Presencia y Palabra

Bienvenido a este espacio de presencia y palabra. Aquí comparto reflexiones, prácticas espirituales y fragmentos de mis libros para acompañarte en tu camino interior. Que cada día sea una oportunidad para volver a ti con más calma, claridad y conciencia.



sábado, 7 de febrero de 2026

Hoy te invito a ser feliz

 


Tranquilidad de pensamiento

 


Kumbhaka pranayama

 


Kumbhaka pranayama

 Es la técnica de retención consciente de la respiración dentro del pranayama, considerada una de las prácticas más profundas y transformadoras del yoga.

 “Kumbhaka” significa “recipiente” o “vasija”, comparando el torso con un contenedor de energía. Es la pausa voluntaria entre inhalación y exhalación.

En textos clásicos como el Hatha Yoga Pradipika, incluso se usa como sinónimo de pranayama por su importancia central.

 

Tipos de Kumbhaka

 Según la tradición, existen tres formas principales:

  • Antar Kumbhaka: retención después de inhalar.
  • Bahir Kumbhaka: retención después de exhalar.
  • Kevala Kumbhaka: retención espontánea sin esfuerzo, considerad

 un estado avanzado de quietud interior.

 

¿Para qué sirve?

Los beneficios descritos en la literatura del yoga incluyen:

  • Aumentar la energía vital (prana) y la sensación de vitalidad.
  • Profundizar la concentración y aquietar la mente.
  • Expandir la conciencia, al detener el movimiento mental asociado a la respiración.
  • Fortalecer el control respiratorio y la capacidad pulmonar.

¿Por qué es tan especial?

La respiración normalmente fluye sin pausa, pero la retención es rara en la vida cotidiana y suele aparecer solo en momentos de esfuerzo o emociones intensas. Por eso, practicarla de forma consciente desarrolla una habilidad poco explorada y muy poderosa.

Cómo se practica Kumbhaka (retención consciente de la respiración)

1. Preparación

·       Siéntate con la espalda erguida y el cuerpo relajado.

·       Respira de manera natural unos instantes para estabilizarte.

·       Mantén la atención en el movimiento del aire.

    2. Fases básicas del ciclo

Kumbhaka se integra dentro de un ciclo respiratorio completo:

1.    Inhalación (Puraka)

Lenta, estable y sin tensión.

2.    Retención (Kumbhaka)

Se detiene la respiración de forma suave, sin forzar.
La sensación debe ser de quietud, no de presión.

3.    Exhalación (Rechaka)

Larga y relajada, permitiendo que el cuerpo suelte cualquier tensión.

   3. Dos formas principales de practicarlo

Antar Kumbhaka (retención después de inhalar)

·       Inhalas de manera profunda y cómoda.

·       Pausas la respiración manteniendo el pecho abierto.

·       Exhalas lentamente cuando sientas que es el momento.

Bahir Kumbhaka (retención después de exhalar)

·       Exhalas por completo sin colapsar el pecho.

·       Pausas en ese vacío natural.

·       Inhalas suavemente cuando el cuerpo lo pida.

    4. Señales de que lo estás haciendo bien

·       No hay tensión en la cara, cuello ni hombros.

·       La pausa se siente natural, no forzada.

·       La mente se vuelve más quieta y enfocada.

·       El ritmo se mantiene estable.

    5. Señales para detenerte

·       Si aparece incomodidad, presión, mareo o ansiedad.

·       Si la respiración se vuelve brusca o entrecortada.

·       Si sientes que estás “empujando” para aguantar más tiempo.

 

Duración

La duración de Kumbhaka no es fija y, de hecho, es lo que más debe respetarse: siempre debe ser cómoda, suave y sin esfuerzo. En pranayama tradicional, la duración se desarrolla de manera progresiva, nunca forzada.

Duración orientativa en la práctica tradicional

·       Principiantes:
Retenciones muy breves, solo unos segundos, lo suficiente para sentir la pausa sin tensión.

·       Practicantes intermedios:

La retención puede durar un poco más, siempre manteniendo la respiración fluida antes y después.

·       Práctica avanzada:

La duración se amplía de forma natural con el tiempo, pero siempre bajo guía y sin buscar “aguantar”.

 

Beneficios tradicionales de Kumbhaka

1. Mayor claridad mental

La pausa en la respiración detiene por un instante el flujo habitual de pensamientos. Esto genera:

·       sensación de silencio interior

·       mayor enfoque

·       más capacidad de atención

2. Regulación del sistema nervioso

La retención suave puede favorecer un estado de calma y estabilidad interna, ayudando a:

·       reducir la agitación mental

·       mejorar la sensación de equilibrio emocional

3. Expansión de la energía vital (prana)

En la tradición del yoga, Kumbhaka “contiene” y dirige la energía interna, lo que se asocia con:

·       vitalidad más estable

·       sensación de fuerza interna

·       mayor presencia y lucidez

4. Mejora del control respiratorio

Al practicar retenciones suaves:

·       se desarrolla conciencia del ritmo respiratorio

·       se fortalece la coordinación entre inhalación, pausa y exhalación

·       se amplía la capacidad de respirar de forma más consciente

5. Profundización de la meditación

Kumbhaka crea un instante de quietud que facilita:

·       entrar en estados meditativos más profundos

·       sentir el cuerpo más ligero y la mente más estable

 Contraindicaciones generales de Kumbhaka

1. Durante embarazo

La retención de la respiración no se recomienda en ninguna etapa del embarazo.

2. Si hay tensión, ansiedad o sensación de falta de aire

Kumbhaka puede intensificar estas sensaciones, por lo que se evita cuando la respiración ya está alterada.

3. En situaciones de fatiga extrema

El cuerpo necesita respiración libre y fluida para recuperarse.

4. Si hay molestias en el pecho, mareos o presión en la cabeza

La retención puede aumentar estas sensaciones, por lo que se detiene de inmediato.

5. Después de comer en exceso

El diafragma necesita libertad para moverse; la retención puede resultar incómoda.


jueves, 5 de febrero de 2026

7 vidas

 


Así comienza mi nueva novela: 7 vidas.

                                                                

Y comenzó la vida

 

“Todo empezó antes de que yo supiera que empezaba”

 

            ¡Qué lejos queda aquel 28 de junio de 1950, visto desde la atalaya en la que me encuentro ahora! Y, sin embargo, ahí está, como un punto luminoso en la distancia, recordándome que alguna vez fui un recién nacido que llegó al mundo en una casa modesta, en el hogar donde mis padres vivían entonces. No nací en un hospital, sino entre paredes familiares, bajo un techo que ya guardaba historias antes de que yo respirara por primera vez.

Mientras mi madre se retorcía de dolor, entregándose al misterio de traer al mundo a un bebé de cuatro kilos, la vida seguía su curso unos pisos más abajo. En la calle, las carrozas desfilaban celebrando las fiestas grandes de la ciudad, ajenas al pequeño milagro que estaba ocurriendo justo encima de ellas.

Era León, engalanada para honrar a San Juan y San Pedro, vibrando con música, risas y bullicio. Y en medio de esa alegría colectiva, en un cuarto humilde y cálido, comenzaba mi propia fiesta silenciosa: la de existir.

A veces pienso que no podría haber tenido un comienzo más simbólico. Afuera, la ciudad celebraba la luz del verano; adentro, mi madre y yo inaugurábamos una historia que aún hoy sigo intentando comprender.

A veces me pregunto qué habría pensado aquel bebé, (si hubiera podido pensar), al escuchar el estruendo de la fiesta mezclado con el llanto propio de quien llega a un mundo desconocido. Quizá, sin saberlo, ya estaba recibiendo la primera lección: la vida es un escenario donde lo íntimo y lo colectivo se entrelazan sin pedir permiso. Mi llanto se confundía con la música, y mi primera respiración coincidía con el bullicio de una ciudad que celebraba sin saber que, en un cuarto alto y discreto, otro pequeño comienzo se abría paso.

Mi madre solía contar que nací hermoso, (porque esa es la palabra que utilizaba para definir a alguien pasado de peso), con un llanto que llenó la habitación y un color sonrosado que tranquilizó a la comadrona. Mi madre, agotada pero luminosa, me sostuvo entre sus brazos como si sostuviera un secreto. Mi padre, nervioso y orgulloso, caminaba de un lado a otro sin saber muy bien qué hacer con tanta emoción. Eran jóvenes, enfrentándose al misterio de convertirse en padres por primera vez.

 


Mudra de la inspiración

 




MUDRA DE LA INSPIRACIÓN

MUDRA DE LA ARMONÍA INTERIOR

Cómo se hace:

 Entrecruzar los dedos meñiques y anulares de las dos manos.

Unir los dedos corazón y los dedos pulgares y apoyar los dedos índices ligeramente doblados contra el dedo corazón respectivo.

Las manos se pueden situar a la altura de la frente o a la altura del pecho. Se sitúan a la altura de la frente si se desea conseguir armonía en el plano mental y se colocan delante del pecho para conseguir armonía emocional.

Respiración

Concentrarse en el chakra ajna y respirar lenta y suavemente, prolongando las pausas entre la inspiración y la exhalación.

Duración:

Puedes practicarlo mientras dura la meditación, observando como consigues el equilibrio, ubicándote en el centro.

Beneficios:

Favorece la zona del corazón y la cabeza.

Ahonda la respiración.

Armonía interior.

Ecuanimidad, orden, buena mesura y fuerza para actuar.

Interiormente centrados.

Confiere fuerza a nuestras acciones.


Amar a Dios sobre todas las cosas

 


Amar sobre todas las cosas no significa amar menos a los demás. Significa amarlos mejor. Significa amar al prójimo sin convertirlo en un ídolo, amar tus proyectos sin que te posean, amar la belleza del mundo sin aferrarte a ella. No te pido que dejes de amar lo terrenal, sino que encuentres en Mí el horizonte que da sentido a todo lo demás. Porque cuando Me amas primero, todo se ordena, todo florece en su lugar.

Del libro CARTAS A DIOS – Alfonso Vallejo

 


Presencia de Dios

 


          “Hay quienes piensan que, salvo que un devoto padezca grandes aflicciones, no puede ser santo. Otros afirman que un hombre de realización divina debería estar libre de todo sufrimiento”, dijo el Maestro, durante una conferencia.

          “La vida de todo maestro espiritual se ciñe a un determinado esquema invisible. La vida de San Francisco estaba agobiada de enfermedades; el plenamente liberado Cristo, se permitió a sí mismo ser crucificado. Otros grandes personajes espirituales, tales como Santo Tomás de Aquino y Lahiri Mahasaya, jamás se vieron sometidos a tremendas tensiones ni tragedias.

          Las circunstancias y los ambientes en que se han desarrollado las vidas de los santos que han alcanzado la liberación final, difieren ampliamente entre sí. Los verdaderos sabios manifiestan la capacidad de reflejar la Imagen Divina en su interior, independientemente de las condiciones externas. Ellos representan cualquier papel de acuerdo a la voluntad de Dios, complazca o no dicho papel a la opinión pública”.

PARAMAHANSA YOGANANDA

lunes, 2 de febrero de 2026

Bhastrika Pranayama


 BHASTRIKA PRANAYAMA

El Bhastrika Pranayama, conocido como la "respiración de fuelle", es una técnica de respiración vigorosa y purificadora que implica inhalaciones y exhalaciones rápidas, profundas y activas.

Cómo practicar Bhastrika Pranayama

Postura: Siéntese en una postura cómoda con la espalda recta y los hombros relajados.

Técnica: Con la boca cerrada, realice inhalaciones y exhalaciones nasales rápidas y rítmicas, contrayendo y expandiendo el diafragma/abdomen vigorosamente, simulando el movimiento de un fuelle.

Ritmo: Se realizan de 10 a 20 respiraciones rápidas seguidas de una pausa respiratoria (inhalación y exhalación lenta), a menudo recomendando 3-4 rondas.

Variante: Una variante común implica levantar los brazos al inhalar y bajarlos al exhalar. 

Beneficios

Energizante: Eleva los niveles de prana (energía vital) y despierta la mente.

Desintoxicante: Ayuda a limpiar las vías respiratorias y elimina el exceso de flemas o toxinas.

Físico: Aumenta el calor corporal (ideal para el invierno), estimula el metabolismo y mejora la capacidad pulmonar.

Mayor oxigenación celular.

Favorece el sistema digestivo.

Precauciones

No practicar inmediatamente después de comer.

Contraindicado para personas con hipertensión, problemas cardíacos, úlceras o glaucoma.

Puede generar sensaciones intensas de calor o sudoración, que son normales.

          Contraindicado para mujeres embarazadas.

          No realizar en los primeros días de la menstruación.

  Diferencia con Kapalabhati (respiración de fuego)

          Kapalabhati y Bhastrika son dos pranayamas energizantes, pero se diferencian sobre todo en quién hace el esfuerzo y cómo se mueve la respiración: Kapalabhati enfatiza la exhalación activa y la inhalación pasiva, mientras que Bhastrika hace activa tanto la inhalación como la exhalación.

La fuerza del YO SOY

    


        Quiero imprimir en las mentes de los estudiantes que es tonto dejarse afectar y perturbar por actividades, reales o imaginarias, de la conciencia exterior; ya que una vez que sepan “YO SOY la única Presencia Todopoderosa actuando en mi Mente, mi Cuerpo y mi Mundo”, ya no podrán ser afectados ni perturbados por ninguna asociación del mundo exterior.

          Deben saber que están enteramente inmunes de las molestias y perturbaciones de la mente de otros, no importa lo que traten de hacernos.

          Cuando el individuo se da cuenta de que su propio pensamiento y sentimiento le puede producir todo lo que él necesite, se sentirá libre del deseo de las riquezas y todo lo que el mundo exterior puede ofrecerle.

SAINT GERMAIN

Un pequeño paso

 


domingo, 1 de febrero de 2026

La mente nunca descansa

 


          La mente es una corriente incesante. Siempre está elucubrando, maquinando, imaginando, recordando, comparando, juzgando. No descansa. Incluso cuando creemos estar en silencio, hay pensamientos que se deslizan por nuestro interior como sombras sutiles. Y como no hay palabra sin pensamiento, ni acción sin pensamiento, resulta evidente: toda nuestra vida pasa primero por la mente.

Esta comprensión nos lleva a recordar las palabras del Buda: “Somos exactamente lo que pensamos”. No es una metáfora, es una afirmación radical. Nuestra experiencia del mundo, nuestras emociones, nuestras decisiones, todo está teñido por el filtro del pensamiento. Así, la conclusión parece sencilla: “Si consigo organizar mi pensamiento, consigo organizar mi vida”. O, dicho de otro modo: “Para vivir de una determinada manera, sólo he de pensar de esa determinada manera.” Incluso: “Para ser feliz, sólo tengo que pensarlo primero.”

Pero, aunque la conclusión sea clara, llevarla a la práctica no siempre lo es. No porque sea imposible, sino porque requiere algo que solemos pasar por alto: atención. Atención constante, delicada, presente. Atención para observar qué pensamientos están surgiendo en cada momento, sin juzgarlos, sin aferrarse a ellos. Porque cuando los pensamientos no reciben nuestra energía, no se alimentan. Y al no alimentarse, pierden fuerza, se disuelven, desaparecen tal como llegaron.

Este es el arte de vivir con conciencia: no controlar la mente por la fuerza, sino observarla con lucidez. No se trata de reprimir pensamientos, sino de no identificarse con ellos. Al hacerlo, descubrimos que detrás del ruido mental hay una presencia silenciosa, clara, libre. Y desde esa presencia, la vida se organiza sola, con naturalidad, sin esfuerzo.

PERLAS PARA EL ALMA - Alfonso Vallejo