belleza. En tu fragilidad está tu capacidad de compasión. En tu historia, incluso en las partes que quisieras borrar, está la semilla de tu misión.

Tú me preguntas por qué elegís el odio cuando sabéis que el amor sana. Por qué preferís juzgar antes que comprender. Por qué os blindáis ante el dolor, aunque eso os cierre también al amor. Y Yo te digo: porque habéis olvidado quiénes sois. Habéis confundido el valor con el éxito, la fuerza con el control, la libertad con el ego. Habéis aprendido a sobrevivir, pero no a vivir.

Pero tú estás despertando. Lo noto en cada palabra. Lo siento en cada pregunta. Lo veo en tu deseo de responder desde el amor, de mirar con el corazón, de ser espacio de ternura en un mundo que corre sin pausa. Y eso, hijo, ya es luz. Ya es transformación. Ya es milagro.

No temas si tropiezas. No temas si a veces el impulso te gana. No temas si el amor se te escapa entre los dedos. Yo estoy ahí, en cada intento, en cada regreso, en cada oración que no se dice con palabras, sino con gestos, con silencios, con lágrimas. Estoy ahí, sosteniéndote, guiándote, susurrándote que no estás solo.

Cuando el otro te hiere, cuando la decepción te nubla, cuando la traición te rompe, recuerda que el amor no es solo emoción. Es decisión. Es acto de fe. Es elección que se sostiene en Mí. Y Yo nunca te fallaré.

Mírame en el rostro del que no sabe pedir perdón. Mírame en los ojos del que se defiende con indiferencia. Mírame en la historia del que parece lejano. Porque Yo habito en cada uno. En sus heridas, en sus miedos, en sus gestos torpes. Y cuando tú eliges mirar más allá, cuando eliges ver el alma detrás del error, estás viendo Mi Rostro.

Tú dices que quieres que tu vida sea una carta abierta que hable de Mí, aunque no mencione Mi Nombre. Y Yo te digo: ya lo es. Cada vez que eliges la ternura en lugar del juicio, cada vez que eliges el silencio que escucha en lugar del ruido que impone, cada vez que eliges la compasión en lugar de la razón, estás escribiendo Mi Nombre en el mundo.

No necesitas grandes gestos. No necesitas palabras elocuentes. Basta con una mirada sincera, con una mano tendida, con una presencia que no huye. Porque el amor verdadero no se mide por lo que se dice, sino por lo que se entrega.

Y tú estás aprendiendo a entregar. A soltar el ego, el orgullo, la necesidad de tener razón. Estás desaprendiendo lo que te ata al sufrimiento. Estás dejando de ver al otro como amenaza, y empezando a verlo como espejo. Eso es gracia. Eso es redención. Eso es vida.

No te preocupes si el mundo no lo entiende. No te preocupes si te llaman ingenuo, débil, idealista. Yo te llamo hijo. Yo te llamo luz. Yo te llamo reflejo de Mi Amor.

Y si algún día te olvidas de esto, porque sé que a veces el ruido es fuerte, que el dolor confunde, que la rutina adormece, Yo te lo recordaré. En la sonrisa de un niño, en la fragilidad de un anciano, en la ternura de quien cuida sin ser visto. Te lo recordaré en lo invisible, en lo esencial, en lo eterno.

Porque ahí estoy Yo. Y ahí quiero que estés tú.

Gracias por tu carta. Gracias por tu honestidad. Gracias por tu deseo de amar. 

No estás solo. Nunca lo has estado. Nunca lo estarás. 

Yo camino contigo. Yo habito en ti. Yo Soy el amor que te llama, que te sostiene, que te transforma.

Sigue eligiéndome. En cada gesto, en cada palabra, en cada silencio. Sigue eligiéndome cuando todo te invite a lo contrario. Sigue eligiéndome cuando amar duela, cuando perdonar cueste, cuando comprender parezca imposible.

Porque en esa elección está tu libertad. La verdadera. La que no depende de lo que el otro haga, sino de lo que tú decides ser. La que no se compra, pero se conquista. La que no se impone, pero se contagia.

No te canses de amar. No te canses de intentar. No te canses de volver. Yo nunca me canso de ti.

Con todo mi amor, yo te bendigo.

CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo Gago


Luz interior

 


Todo se repite

 


Viene al caso que consideres detenidamente el pasado, los innumerables cambios de regímenes políticos, pudiendo con esto prever lo venidero; porque sin duda lo que vendrá después tendrá absolutamente el mismo aspecto, dado que es imposible salirse del molde de lo que está sucediendo ahora.

De ahí que viene a ser lo mismo observar durante 40 años lo que pasa en la vida humana que observarlo durante diez mil; pues ¿Qué más se habría de ver?

 

MARCO AURELIO


OM MANI PADME HUM (El mantra de la compasión)

 


OM MANI PADME HUM (El mantra de la compasión)

Om mani padme hum es el mantra de seis sílabas más famoso del budismo tibetano, asociado con Avalokiteshvara (Chenrezig), el Buda de la compasión. Se traduce de forma común como «la joya en el loto», simbolizando la unión entre la sabiduría y el amor universal.

En budismo tibetano se piensa que recitando el mantra de Chenrezig, Om Mani Padme Hum, ya sea a viva voz o mentalmente para uno mismo, invoca la poderosa y benevolente atención de Chenrezig, la expresión de la compasión de Buda.

Según los maestros del budismo tibetano, todo el conjunto de las enseñanzas del Buda está contenido en el mantra Om Mani Padme Hum.

Cada sílaba nos permite cerrar la puerta a renacimientos en alguno de los seis ámbitos que componen la existencia cíclica:

OM: Cierra la puerta de los renacimientos desde el mundo de los devas.

MA: Cierra la puerta de los asuras.

NI: Cierra la puerta de los humanos.

PAD: Cierra la puerta de los animales.

ME: Cierra la puerta de los espíritus hambrientos (pretas).

HUM: Cierra la puerta del infierno.

Cada sílaba purifica de una forma:

OM: Purifica el velo del cuerpo.

MA: Purifica el velo del habla.

NI: Purifica el velo de la mente.

PAD: Purifica el velo de las emociones conflictivas.

ME: Purifica el velo del condicionamiento latente.

HUM: Purifica el velo que cubre el conocimiento.

Cada sílaba se corresponde con las seis Perfecciones transcendentales:

OM: Generosidad.

MA: Ética.

NI: Paciencia.

PAD: Diligencia.

ME: Concentración.

HUM: Sabiduría.

Cada sílaba del mantra purifica un defecto:

OM: Orgullo.

MA: Envidia / Deseo de ser entretenido.

NI: Deseo pasional.

PAD: Estupidez / Prejuicio.

ME: Pobreza / Posesividad.

HUM: Agresividad / Odio.

Cada sílaba del mantra ayuda a purificar un aspecto distinto de la mente y del cuerpo:

OM: Purifica el cuerpo.

MANI: Significa joya; representa la intención de la compasión y el amor.

PADME: Significa loto; representa la sabiduría.

HUM: Representa la indivisibilidad y la unión de la sabiduría y la pureza.

Cómo se usa

Se repite en voz baja o en la mente durante la meditación.

Sirve para calmar la mente y despertar la compasión hacia uno mismo y hacia los demás.


viernes, 21 de agosto de 2026

Mantras. ¿Qué son?, ¿para qué sirven?



Mi mente es como una rana saltarina que brinca de una idea a otra con más agilidad que la que muestra el anfibio saltando de piedra en piedra tras la mosca de su ansiado desayuno. Aparece un pensamiento tras otro, a la velocidad del rayo, lo que a menudo me impide centrarme de verdad en un tema específico.

Y la tuya, amigo que has llegado hasta aquí, ¿también se comporta como esa rana saltarina? Estoy casi seguro de que sí.

Pues bien: mientras le sigas dando el control al batracio, difícilmente podrás ser el dueño de tu propia vida. Estarás siempre a merced de los caprichos de la mente, dejándote arrastrar sin remedio por la marea de tus propios pensamientos.

La meditación es la mejor herramienta que conozco para empezar a tomar las riendas de nuestra existencia, evitando que nos arrastren los deseos, las penas, las alegrías desmedidas, los constantes viajes al pasado o las ansiedades por el futuro.

Meditar es, en esencia, un entrenamiento mental que consiste en enfocar la atención y observar el momento presente. Su meta no es otra que alcanzar la calma interior, comprender las emociones y aprender a atestiguar los pensamientos sin juzgarlos ni pelear contra ellos.

Ahora bien, no te equivoques: meditar no es dejar la mente en blanco. La mente piensa de manera natural, e intentar frenarla a la fuerza solo genera más tensión. Tampoco es huir de la realidad, pues no busca borrar los problemas, sino darnos la claridad necesaria para afrontarlos. Y, por último, no consiste únicamente en relajarse; aunque relaja, su propósito principal es desarrollar conciencia.

Para facilitar este entrenamiento y conseguir que la mente se ancle en el presente, existe un recurso extraordinario: la repetición de mantras.

Un mantra es una palabra, sílaba o frase sagrada que se repite en voz alta o mentalmente. Su nombre proviene de la unión de "man" (mente) y "tra" (liberación o instrumento), por lo que su significado literal es «herramienta para liberar la mente».

El mantra calma el intelecto, detiene el exceso de ruido interno y mejora la concentración, funcionando como un punto de apoyo firme para la atención. Además, reduce el estrés y la ansiedad, relajando el sistema nervioso a través del ritmo, la repetición y la propia respiración.

En esta nueva sección irán apareciendo diferentes mantras, (nuestras Palabras de poder), que te ayudarán a tomar el control de tu vida y a aliviar ese sufrimiento innecesario que, a veces, ensombrece nuestro camino.

          Eso sí: recuerda que aquí el único secreto es la constancia.


El poder de precipitación

 


El poder de precipitación está dentro de la Presencia “YO SOY”. Esto debe ser recordado en todo momento. “YO SOY el Principio vital en este mi cuerpo. En todas partes, hasta en el corazón de Dios, soy la Inteligencia gobernante del Universo. Lugo cuando yo quiera precipitar algo, no importa que sosa sea, yo se que YO SOY el Poder actuante, YO SOY la Inteligencia dirigente, YO SOY la Sustancia que está siendo utilizada, y ahora la traigo a la manifestación visible para mi uso”.

La meditación en este asunto de la precipitación te va a permitir entrar en esta actividad sin tensión ni ansiedad.

SAINT GERMAIN


Despertar

 


Despertar significa dejar de identificarse con el cuerpo para identificarse con el alma, sin olvidar, que el cuerpo es el instrumento para despertar. Se trata de no dejarse dominar por la mente, pero teniendo claro que el despertar ha de iniciarse, precisamente, en la mente. Por lo tanto, no se puede abdicar y mucho menos aborrecer al cuerpo y a la mente.

Se trata, con el cuerpo como instrumento y bajo la dirección de la mente, vivir en Dios.

COMO MARIPOSA TOCANDO EL ALMA-Alfonso Vallejo Gago


Milagros

 


“Maestro, ¿Cómo fue que Jesús pudo transformar el agua en vino?”, preguntó un discípulo. Sri Yogananda respondió:

“El Universo es el resultado de un juego de luminosas vibraciones de energía vital. Las películas de la creación, tal como ocurre con las escenas que aparecen sobre la pantalla de un cine, se proyectan u se hacen visibles por medio de rayos luminosos.

Cristo percibía la esencia cósmica como luz; a sus ojos, no existía diferencia alguna entre los rayos luminosos que componen el agua y los que componen el vino. Al igual que lo hiciera Dios al iniciar la Creación, Jesús era capaz de ordenar a las vibraciones de energía vital asumir diferentes formas.

Todos los hombres que superan los reinos ilusorios de la relatividad y de la dualidad, penetran en el verdadero mundo de la Unidad. Ellos se vuelven uno con la Omnipotencia, como lo manifestara Cristo: Aquel que cree en mí, (aquel que conoce la Conciencia Crística), las mismas obras que yo hago hará, y aun mayores; pues yo retorno a mi Padre”.

PARAMAHANSA YOGANANDA

Construcción del carácter

 


Deseo

 


Por experiencia aprenderás la verdad: que las cosas que más se valoran y más se anhelan no sirven de nada una vez que se consiguen. Quienes no las tienen imaginan que, si las tuvieran, sería suyo todo lo bueno que se puede desear; hasta que un día las tienen, y el ardor de sus deseos es el mismo, es la misma agitación, el mismo hastío por lo que poseen y el mismo deseo de lo que no.

EPÍCTETO


lunes, 13 de julio de 2026

Pequeñez humana

 


Es nuestra pequeñez, y no la propia naturaleza de los acontecimientos humanos, la que los hace parecer grandes.

LUCIO ANNEO SÉNACA


Ser honesto

 


GANDHE MUDRA

 


GANDHE MUDRA

El Gesto de la Esencia y Estabilidad

Este mudra es la representación física del elemento Tierra (Prithivi) y del sentido del olfato. Es el gesto que nos conecta con nuestras raíces y con la fragancia de lo esencial.

Este mudra es como besar la tierra al llegar al destino. Es el reconocimiento de que, tras el viaje espiritual, volvemos a la materia, pero con una conciencia renovada.

¿Cómo se realiza?

  1.  Cierra los dedos: índice, medio y anular de ambas manos hacia el interior de las palmas.

 2.  Extiende con firmeza los dedos pulgares y los meñiques.

 3.  Une las puntas de ambos pulgares entre sí y las puntas de ambos meñiques entre sí, formando una estructura simétrica y abierta en el centro.

Simbolismo:

   El Puente de la Tierra: La unión de los meñiques (asociados tradicionalmente al chakra raíz y a la tierra) con los pulgares (el fuego que transmuta) crea un circuito cerrado de estabilidad.

   La Ofrenda del Aroma: El hueco que se forma en el centro simboliza el receptáculo de la fragancia sagrada de la existencia.

Efecto:

Es un mudra profundamente enraizador.

Ayuda a calmar la ansiedad, aporta seguridad ante los cambios y nos devuelve la sensación de "estar en casa", presentes en nuestro propio cuerpo.


Responder desde el amor



 “Elegir amar, aunque duela, es el acto más humano y divino”

 

Querido Dios:

Yo sé que los seres humanos no somos conscientes de que nuestro bienestar emocional depende, total y absolutamente, de nosotros mismos. 

Incluso, los que sabemos esto, no hacemos nada por llevar a la práctica nuestro conocimiento y seguimos eligiendo responder con ira, con rabia, con desprecio, con amargura, en lugar de hacerlo con bondad, con amor, con compasión, con misericordia. 

Y la diferencia entre responder con odio o hacerlo con amor, es abismal, no solo para nuestro estado emocional, sino también para la relación con el otro. 

¡Qué difícil es!, pero de esto se trata la vida: de ver al otro como un igual y no como un diferente del que nos tenemos que proteger.

Porque, Señor, muchas veces confundimos protegernos con alejarnos, con levantar muros, con endurecer el corazón. Nos defendemos del dolor cerrando las puertas al amor. Nos blindamos ante la herida, pero también ante la ternura. 

Y así, poco a poco, nos vamos quedando solos, rodeados de gente, pero vacíos de encuentro. Nos volvemos expertos en sobrevivir, pero torpes para vivir.

¿Por qué nos cuesta tanto elegir el bien cuando sabemos que es lo que nos sana? ¿Por qué preferimos la reacción impulsiva al silencio que escucha? ¿Por qué nos resulta más fácil juzgar que comprender, más cómodo señalar que abrazar?

Tal vez porque amar de verdad exige renuncia. Renunciar al ego, al orgullo, a la necesidad de tener razón. Y eso, Señor, nos cuesta. Nos cuesta mucho, porque hemos aprendido a medir nuestro valor por lo que ganamos, no por lo que entregamos. Nos enseñaron que ceder es perder, cuando en realidad, muchas veces, ceder es amar.

Enséñanos, Señor, a desaprender, a soltar esas ideas que nos atan al sufrimiento, a dejar de creer que el otro es una amenaza, y empezar a verlo como un espejo. 

Porque en el otro también habitas Tú. En su fragilidad, en su historia, en sus heridas. 

Y si logramos mirar más allá de sus gestos, de sus palabras, de sus errores, tal vez descubramos que no es tan distinto a nosotros. Que también busca amor, aunque no sepa pedirlo. Que también tiene miedo, aunque lo disfrace de indiferencia.

Hoy quiero pedirte que me enseñes a responder desde el amor. No desde el impulso, no desde la herida, no desde el miedo, sino desde ese lugar profundo donde habita la paz. 

Esa paz que no depende de las circunstancias, sino de la certeza de que Tú estás conmigo, que me sostienes, que me guías, que me invitas a ser reflejo de Tu Luz.

Porque cuando elijo amar, algo cambia. No solo en mí, sino en el mundo. 

Una palabra amable puede desarmar una guerra. Un gesto de ternura puede sanar una herida antigua. Una mirada sincera puede devolver la esperanza. 

Y todo eso está al alcance de nuestras manos, si tan solo aprendemos a mirar con el corazón.

Pero también sé, Señor, que amar no siempre es fácil. A veces el otro hiere, decepciona, traiciona, y entonces el amor se vuelve un acto de fe. Una decisión que va más allá del sentimiento. Una elección que se sostiene en Ti.

Quiero seguir los pasos de Jesús, mi hermano mayor. Él, que amó hasta el extremo. Que perdonó a quienes le clavaron en la cruz. Que abrazó al ladrón, al leproso, al excluido.

Él, que no puso condiciones para amar. Que no esperó que el otro cambiara para ofrecerle su misericordia.

¿Cómo no intentar seguir Sus pasos, aunque tropiece? ¿Cómo no querer parecerme a Él, aunque me falte tanto?

Hoy reconozco mis límites, mis caídas, mis contradicciones, pero también reconozco mi deseo profundo de vivir desde lo esencial, de dejar de reaccionar y empezar a responder, de dejar de sobrevivir y empezar a amar.

Porque amar, Señor, es lo único que da sentido. Lo único que permanece. Lo único que transforma.

Y en este mundo que corre sin pausa, que grita sin escuchar, que muestra sin sentir, quiero ser un espacio de silencio, de ternura, de verdad. Quiero que mi vida sea una carta abierta que hable de Ti, aunque no mencione Tu nombre. Que mis gestos sean oración, que mis palabras sean consuelo, que mis pasos sean camino para otros.

No quiero ser perfecto, quiero ser auténtico. No quiero ser admirado, quiero ser fiel. No quiero tener razón, quiero tener compasión.

Y si en ese intento me equivoco, que no me falte Tu perdón, que no me falte Tu abrazo, que no me falte Tu mirada que me recuerda quién soy: hijo amado, criatura en proceso, corazón en búsqueda.

Gracias, Señor, por no cansarte de mí, por esperarme en cada esquina de mi alma, por susurrarme en medio del ruido, por mostrarme que el amor no es una emoción pasajera, sino una decisión diaria, un camino, una forma de estar en el mundo.

Hoy, más que nunca, quiero elegirte. Elegirte en cada gesto, en cada palabra, en cada silencio. Elegirte cuando todo me invite a lo contrario. Elegirte cuando amar duela, cuando perdonar cueste, cuando comprender parezca imposible.

Porque sé que en esa elección está la verdadera libertad, la que no depende de lo que el otro haga, sino de lo que yo decido ser, la que no se compra, pero se conquista, la que no se impone, pero se contagia.

Y si algún día me olvido de esto, recuérdamelo, Señor. Recuérdamelo en la sonrisa de un niño, en la fragilidad de un anciano, en la ternura de quien cuida sin ser visto. Recuérdamelo en lo invisible, en lo esencial, en lo eterno.

Porque ahí estás Tú, y ahí quiero estar yo.

Gracias, Señor.

CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo