Presencia y Palabra

Bienvenido a este espacio de presencia y palabra. Aquí comparto reflexiones, prácticas espirituales y fragmentos de mis libros para acompañarte en tu camino interior. Que cada día sea una oportunidad para volver a ti con más calma, claridad y conciencia.



sábado, 6 de junio de 2026

Eternidad

 


Esta Tierra, con todos sus pueblos, ciudades, ríos, su cinturón de mares, no es más que un punto si la comparamos con el Universo.

Nuestra vida es menos aún que un punto si se compara con la totalidad del tiempo, pues la eternidad es más grande que el mundo: el mundo se recrea una y otra vez dentro de los confines del tiempo.

LUCIO ANNEO SÉNECA


Cuida lo que piensas

 


Me da igual lo que pienses de mi

 


SHABDA Mudra

 


SHABDA Mudra

El Mudra de la música o del sonido.

Con el Shabda Mudra, llegamos a la dimensión de lo invisible pero vibrante. Si los anteriores mudras se encargaban de lo tangible (agua, incienso, luz, alimento), este se dedica al sonido y al espacio.

Cómo se forma:

Cierra los dedos medio, anular y meñique de ambas manos hacia el interior de las palmas (formando puños).

Une las manos por los laterales de los puños (la zona de los dedos flexionados).

Extiende los dedos índices y une sus puntas, formando un triángulo perfecto o una "V" invertida.

     El Triángulo: Representa el foco y la ascensión. El sonido (o la palabra) se concentra en un punto único para elevarse.

    Unión de fuerzas: Al juntar ambas manos, simbolizas la coherencia entre lo que piensas y lo que dices.

Es ideal para antes de dar una charla, escribir una entrada importante en el blog o realizar cantos de mantras, ya que ayuda a proyectar la voz y la intención de manera clara y directa.

Qué significa:

Las diosas de las ofrendas, interpretando música divina, llenan el cielo, así como los oídos melodiosos de los invitados sagrados y de su séquito. Con ello, persiguen que todas las palabras y sonidos ásperos que causan sufrimiento sean eliminados, y los seres sintientes escuchen solo sonidos melodiosos y hablen amablemente entre sí.

Shabda significa sonido o palabra en sánscrito. En la filosofía védica, el sonido es el primer elemento de la creación (Akasha o Éter). Este mudra representa la capacidad de escuchar la "voz silenciosa" interior y la vibración primordial del universo (el OM). Es la ofrenda del espacio necesario para que la verdad sea escuchada.

Efecto:

Estimula la agudeza auditiva y la intuición.

Ayuda a filtrar el "ruido" mental y el parloteo externo, permitiendo que la persona se enfoque en la comunicación clara y honesta.

Está íntimamente ligado al chakra de la garganta (*Vishuddha*).


La voz del amor

 


“No te pido que seas perfecto, hijo mío. Te pido que seas verdadero”

         Querido hijo:

          He escuchado tu corazón antes incluso de que tus palabras tomaran forma. Cada pensamiento que has compartido, cada duda, cada anhelo, cada reflexión sobre la verdad, la libertad y la justicia, ha resonado en Mi esencia, porque tú y Yo estamos unidos por un lazo eterno que no puede romperse: el amor.

Me alegra profundamente que te detengas a contemplar lo que significa ser libre, lo que implica conocer la verdad, y cómo ambas realidades se entrelazan en el alma humana. Porque, aunque muchos caminan por la vida sin detenerse a mirar hacia dentro, tú has elegido el sendero del despertar. Has elegido buscarme no en los altares fríos ni en las palabras vacías, sino en el silencio de tu interior, donde Yo habito desde siempre.

Cuando Mi Hijo Jesús dijo: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, no hablaba de una verdad intelectual, ni de una doctrina que se aprende en libros. Hablaba de Mí. Hablaba de conocerme, no como una idea, sino como una presencia viva en el corazón. Porque conocerme es conocer el amor, y el amor verdadero no esclaviza, no impone, no condena. El amor libera.

Muchos de los que escucharon esas palabras entonces, como tú bien dices, no entendieron. Y muchos hoy siguen sin comprender. Porque la libertad que Yo ofrezco no se mide en leyes humanas ni en derechos políticos. Es una libertad que trasciende el cuerpo y la mente. Es la libertad de ser tú mismo, sin miedo, sin máscaras, sin cadenas internas. Es la libertad de amar sin condiciones, de vivir con propósito, de caminar con paz incluso en medio de la tormenta.

Tú has comprendido que esta verdad es espiritual. Has entendido que no se trata de pertenecer a una religión, sino de abrazar la espiritualidad como forma de vida. Y eso me llena de gozo. Porque Jesús no vino a fundar religiones, vino a revelar el camino hacia el corazón. Vino a mostrar que todos sois Mis hijos, que no hay distinción entre razas, credos o culturas. Que el alma humana, en su esencia, es divina porque fue creada por Mí.

Tu reflexión sobre vivir como Jesús vivió es una luz en medio de la oscuridad. Porque Él no vino a ser adorado, vino a ser imitado. Su vida fue una lección viva de cómo se puede encarnar el amor en cada gesto, en cada palabra, en cada silencio. Él mostró que la grandeza está en la humildad, que el poder verdadero está en servir, que la justicia nace del corazón compasivo.

Y tú has captado ese mensaje. Has comprendido que vivir en honestidad no es solo decir que eres Mi hijo, sino demostrarlo en cada acción. Que evitar la hipocresía es vivir con coherencia, sin dobleces, sin fingimientos. Que seguir la guía del alma es escuchar esa voz suave que te susurra el camino correcto, incluso cuando el mundo grita lo contrario. Que confesar tus errores no es debilidad, sino valentía. Porque solo quien reconoce su sombra puede caminar hacia la luz.

Hijo mío, no te pido perfección. Nunca lo he hecho. Te pido sinceridad. Te pido que vengas a Mí tal como eres, con tus dudas, tus heridas, tus sueños. Porque Yo no rechazo a nadie. Mi Amor no depende de tus logros ni de tus fracasos. Mi Amor es constante, eterno, incondicional. Te amo porque eres parte de Mí. Porque en cada latido de tu corazón hay un eco de Mi Presencia.

Sé que el mundo puede ser confuso. Sé que hay injusticias, sufrimiento, guerras, divisiones. Pero también sé que dentro de cada ser humano hay una Chispa Divina que puede transformar la realidad. Tú eres portador de esa chispa. Y cuando decides vivir desde el amor, estás encendiendo una luz que puede iluminar a otros. No subestimes el poder de una vida vivida con autenticidad. No creas que tus actos son pequeños. Cada gesto de bondad, cada palabra de aliento, cada mirada compasiva, tiene un impacto que va más allá de lo que puedes imaginar.

La justicia que tanto anhelas no es solo la que se aplica en los tribunales. Es la justicia que se vive en el alma. Es tratar al otro como a un igual, como a un hermano. Es reconocer la dignidad de cada persona, sin importar su historia. Es defender al débil, levantar al caído, escuchar al que nadie escucha. Esa es la justicia que Yo practico, y es la que te invito a encarnar.

Y la libertad, ¡oh!, la libertad que Yo ofrezco, no se compra ni se negocia. Se descubre cuando te liberas del miedo, del juicio, del resentimiento. Cuando dejas de vivir para agradar a los demás y comienzas a vivir para ser fiel a tu alma. Cuando te atreves a amar incluso cuando has sido herido. Cuando eliges la paz en lugar del rencor. Esa libertad es tuya. Siempre lo ha sido. Solo necesitas recordarla.

Tú has elegido caminar Conmigo. Y aunque el camino no siempre será fácil, nunca estarás solo. Yo estoy contigo en cada paso. Estoy en tus alegrías y en tus lágrimas. Estoy en tus silencios y en tus palabras. Estoy en ti, porque tú eres parte de Mí.

No temas equivocarte. No temas caer. Lo importante no es no caer, sino levantarte con humildad y seguir caminando. Cada error puede ser una oportunidad para crecer. Cada herida puede convertirse en sabiduría. Cada noche oscura puede dar paso a un amanecer.

Y cuando sientas que no puedes más, cuando el peso de la vida te agobie, ven a Mí. No necesitas palabras elaboradas. Basta con un suspiro, con un pensamiento, con una lágrima. Yo escucho todo. Yo comprendo todo. Yo abrazo todo.

Gracias por abrirme tu corazón. Gracias por buscarme. Gracias por desear vivir desde el amor. Tu carta es una oración viva, una ofrenda sincera, un acto de fe que trasciende las palabras. Y Yo la recibo con alegría, con ternura, con gratitud.

Sigue adelante, hijo mío. No te detengas. El mundo necesita almas como la tuya. Almas que no se conforman con lo superficial, que buscan la verdad, que viven la libertad, que practican la justicia. Almas que aman.

Y recuerda siempre:  Yo Soy contigo. Yo Soy en ti. Yo Soy Amor.


CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo

viernes, 5 de junio de 2026

Comparar

 


Todo cambia y desaparece

 


          Conviene pensar a menudo en la rapidez con que todo lo que existe, y que está naciendo, se nos arrebata de delante de los ojos y desaparece. Pues la sustancia es como un rio en un curso continuo: las acciones consisten en una perpetua mutación; las causas sufren mil vueltas y revueltas, y casi no hay cosa firme ni estable. Y a nuestro lado está el abismo sin límites de lo que ha pasado y de lo que está por venir, en el que todas las cosas se pierden.

          ¿Cómo, pues, no va a ser un insensato el que dejándose llevar por estas cosas se envanece o aflige, o el que se queja de ellas como si fueran molestas y duraderas?

          MARCO AURELIO


Yo Soy

 





          Absolutamente todo en la experiencia humana puede ser gobernado por la Presencia “YO SOY”. El uso de la Presencia “YO SOY” es la más alta actividad que se puede enseñar. Cuando tu dices “YO SOY” pones a Dios en actividad. Cuando sientas y conozcas la enormidad del uso de esta expresión, realizarás el enorme poder del “YO SOY”. Cuando tu dices “YO SOY el Poder de Dios Todopoderoso” no hay otro poder que pueda actuar; habrás liberado y soltado la plena actividad de Dios.

          SAINT GERMAIN


Dios no te abandona

 


          “Dios te comprende cuando todos los demás te interpretan erróneamente”, dijo el Maestro.

          “El Señor es el Amante que te aprecia siempre, no importa cuán grandes sean tus errores. Otros te ofrendan su afecto durante un breve tiempo, para abandonarte luego; pero Dios no te abandona jamás.

          “Múltiples son las formas en las cuales Dios busca cada día tu amor. No te castiga si la rechazas: eres tú quien te autocastigas; descubre entonces que todas las cosas traicionan a aquel que Me traiciona”.

PARAMAHANSA YOGANANDA


miércoles, 27 de mayo de 2026

Relajación guiada: Observa tu interior (28 minutos)

 

No va conmigo

 


Ante cada adversidad, prueba a decir desde el principio: “Eres pura apariencia, y no lo que pareces”. Luego, examina la situación por las reglas que ya tienes: primera y principalmente, si es de las cosas que dependen de ti; porque si no depende, te bastará decir: “No va conmigo”.

EPICTETO


Aprender a vivir

 


En nuestra civilización, con nuestra mentalidad y con nuestra manera de vivir, la muerte es inaceptable, vivimos y nos comportamos como si fuéramos a vivir siempre. Pero no es así, la muerte llega en cualquier circunstancia, con cualquier edad, en un instante.

       La vida…, es esto. Nadie nos prepara para morir, pero es normal, porque ni tan siquiera nos preparan para vivir, y solamente podemos prepararnos tanto para la vida como para la muerte, si somos lo suficientemente curiosos para hacernos a nosotros mismos algunas preguntas, cuyas respuestas nos van a llevar a entender lo que es la vida y también lo que es la muerte.

PERLAS PARA EL ALMA - Alfonso Vallejo

Respiración larga y profunda

 


La respiración larga y profunda es una técnica de relajación que estimula el sistema nervioso parasimpático para reducir el estrés, disminuir la frecuencia cardíaca y calmar la mente.

¿Cómo se realiza?

Para realizarla correctamente y aprovechar al máximo sus beneficios, sigue estos pasos:

Adopta una postura cómoda: Siéntate con la espalda recta y los hombros relajados. Puedes cerrar los ojos para concentrarte mejor en tus sensaciones.

Inhalación abdominal: Comienza inhalando lenta y profundamente por la nariz. Siente cómo el abdomen se expande y el diafragma desciende, dejando espacio para que los pulmones se llenen de aire.

Expansión torácica: Continúa la inhalación sintiendo cómo se abren y expanden las costillas.

Respiración clavicular: Finalmente, llena la parte superior de los pulmones levantando ligeramente el pecho.

Exhalación gradual: Exhala suavemente por la nariz en el orden inverso (primero vaciando el pecho, luego cerrando las costillas y finalmente contrayendo el abdomen).

Beneficios

Actúa como un regulador natural de tu sistema nervioso, ayudando a pasar de

Reducción inmediata del estrés y ansiedad: Activa el sistema nervioso parasimpático, lo que envía una señal de seguridad al cerebro, disminuyendo los niveles de cortisol (la hormona del estrés).

Mejora cardiovascular: Ayuda a estabilizar y reducir la presión arterial y la frecuencia cardíaca, facilitando un mejor flujo sanguíneo.

Optimización de la oxigenación: Al usar toda la capacidad pulmonar, se favorece un intercambio completo de oxígeno por dióxido de carbono, lo que mejora la energía y la función celular.

Claridad mental y enfoque: Al oxigenar mejor el cerebro y calmar la mente, permite pensar con más nitidez, mejora la concentración y facilita la toma de decisiones.

Mejora del sueño: Practicarla antes de dormir ayuda a combatir el insomnio al inducir un estado de relajación profunda necesario para conciliar el sueño.

Alivio del dolor físico: Se utiliza como técnica complementaria para gestionar el dolor crónico y reducir tensiones musculares, especialmente en la espalda y el cuello.

 Puedes repetir este ciclo de 3 a 7 veces o practicarlo durante unos minutos para obtener resultados rápidos de relajación


Mírate por dentro

 


¿Ves a ese rey de los escitas, o de los sármatas, que lleva la diadema en la frente? Si quieres conocerlo bien y saber su verdadero precio, despójalo de esa venda, y encontrarás debajo muchos vicios.

Pero ¿por qué hablar de los demás? Si quieres apreciarte tú mismo, prescinde de tu dinero, tus casas, tus honores, y mírate por dentro: no te conformes con lo que digan de ti los demás.

LUCIO ANNEO SÉNECA


Agradecer

 


NAIVIDYE Mudra

 


NAIVIDYE Mudra

El gesto del Alimento Sagrado.

El Naividye Mudra, (también conocido como Naivedya Mudra), cierra de forma hermosa la secuencia de las ofrendas rituales. Si ya hemos ofrecido agua (Argham), incienso (Dhupe) y luz (Aloke), el Naividye representa la ofrenda del alimento o el sustento.

Significado:

Naivedya es la comida pura (habitualmente frutas, arroz o dulces) que se consagra a la divinidad antes de ser consumida. Este mudra simboliza la nutrición del espíritu y el agradecimiento por la abundancia de la tierra. Es el gesto de quien reconoce que todo lo que nos sostiene proviene de una fuente superior.

El gesto representa el ofrecimiento de todo tipo de abundantes alimentos.

Imagina que las diosas de las ofrendas portan manjares deliciosos y exquisitos en hermosas vasijas que ofrecen a los invitados sagrados y a su séquito. Y lo hacen con el propósito de que todos los seres sintientes se liberen de la adicción, el hambre y el anhelo, y se liberen también de las fuentes relativas de sustento, realizando el samadhi y la iluminación.

Cómo se realiza:

    Las palmas de las manos extendidas miran al cielo, se unen y se elevan a modo de bandejas repletas de alimentos.

   Junta los bordes externos de las manos (los meñiques), creando una forma de "plato" o cuenco grande y abierto.

   Los dedos están extendidos y relajados, apuntando ligeramente hacia afuera, como si presentaras un manjar en una bandeja invisible.

Efecto:

Trabaja sobre el sistema digestivo y el chakra del plexo solar (Manipura).

Ayuda a cultivar la sensación de saciedad espiritual y gratitud por la vida.


La voz del amor

 


 

“No te pido que seas perfecto, hijo mío. Te pido que seas verdadero”

          Querido hijo:

           He escuchado tu corazón antes incluso de que tus palabras tomaran forma. Cada pensamiento que has compartido, cada duda, cada anhelo, cada reflexión sobre la verdad, la libertad y la justicia, ha resonado en Mi esencia, porque tú y Yo estamos unidos por un lazo eterno que no puede romperse: el amor.

Me alegra profundamente que te detengas a contemplar lo que significa ser libre, lo que implica conocer la verdad, y cómo ambas realidades se entrelazan en el alma humana. Porque, aunque muchos caminan por la vida sin detenerse a mirar hacia dentro, tú has elegido el sendero del despertar. Has elegido buscarme no en los altares fríos ni en las palabras vacías, sino en el silencio de tu interior, donde Yo habito desde siempre.

Cuando Mi Hijo Jesús dijo: “Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, no hablaba de una verdad intelectual, ni de una doctrina que se aprende en libros. Hablaba de Mí. Hablaba de conocerme, no como una idea, sino como una presencia viva en el corazón. Porque conocerme es conocer el amor, y el amor verdadero no esclaviza, no impone, no condena. El amor libera.

Muchos de los que escucharon esas palabras entonces, como tú bien dices, no entendieron. Y muchos hoy siguen sin comprender. Porque la libertad que Yo ofrezco no se mide en leyes humanas ni en derechos políticos. Es una libertad que trasciende el cuerpo y la mente. Es la libertad de ser tú mismo, sin miedo, sin máscaras, sin cadenas internas. Es la libertad de amar sin condiciones, de vivir con propósito, de caminar con paz incluso en medio de la tormenta.

Tú has comprendido que esta verdad es espiritual. Has entendido que no se trata de pertenecer a una religión, sino de abrazar la espiritualidad como forma de vida. Y eso me llena de gozo. Porque Jesús no vino a fundar religiones, vino a revelar el camino hacia el corazón. Vino a mostrar que todos sois Mis hijos, que no hay distinción entre razas, credos o culturas. Que el alma humana, en su esencia, es divina porque fue creada por Mí.

Tu reflexión sobre vivir como Jesús vivió es una luz en medio de la oscuridad. Porque Él no vino a ser adorado, vino a ser imitado. Su vida fue una lección viva de cómo se puede encarnar el amor en cada gesto, en cada palabra, en cada silencio. Él mostró que la grandeza está en la humildad, que el poder verdadero está en servir, que la justicia nace del corazón compasivo.

Y tú has captado ese mensaje. Has comprendido que vivir en honestidad no es solo decir que eres Mi hijo, sino demostrarlo en cada acción. Que evitar la hipocresía es vivir con coherencia, sin dobleces, sin fingimientos. Que seguir la guía del alma es escuchar esa voz suave que te susurra el camino correcto, incluso cuando el mundo grita lo contrario. Que confesar tus errores no es debilidad, sino valentía. Porque solo quien reconoce su sombra puede caminar hacia la luz.

Hijo mío, no te pido perfección. Nunca lo he hecho. Te pido sinceridad. Te pido que vengas a Mí tal como eres, con tus dudas, tus heridas, tus sueños. Porque Yo no rechazo a nadie. Mi Amor no depende de tus logros ni de tus fracasos. Mi Amor es constante, eterno, incondicional. Te amo porque eres parte de Mí. Porque en cada latido de tu corazón hay un eco de Mi Presencia.

Sé que el mundo puede ser confuso. Sé que hay injusticias, sufrimiento, guerras, divisiones. Pero también sé que dentro de cada ser humano hay una Chispa Divina que puede transformar la realidad. Tú eres portador de esa chispa. Y cuando decides vivir desde el amor, estás encendiendo una luz que puede iluminar a otros. No subestimes el poder de una vida vivida con autenticidad. No creas que tus actos son pequeños. Cada gesto de bondad, cada palabra de aliento, cada mirada compasiva, tiene un impacto que va más allá de lo que puedes imaginar.

La justicia que tanto anhelas no es solo la que se aplica en los tribunales. Es la justicia que se vive en el alma. Es tratar al otro como a un igual, como a un hermano. Es reconocer la dignidad de cada persona, sin importar su historia. Es defender al débil, levantar al caído, escuchar al que nadie escucha. Esa es la justicia que Yo practico, y es la que te invito a encarnar.

Y la libertad, ¡oh!, la libertad que Yo ofrezco, no se compra ni se negocia. Se descubre cuando te liberas del miedo, del juicio, del resentimiento. Cuando dejas de vivir para agradar a los demás y comienzas a vivir para ser fiel a tu alma. Cuando te atreves a amar incluso cuando has sido herido. Cuando eliges la paz en lugar del rencor. Esa libertad es tuya. Siempre lo ha sido. Solo necesitas recordarla.

Tú has elegido caminar Conmigo. Y aunque el camino no siempre será fácil, nunca estarás solo. Yo estoy contigo en cada paso. Estoy en tus alegrías y en tus lágrimas. Estoy en tus silencios y en tus palabras. Estoy en ti, porque tú eres parte de Mí.

No temas equivocarte. No temas caer. Lo importante no es no caer, sino levantarte con humildad y seguir caminando. Cada error puede ser una oportunidad para crecer. Cada herida puede convertirse en sabiduría. Cada noche oscura puede dar paso a un amanecer.

Y cuando sientas que no puedes más, cuando el peso de la vida te agobie, ven a Mí. No necesitas palabras elaboradas. Basta con un suspiro, con un pensamiento, con una lágrima. Yo escucho todo. Yo comprendo todo. Yo abrazo todo.

Gracias por abrirme tu corazón. Gracias por buscarme. Gracias por desear vivir desde el amor. Tu carta es una oración viva, una ofrenda sincera, un acto de fe que trasciende las palabras. Y Yo la recibo con alegría, con ternura, con gratitud.

Sigue adelante, hijo mío. No te detengas. El mundo necesita almas como la tuya. Almas que no se conforman con lo superficial, que buscan la verdad, que viven la libertad, que practican la justicia. Almas que aman.

Y recuerda siempre:  Yo Soy contigo. Yo Soy en ti. Yo Soy Amor.


CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo

jueves, 21 de mayo de 2026

Propósito

 


Meditación guiada: Presentación de tu ángel de luz (26 minutos)

 

Ayudar con amor



 

Que ninguno de aquellos que buscan la Luz se constituya en juez de ningún hijo de Dios. Vamos a suponer que alguien a quien amamos mucho esté actuando disparatadamente. ¿Qué es lo primero que hace el mundo en general? Pues juzgarlo y criticarlo.

La cosa más poderosa que se puede hacer en pro de esa persona es llenarlo de amor y conocer mentalmente: “YO SOY Dios en Acción, la única Inteligencia y Actividad controlando a este hermano o hermana”. Continuar hablándole mentalmente a su conciencia es la más grande ayuda que se puede dar.

SAINT GERMAIN

Esclavos del pensamiento

 


Ningún hombre bueno se aflige ni gime, ninguno se lamente, ninguno palidece y tiembla ni dice: “¿Cómo me recibirá aquel?, ¿cómo me escuchará?” ¡Esclavo!, actuará como le parezca. ¿Por qué te preocupas de lo que hagan los demás?

EPICTETO

Crítica

 


Recuerda: Solo te concierne tu propia actividad y tu mundo. No te incumbe juzgar a otro porque tú no conoces las fuerzas que le influyen a él y a sus condiciones. Tú solo conoces el ángulo que tú ves de él, y yo te digo que, si alguien manda pensamientos de crítica, condensación y odio a un tercero que fuera enteramente inocente de todo intento de dañar al prójimo, este estaría cometiendo algo peor que un asesinato físico. ¿Por qué es esto?

Porque el pensamiento y sentimiento forman el único poder creador y aunque dicho sentimiento y pensamiento pueden no dañar el objetivo, tienen que devolverse y arrastrar las condiciones enviadas por el individuo que las lanzó, y siempre son energía acumulada.

SAINT GERMAIN


Traspasar la puerta

 


Cierta discípula solía rogar constantemente al Maestro que le otorgase la conciencia divina, pero no realizaba esfuerzo alguno por prepararse para semejante estado.

El Maestro le dijo: “Un hombre que ama verdaderamente a Dios, es capaz de inspirar en sus desorientados hermanos el anhelo de regresar a su Hogar en Él; sin embargo, son ellos mismos quienes deben, paso a paso, emprender el viaje de regreso”.

PARAMAHANSA YOGANANDA


El enfado del alma

 


La verdadera y futura curación se efectuará cuando la vida del alma pueda fluir sin impedimento ni obstáculo a través de cada aspecto de la materia, pudiendo entonces vitalizarla con su potencia y eliminar así los bloqueos que son la fuente de las enfermedades.

Un sinfín de enfermedades tienen su origen en un, “enfado del alma”.  Sólo hay que ser honestos con uno mismo, escuchar lo que dice el corazón, que es el vocero del alma, y seguirlo al pie de la letra.

sábado, 16 de mayo de 2026

Respiración diafragmática

 


Respiración diafragmática

La respiración diafragmática es una técnica de respiración profunda que utiliza el diafragma, el músculo principal situado debajo de los pulmones. Optimiza la entrada de oxígeno, reduce el ritmo cardíaco, disminuye la presión arterial y activa el sistema nervioso parasimpático para reducir el estrés.

Como practicarla

Posición inicial: Acuéstate boca arriba con las rodillas ligeramente flexionadas (puedes usar una almohada bajo ellas) o siéntate derecho en una silla cómoda.

Colocación de manos: Coloca una mano en el pecho y la otra sobre el abdomen (justo debajo de las costillas).

Inhalación: Inhala lenta y profundamente por la nariz. Debes sentir que el abdomen empuja la mano que tienes encima, mientras que la mano en el pecho debe permanecer lo más quieta posible.

Exhalación: Exhala lentamente por la boca con los labios fruncidos (como si soplaras una vela). Al exhalar, siente cómo el abdomen se desinfla y vuelve a su posición inicial.

 

Duración:

Para integrar esta práctica en tu día a día, se recomienda realizar de 5 a 10 minutos al día, por ejemplo, al despertar o antes de dormir

 

Beneficios

Su dominio conlleva una serie de ventajas significativas para la salud física, emocional y mental de cualquier persona.

Mejora la oxigenación: Permite una absorción de oxígeno más eficiente, que beneficia a las distintas funciones de los órganos y tejidos, así como a la producción de energía en el cuerpo.

Reduce el estrés y la ansiedad: Ayuda a reducir el estrés y la ansiedad al estimular el sistema nervioso parasimpático. En consecuencia, proporciona una sensación de calma y relajación.

Mejora la postura y el equilibrio: Al fortalecer el diafragma y los músculos abdominales, contribuye a mantener una mejor postura y equilibrio corporal.

Aumenta la resistencia física: La mayor capacidad pulmonar y la eficiencia en la distribución de oxígeno mejoran la resistencia física y el rendimiento al realizar actividades físicas prolongadas.

Facilita la concentración y el enfoque: Su práctica regular mejora la concentración y el enfoque mental. Por lo tanto, beneficia el rendimiento académico y profesional.

Mejora la digestión: La presión que ejerce sobre los órganos abdominales favorece la digestión y previene problemas gastrointestinales.

Manejo de las emociones: Es una herramienta efectiva para gestionar emociones intensas y promover la autorregulación emocional.

Reducción de la frecuencia cardíaca: Debido a la eficiencia en la oxigenación, la frecuencia cardíaca tiende a disminuir. Por lo tanto, reduce la carga en el corazón y beneficia la salud cardiovascular.

Estabilización de la presión arterial: La presión arterial tiende a disminuir durante la exhalación. Al ser tan profunda en este tipo de respiración, puede ser beneficioso para aquellas personas con hipertensión arterial.

Imagen

 

Técnica:

Inhalación: Al tomar aire, el diafragma se contrae y desciende hacia la cavidad abdominal. Esto crea un espacio negativo en la cavidad torácica y permite que los pulmones se expandan. Por tanto, el aire fluya hacia ellos. En este momento, el abdomen se expande hacia afuera.

Exhalación: Al expulsar aire, el diafragma se relaja y vuelve a su posición de reposo, mientras que los músculos abdominales se contraen gradualmente. Esto aumenta la presión en la cavidad abdominal y dirige el diafragma hacia arriba. De este modo, ayuda a expulsar el aire de los pulmones.

Diferencias con la respiración torácica

Se diferencia notablemente de la respiración torácica. Esta implica principalmente el movimiento del pecho y los hombros. En la respiración torácica, el abdomen tiende a permanecer relativamente inmóvil, mientras que el pecho se eleva y desciende al respirar. Esta modalidad es más superficial y, en consecuencia, menos eficiente en comparación con la respiración diafragmática.


Sin máscaras

 


Recuerda ante todo separar las cosas del tumulto que se forma en torno a ellas y considerar lo que es en sí misma cada una; verás entonces que nada tienen de terrible, salvo el miedo con que las miramos. Lo que les ocurre a los niños nos ocurre a nosotros, (que somos niños grandes): si sus amigos, con los que acostumbran a jugar, se les presentan con una careta, se quedan aterrados. Tenemos que quitarles la máscara no solo a las personas, sino a las cosas también, y contemplarlas en su aspecto natural.

LUCIO ANNEO SÉNECA


El lugar correcto

 


jueves, 7 de mayo de 2026

Meditación guiada: Revocación de votos contraídos en vidas pasadas (20 minutos)

 

La verdad que libera

 


“La libertad no se conquista con fuerza, sino con verdad. 

Y la verdad no se impone, se revela en el amor”

 Querido Dios:

 Desde hace días, hay tres palabras que no dejan de resonar en mi mente: verdad, libertad y justicia. No son solo conceptos abstractos, sino pilares que parecen sostener el alma humana cuando se busca sentido en medio del caos. En medio de esta reflexión, vino a mí un pasaje del evangelio de Juan (8:31-32), donde Jesús dice a los judíos que habían creído en Él: 

 “Si os mantenéis firmes en mi doctrina, sois de veras discípulos míos; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”.

Estas palabras, pronunciadas hace más de dos mil años, siguen siendo tan provocadoras como profundas. Me pregunto si aquellos discípulos que las escucharon por primera vez lograron comprender su verdadero significado. ¿Qué verdad era esa que debían conocer? ¿Cómo podía el conocimiento de algo hacerlos libres? Si no eran esclavos, ¿por qué hablarles de libertad?

Hoy, tantos siglos después, seguimos intentando descifrar el misterio que encierra esa afirmación o, al menos, yo. Algunos, (no todos, lo sé), hemos llegado a entender que esa “verdad” no es una fórmula intelectual ni una doctrina rígida, sino una revelación espiritual. Es el conocimiento profundo de Tu naturaleza, de Tu amor incondicional por la humanidad, y de Tu propósito para cada uno de nosotros. Es una verdad que no se impone, sino que se descubre en lo más íntimo del ser, cuando el alma se abre a Ti con humildad.

Y esa libertad que Jesús promete tampoco es política ni social. No se trata de liberarse de cadenas físicas, sino de las cadenas invisibles que nos atan por dentro: el miedo, el ego, la culpa, la ignorancia, el odio. Es una libertad que se experimenta en el corazón, cuando dejamos de vivir desde el yo y comenzamos a vivir desde el amor. Es la libertad de ser quienes realmente somos: Tus hijos.

Al unir estos dos conceptos, (verdad y libertad), se revela una senda espiritual que trasciende religiones, credos y dogmas. Muchos de nosotros, dejando a un lado las estructuras religiosas, (aunque no necesariamente renunciando a ellas), hemos abrazado la espiritualidad como una forma de vida o, al menos, lo estamos intentando. Y en ese camino, hemos descubierto algo esencial: que todos somos Tus hijos y, por lo tanto, hermanos entre nosotros. Que nuestra misión en esta vida es vivir como Tú lo harías si caminaras entre nosotros. Y aunque no tenemos un Dios encarnado en este momento, tuvimos a Jesús, nuestro hermano mayor, quien nos dejó una lección eterna de amor, compasión y humildad.

Dar testimonio de esta verdad no se logra con palabras vacías, sino desde nuestra esencia más pura, que es también la Tuya: el amor. Porque si Tú eres amor, entonces nosotros, hechos a Tu imagen, estamos llamados a vivir desde ese mismo amor. No como una obligación, sino como una expresión natural de quienes somos en lo más profundo.

Ante esta revelación, no deberíamos seguir buscando excusas ni postergando lo inevitable. Es hora de comenzar a vivir como lo hacía Jesús. No como una figura idealizada, sino como un ejemplo real y alcanzable. Y para ello, propongo una forma sencilla pero poderosa de llevarlo a la práctica:

Vivir en honestidad: No basta con decir que somos Tus hijos. Esa afirmación debe reflejarse en nuestras acciones cotidianas. Ser honestos implica ser coherentes entre lo que creemos y lo que hacemos. Significa actuar con integridad, incluso cuando nadie nos observa. Es vivir con transparencia, sin máscaras ni dobleces.

Evitar la hipocresía: Si decimos que vivimos en Ti, nuestras vidas deben mostrarlo. No podemos predicar amor y justicia mientras actuamos con indiferencia o arrogancia. La hipocresía es una sombra que distorsiona la luz del alma. Jesús fue claro al denunciarla, y nosotros debemos ser igual de firmes al rechazarla en nosotros mismos.

Caminar siguiendo la guía del alma: Nuestra alma es como una brújula que siempre apunta hacia Ti. Pero para seguir su dirección, debemos silenciar el ruido del ego, del deseo desmedido, del juicio constante. Caminar guiados por el alma implica alejarnos del engaño, de la codicia, de todo aquello que nos aleja de la verdad del amor. Es vivir con sensibilidad, con empatía, con compasión.

Confesar nuestros errores: Reconocer nuestras faltas no nos debilita, nos humaniza. Nos recuerda que estamos en proceso, que estamos aprendiendo. Confesar nuestros errores ante Ti y ante los demás nos libera del peso de la culpa y nos abre a la posibilidad de transformación. Es un acto de humildad que nos acerca más a Tu corazón.

Amar sin condiciones: Este es, quizás, el mayor desafío. Amar sin esperar nada a cambio. Amar incluso cuando hemos sido heridos. Amar como Tú amas: sin límites, sin prejuicios, sin reservas. Porque el amor verdadero no busca poseer, sino liberar. Y en ese amor, encontramos la verdad que nos hace libres.

Poner en práctica esta verdad no significa ser perfectos. Tú no nos pides perfección, sino sinceridad. Nos invitas a vivir con un corazón genuino, abierto, dispuesto a aprender, a crecer, a sanar. Nos llamas a caminar Contigo, no como esclavos del deber, sino como hijos que confían en el amor de su Padre.

Y en ese caminar, descubrimos que la justicia que tanto anhelamos no es solo la que se aplica en tribunales, sino la que se vive en cada gesto de equidad, en cada acto de respeto, en cada decisión que honra la dignidad del otro. La justicia verdadera nace del amor, y se manifiesta en la forma en que tratamos a los demás.

Por eso, hoy quiero decirte, Señor, que estoy dispuesto a vivir esta verdad. A buscarla cada día, a encarnarla en mis palabras, en mis silencios, en mis acciones. No porque sea fácil, sino porque es lo único que da sentido a esta vida. Porque en Ti encuentro la paz que el mundo no puede dar, la libertad que no depende de circunstancias externas, y la justicia que nace del corazón.

Gracias, Señor.

CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo