............Espiritualidad y Conciencia............
Un espacio sagrado para escuchar la voz interior y despertar la presencia que habita en ti.
Presencia y Palabra
domingo, 13 de septiembre de 2026
Prana Vayu Mudra (Mudra del Corazón / Alivio del dolor)
Prana Vayu Mudra (Mudra del
Corazón / Alivio del dolor):
El prana Vayu Mudra es uno de los cinco mudras que influyen
en los cinco vayus ubicados en el cuerpo.
Los cinco vayus representan las energías de los cinco
elementos, (agua, tierra, éter, aire y fuego), y los prana vayu mudras invocan
esas energías cuando se practican durante la meditación.
Este es un mudra híbrido o personalizado altamente
efectivo para dolores agudos o crónicos en la parte superior de la espalda y el
cuello.
Cómo se
hace:
Dobla el
dedo índice hasta la base del pulgar.
A continuación, junta las yemas
de los dedos medio y anular con la yema del pulgar. Mantén
el meñique extendido.
Efecto
real:
Calma la carga emocional pesada
que se asienta en los trapecios, relaja el espasmo muscular y actúa como un
ansiolítico y analgésico natural cuando el cuello está rígido por sobrecarga de
responsabilidades.
Beneficios:
Diseñado específicamente
para combatir la degeneración ósea y muscular cervical, alivia la fatiga en el
músculo esternocleidomastoideo y reduce la tensión generada por el estrés o la
mala postura digital.
Beneficios:
Ayuda a eliminar cualquier
deficiencia de vitaminas A, B, C, D, E y K.
Puede ayudar a controlar el
hambre y la sed durante el ayuno.
Esto regula la capacidad de
autorregulación de la mente. Lo que podría ayudar a abordar hábitos
descontrolados como trastornos alimenticio y del sueño.
Disminuye el nerviosismo,
mejorando así la autoconfianza.
Cualquier obstrucción de las
venas puede eliminarse mediante la práctica habitual de este mudra, ya que
controlas el flujo sanguíneo adecuado.
Ayuda a combatir la fatiga
crónica, la debilidad general y la falta de paciencia.
Ayuda a controlar emociones como
la ira, la tensión mental, la envidia, la irritabilidad, el orgullo y la
inquietud, además de reavivar la felicidad, el deleite, el disfrute, el deseo
la energía y el entusiasmo.
Mejora la atención y la
presencia de ánimo lo que ayuda a rendir más y mejor.
Tiene el poder de restablecer el
sistema inmunológico
Beneficia a los ojos. Recupera
la visión y trata la irritación ocular, como el ardor, el enrojecimiento y la
sequedad ocular, asi como las cataratas.
En este mudra, se unen los
elementos tierra, agua y fuego, lo que ayuda a eliminar los obstáculos e
impurezas presentes en la sangre, mejorando así la circulación.
Cualquier tipo de calambres
musculares y dolor en las piernas se curan mejorando la circulación.
martes, 8 de septiembre de 2026
Una súplica desde el corazón
“Hay caminos que no se trazan con pasos, sino con conciencia”
Querido Dios:
Hoy no vengo a pedirte nada. Solo
quiero compartir contigo una reflexión que ha brotado desde lo más profundo de
mi ser. A veces, en medio del ruido del mundo y del torbellino de pensamientos
que nos envuelven, me detengo a observar la vida con otros ojos. Y entonces me
doy cuenta de que los seres humanos somos afortunados. No por lo que poseemos,
ni por lo que logramos, sino por algo mucho más esencial: tenemos la capacidad
de elegir cómo vivir. Podemos hacerlo desde la mente o desde el alma.
Vivir desde la mente es lo habitual, lo
aprendido, lo que se nos ha inculcado desde pequeños. No hace falta explicar
demasiado qué significa, porque la mayoría de nosotros lo hacemos de forma
automática. Es un modo de vida que se ha normalizado, que incluso se ha
institucionalizado. Vivimos desde la mente cuando nos dejamos llevar por la
individualidad, el juicio, la crítica, la comparación, el control, la reacción,
el análisis constante, la envidia, el miedo. Es como vivir bajo una dictadura
férrea, donde el dictador no es otro que el ego. Ese pequeño tirano que nos
convence de que estamos separados, de que debemos defendernos, competir,
sobresalir, tener razón, protegernos.
La mente es útil, sí, pero cuando se
convierte en la única guía, nos aleja de lo esencial. Nos hace vivir en modo
supervivencia, en constante alerta, en lucha interna y externa. Nos encierra en
una cárcel invisible, donde cada pensamiento es una reja, cada juicio una
cadena, cada miedo una sombra que nos impide ver la luz.
En cambio, vivir desde el alma es otra
historia. Es como adentrarse en una selva inexplorada. No sabemos qué nos
espera allí, y lo que es más inquietante: no sabemos ni cómo llegar. Supongo que
por eso son tan pocos los que se atreven a vivir desde el alma. Nos falta el
mapa, nos falta la brújula, y a veces incluso nos falta la fe de que esa selva
existe. Nos quedamos en la periferia, mirando desde lejos, sin atrevernos a dar
el primer paso. ¿Cómo explorar un territorio cuya ubicación desconocemos? ¿Cómo
caminar hacia lo desconocido cuando todo lo que conocemos nos grita que no lo
hagamos?
Y, sin embargo, algo dentro de nosotros,
(una voz suave, casi imperceptible), nos susurra que ese lugar existe. Que hay
una forma de vivir más plena, más libre, más verdadera. Que hay un “gobierno
interior” donde el alma es la guía, es el amor, es la ley. Si todos viviéramos
así, quizás no necesitaríamos tantas estructuras externas para regularnos. No
harían falta tantas normas, tantas leyes, tantos castigos. Porque el amor no
necesita vigilancia. La compasión no requiere control. La conciencia no teme al
caos.
A lo largo de la historia, distintas
tradiciones han intentado nombrar esa forma de vivir. En términos espirituales,
se habla de “Conciencia Crística”, ese estado de amor incondicional, compasión
y unidad que Jesús encarnó. También se menciona el “Estado de Gracia”, esa
armonía profunda con la voluntad divina, donde no hay juicio ni ego, solo
entrega y confianza. En las tradiciones orientales, se habla de “Iluminación” o
“Despertar espiritual”, esa trascendencia del ego que permite ver la unidad en
todo lo que existe.
Desde una perspectiva más humanista, se
habla de “Fraternidad universal”, ese ideal ético que promueve la hermandad
entre todos los seres humanos, sin distinción. También se ha acuñado el término
“Amor radical”, que implica amar sin condiciones, incluso a quienes piensan
diferente, incluso a quienes nos han herido.
En el ámbito personal, hay prácticas
que nos acercan a esa forma de vivir. El “Mindfulness compasivo”, por ejemplo,
nos invita a estar presentes con atención plena, sin juzgar, con una actitud de
comprensión hacia uno mismo y hacia los demás. Y la “vida consciente”, que es
la que hoy quiero explorar contigo, Señor.
Vivir conscientemente es elegir cada
pensamiento, cada palabra, cada acción desde el alma. Es detenerse antes de
reaccionar, antes de juzgar, antes de herir. Es observar con atención absoluta
lo que surge en nuestro interior y preguntarnos, con honestidad, si eso que
estamos a punto de pensar, decir o hacer nace del amor o del miedo.
Para vivir conscientemente, propongo, (y
me propongo), un ejercicio sencillo pero profundo. Ante cualquier pensamiento,
palabra o acción, detenerse y analizar lo siguiente:
- ¿Me gustaría que pensaran eso de mí? ¿Qué me dijeran lo
que mi mente está impulsándome a decir? ¿Qué me hicieran lo que estoy a punto
de hacer?
- ¿Las palabras que
me han dicho o las acciones que otros han llevado a cabo han sido realmente con
intención de hacerme daño, o simplemente son fruto de su manera de vivir desde
la mente?
- ¿Ese pensamiento,
esa palabra o esa acción van a servir para incrementar mi amor hacia esa
persona? ¿Esa persona lo va a recibir con agrado, o solo va a generar más
distancia?
- ¿Estoy cumpliendo
mi misión de hacer felices a los que me rodean? ¿Eso que estoy pensando decir o
hacer les hará felices, o solo me hará sentir superior, vengado, justificado?
- Y, por último, una
pregunta que lo cambia todo: Si muriera mañana, ¿Qué sentido tendría hacer o
decir algo que pueda molestar a los que amo?
Señor, ¡qué lejos estamos de vivir
desde el alma! ¡Qué lejos estamos de Ti! Porque viviendo desde la mente solo
podemos alcanzarte de pensamiento, como una idea, como una creencia. Pero
deberíamos sentir Tu Gracia en cada célula de nuestro cuerpo, en cada gesto, en
cada mirada, en cada silencio.
A veces me pregunto cuántas vidas nos
faltan para llegar a ese estado. Cuántas veces tendremos que tropezar, caer,
sufrir, para finalmente rendirnos y dejar que el alma tome el timón. Cuántas
veces tendremos que repetir los mismos errores, las mismas guerras, los mismos
conflictos, para entender que el camino no está afuera, sino dentro.
Y, sin embargo, aquí estoy,
escribiéndote esta carta, con la esperanza de que algo cambie. De que esta
reflexión no se quede solo en palabras, sino que se convierta en acción. Que
cada día, al despertar, recuerde que tengo una elección. Que puedo vivir desde
la mente, como siempre, o puedo atreverme a explorar la selva del alma, aunque
no sepa cómo llegar, aunque me pierda, aunque tenga miedo.
Gracias por escucharme, Señor. Gracias
por estar ahí, incluso cuando no te siento, incluso cuando me alejo, incluso
cuando me encierro en mi mente. Sé que estás en cada intento, en cada paso, en
cada suspiro. Y sé que, aunque nos queden miles de vidas, cada una de ellas es
una oportunidad para acercarnos más a Ti.
Gracias, Señor.
CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo
Todo es igual y breve
Si
elevándote de repente en el aire examinarás desde arriba los asuntos humanos en
toda su diversidad, los despreciarás.
Y cada
vez que te remontases, verías que son del mismo aspecto e igual de breves las
cosas en que fundamentas tu vanidad.
MARCO AURELIO
La radiación de los Maestros
Los
estudiantes deben comprender que los Maestros no vienen a ellos por iniciativa
individual de ellos, sino que son los Maestros los que han escogido a los
estudiantes para que estos reciban Su Radiación.
Es
un privilegio que no se puede calificar en palabras. Solo se puede sentir o
ver.
Además,
la misión del Maestro no es la de asumir vuestras responsabilidades ni resolver
vuestros problemas, sino de comunicar la comprensión inteligente que los
discípulos pueden aplicar en sus vidas, y así resolver sus propios problemas.
Así adquieren la fuerza, el valor y la confianza para continuar paso a paso en
la maestría consciente que domina el ser y el mundo exterior.
SAINT GERMAIN
Menú de Emergencia (5 minutos) El abrazo de palmas – Fatiga, desanimo, recarga de energía
Menú de Emergencia (5 minutos)
El abrazo de palmas – Fatiga, desanimo, recarga
de energía
En
el Jin Shin Jyutsu, más que una "pose" compleja, la forma principal
de activar la energía de las palmas de las manos para combatir la fatiga y el
desánimo es la superposición directa de las palmas o el trabajo con el Centro
de la Palma.
El Abrazo de Palmas (La posición principal)
Es
la postura más sencilla y directa para recargar la batería del cuerpo cuando
hay agotamiento físico o bajón emocional.
Cómo se
hace:
Junta
las palmas de las manos cruzándolas ligeramente, de modo que el centro de la
palma derecha toque el centro de la palma izquierda.
Puedes
simplemente entrelazar los dedos suavemente o colocar una mano sobre la otra
con las palmas tocándose en el centro del pecho (Apertura del diafragma) o
sobre el regazo.
Efecto
La
palma de la mano contiene la energía del Flujo Umbilical y la Sexta Profundidad
(la fuente de la energía vital total). Al ponerlas en contacto, se regenera la
fatiga crónica y se disipa el desánimo al conectar directamente con la fuente
de vida.
Menú de Emergencia (5 minutos) El meñique — Liberarse del esfuerzo y la autoexigencia
Menú de Emergencia (5 minutos)
El meñique — Liberarse del esfuerzo y la
autoexigencia
Vivimos
en la cultura del perfeccionismo, del "pretender" estar bien a todas
horas y del esfuerzo agotador por cumplir con las expectativas de los demás.
Esta actitud de desgaste constante mina nuestra autoestima y nos desconecta de
nuestra esencia.
En
el Jin Shin Jyutsu, el dedo meñique nos invita a quitarnos la máscara, soltar
la pretensión y descansar.
La anatomía emocional del meñique
El
meñique está ligado al corazón y al intestino delgado. Representa nuestro fuego
interior, la alegría auténtica y el juicio intuitivo. Cuando nos sobreexigimos,
el corazón sufre y nos sentimos desconectados de nosotros mismos.
Síntomas físicos que ayuda a armonizar:
Agitaciones
cardíacas, palpitaciones y cansancio de fondo.
Tensiones
en los hombros y la nuca.
Inseguridad,
necesidad constante de aprobación y falta de alegría.
Cómo practicar la autoayuda
Abraza
tu meñique: Toma tu dedo meñique con afecto, como quien sostiene la mano de un
niño.
Descansa:
Sostén la posición de 3 a 5 minutos, permitiendo que tus hombros caigan y la
mandíbula se relaje.
Cambia
de mano: Repite el proceso con la otra mano.
La frase de anclaje estoico
Acompaña
tu práctica con la reflexión de Marco Aurelio: “Usa de ti mismo con moderación. Ningún hombre es capaz de hacer bien
lo que hace por encima de sus fuerzas”.
No
tienes que demostrar nada a nadie. Suelta el afán de controlarlo todo, abraza
tu meñique y recuerda que ser tú mismo ya es suficiente.
jueves, 3 de septiembre de 2026
Entrena la voluntad de tus hijos
“Entrena la voluntad de tus
hijos para que aprendan a aplicarla en la dirección correcta, apartándose de
las vías del egoísmo y consecuentemente de la infelicidad”, le dijo el Maestro
a una madre.
“No mutiles su libertad ni te
opongas a sus deseos en forma innecesaria. Ofréceles tus sugerencias
amorosamente, comprendiendo cuán importante son para ellos sus propios pequeños
deseos. Si les castigas, en lugar de razonar con ellos, perderás su confianza. Ate
un niño obstinado explica tu punto de vista solo una vez, y luego guarda
silencio; déjale que coseche sus propios pequeños dolores, ya que ellos le
enseñaran a discernir en una forma más rápida de lo que lo haría cualquier
consejo”.
PARAMAHANSA YOGANANDA
Menú de emergencia de 5 minutos: El anular — Aliviar la tristeza y soltar el duelo
Menú
de emergencia de 5 minutos:
El anular —
Aliviar la tristeza y soltar el duelo
La tristeza es una emoción pesada que
nos encorva la postura y nos roba la vitalidad. A diferencia de la ira, que
explota hacia fuera, la tristeza se repliega hacia dentro, atrapándonos en la
melancolía y en el dolor de las pérdidas.
En el Jin Shin Jyutsu, el
dedo anular es el bálsamo para el corazón roto y la tristeza profunda.
La anatomía emocional del anular:
El
anular rige los pulmones y el intestino grueso. Es la vía respiratoria y el canal de
eliminación. Cuando nos invade la pena, la respiración se vuelve corta y
superficial (nos "falta el aire"), y al cuerpo le cuesta soltar lo
que ya no necesita.
Síntomas físicos que ayuda a armonizar:
Sensación
de oclusión o peso en el pecho y falta de aliento.
Afonía,
problemas respiratorios o mucosidad constante.
Estreñimiento y digestión lenta (dificultad
para "soltar").
Cómo practicar la autoayuda
Cubre tu anular: Toma el dedo anular con la mano opuesta
con delicadeza absoluta.
Abre el
pecho: Mantén la posición de
3 a 5 minutos mientras realizas respiraciones profundas, sintiendo cómo se expanden
los pulmones.
Cambia de lado: Haz la misma pausa con el otro anular.
La frase de anclaje estoico
Medita en el pensamiento de Epicteto: «No son las cosas las que nos perturban, sino la opinión que
tenemos sobre las cosas»
Aceptar la pérdida no es olvidar; es dejar de pelear contra lo que ya ocurrió para permitir que la vida vuelva a fluir. Sostén tu anular y abre espacio a una nueva respiración.
miércoles, 2 de septiembre de 2026
Brahma Mudra (Cuello libre)
Brahma Mudra (El gesto de la creación –
Cuello libre)
Brahma
mudra también se conoce como purna mudra o kanthasana. Brahma mudra implica la
coordinación de la cabeza, el cuello y los dedos.
El
Brahma mudra se practica moviendo la cabeza en cuatro direcciones diferentes,
lo que se cree que nos ayuda a ver las cosas desde distintos puntos de vista y
a tomar una decisión informada.
La
palabra Brahma mudra deriva del nombre de un dios creador hindú, Brahma, que
significa divino o sagrado.
El mudra
también se conoce como "el gesto del dios de la creación" o "el
gesto de la conciencia omnipresente".
Cómo hacerlo
Siéntate en una posición cómoda
como vajrasana o padmasana, y mantén columna vertebral lo más recta posible.
Vajrasana es una postura de
rodillas en la que te arrodillas en el suelo con los dedos de los pies y los
tobillos alineados, y te sientas sobre la parte posterior de las piernas
mientras exhalas.
En padmasana, la persona se
sienta con las piernas cruzadas, colocando los pies sobre los muslos opuestos.
Luego, cierra los puños con
ambas manos y coloca el pulgar dentro del puño, en la base de la palma.
Coloca ambas manos delante del
ombligo, con los nudillos opuestos tocándose entre sí.
Cierra los ojos y relaja la
cabeza, el cuello y la columna vertebral.
Mantén toda tu atención en
respirar profundamente.
Inhala contando hasta seis y
mueve la cabeza hacia la derecha.
Ahora vuelve la cabeza a la
posición central y exhala contando tres.
Mueve lentamente la cabeza hacia
la izquierda, inhalando contando hasta seis.
Luego, vuelve a la posición
central y exhale contando tres.
Levanta la barbilla lentamente,
como si intentaras mirar al cielo, e inhala durante seis segundos. Ahora exhala
contando tres mientras bajas la cabeza hacia el centro.
Por último, mientras inhalas
durante seis tiempos, baja la cabeza y lleva la barbilla al pecho. Lentamente,
vuelve a colocar la cabeza en la posición central mientras exhalas contando
tres.
Realice
de tres a nueve rondas de esta práctica en cada sesión.
Beneficios del Brahma Mudra
Para
el dolor de cuello
Para
el corazón
Para
la presión arterial
Para
la diabetes: regula el azúcar en la sangre
Puede
realizarse para reducir el estrés.
Evita realizar el brahma mudra
si tienes alguna lesión en el cuello o la cabeza.
Las
mujeres embarazadas, los ancianos y los niños deben tener cuidado al realizar
este gesto.
martes, 1 de septiembre de 2026
Menú de emergencia 5 minutos: El dedo corazón — Enfriar la ira y disipar la frustración
Menú de
emergencia 5 minutos
El dedo corazón
— Enfriar la ira y disipar la frustración
La ira y la frustración son emociones calientes.
Nos nublan el juicio, aceleran la frecuencia cardíaca y nos hacen reaccionar de
forma impulsiva, dejando a menudo un rastro de arrepentimiento.
En el Jin Shin Jyutsu, el
dedo medio (o corazón) es el gran pacificador, el extintor de incendios internos.
La anatomía emocional del dedo medio
Este dedo conecta directamente con el hígado y la vesícula biliar,
órganos encargados de filtrar las toxinas físicas y emocionales. Cuando el
hígado se sobrecarga por estados de rabia o resentimiento guardado, la cabeza
se llena de presión y los ojos se cansan.
Síntomas físicos que ayuda a armonizar:
Migrañas,
dolores de cabeza tensionales y fatiga ocular.
Problemas
digestivos relacionados con la bilis y pesadez.
Irritabilidad, insomnio por agitación
mental y presión arterial alta.
Cómo practicar la autoayuda
Abraza
el dedo medio:
Cubre suavemente el dedo corazón de una mano con la otra.
Suelta
la tensión:
Mantén el sostén durante 3 a 5 minutos mientras exhalas despacio, dejando que
la temperatura de la rabia baje.
Repite: Cambia a la otra mano para equilibrar ambos lados.
La frase de anclaje estoico
Acompaña el ejercicio con las palabras
de Marco Aurelio:
«Cuán superiores en consecuencias son los
efectos de la ira que las causas que la produjeron.»
La rabia rara vez soluciona el problema
que la causó; casi siempre lo empeora. Abraza tu dedo medio, enfría el impulso
y responde desde la calma.
No es tu problema lo que piensen de ti
Acuérdate
de que no te ofende el que te injuria o te golpea, sino la opinión que te has
formado de esas acciones. Así pues, cuando las palabras de alguien te hacen
encolerizarte, has de saber que no es él, sino tu opinión, lo que te ha provocado.
EPICTETO
Miedo
Nuestra conciencia está llena de miedo: miedo al rechazo, miedo a la soledad. Necesita reafirmarse a sí misma constantemente, buscando siempre la validación externa y la aprobación del exterior. Toda nuestra vida se ha construido de manera inconsciente —viviendo en piloto automático— sobre ese temor. Cuando la mente se convierte en nuestro único centro, nos encogemos por el miedo y eso nos mantiene siempre a la defensiva; siempre nos falta algo y caemos en la necesidad constante de más: más amor, más dinero, más poder, más aceptación, más atenciones.
La base de nuestros pensamientos y sentimientos se transforma así en un agujero negro, en un vacío que nunca se puede llenar. Para aliviar ese miedo y tratar de colmar esa carencia, nos volcamos hacia afuera y nos enganchamos al poder, al halago y a la admiración. Confiamos en el juicio de los demás antes que en el propio. ¡Qué poco nos valoramos y nos queremos! No confiamos en nosotros mismos y le entregamos nuestro poder a cualquiera que pase por delante.
Nos ponemos nerviosos por lo que la gente pueda pensar de nosotros. Nos parece vital porque nuestra autoestima ha pasado a depender de la mirada ajena. Y, sin embargo, nuestra propia estima desciende y desciende, precisamente porque hemos regalado nuestro poder a los demás.
Alfonso Vallejo
lunes, 31 de agosto de 2026
SHANTI MUDRA
Shanti Mudra es el gesto de la paz en el yoga,
diseñado para calmar la mente y conectar con la serenidad interior.
Cómo se realiza
Postura inicial: Siéntate con la espalda recta en el suelo o en una
silla y pon las manos en el regazo.
Exhalación: Saca todo el aire mientras llevas la atención al
perineo (la base del tronco).
Inspiración y ascenso: En la inspiración pones las manos encima del
ombligo, sigues inspirando y pones las manos encima de la boca del estómago,
sigues inspirando y pones las manos encima del esternón, sigues inspirando y
pones las manos encima de la frente, sigues inspirando y pones las manos
abiertas con las palmas de las manos mirando hacia cielo.
Retén el aire unos segundos con
los brazos abiertos y te concentras en tu coronilla.
Cuando tienes ganas de
sacar el aire bajas los brazos lentamente hasta llevar las manos al regazo.
Respira largo y profundo
con la concentración puesta en el periné.
Después de unas
respiraciones puedes volver a repetir la experiencia. Al inhalar, sube las
manos por el cuerpo pasando por el ombligo, el estómago y el esternón.
Apertura final: Lleva las manos hacia la frente y ábrelas con las
palmas orientadas hacia el cielo.
Beneficios principales
Calma mental: Reduce el estrés y aquieta los pensamientos.
Equilibrio energético: Ayuda a alinear la energía corporal desde la base
hasta la coronilla.
Paz interior: Fomenta un estado profundo de relajación y armonía.
La
respiración se hace más profunda aportando paz. La energía sube del chacra base
y se reparte por todo el organismo. Nos fortalece interiormente, nos da fuerza
de atracción personal y salud.
Practicando
este gesto repartes el amor y la paz que vive dentro de ti en el mundo.
Menú de emergencia 5 minutos (Índice-Miedo, timidez, riñones)
Menú de emergencia de 5 minutos
El índice — Soltar el miedo y recuperar la seguridad
El miedo tiene la capacidad de
paralizarnos. Aparece cuando nos sentimos vulnerables, cuando dudamos de
nuestras capacidades o cuando tememos la crítica y el fracaso. Físicamente, el
miedo nos encoge los hombros, tensa la espalda y nos congela las decisiones.
En el Jin Shin Jyutsu, el
dedo índice es la llave para liberar el temor y desbloquear nuestra fluidez
interior.
La
anatomía emocional del índice
El índice está vinculado a los riñones y a la vejiga, los órganos
que la tradición oriental considera el depósito de nuestra energía vital (Jing). El miedo agota literalmente la energía renal,
provocando sensación de frío, cansancio profundo o molestias lumbares.
Síntomas físicos que ayuda a armonizar:
Dolores
de espalda y molestias en la zona lumbar (riñones).
Tensión
muscular en cuello, hombros y brazos.
Problemas
en el sistema urinario y timidez excesiva.
Cómo practicar la autoayuda
Rodea
tu índice: Envuelve
delicadamente tu dedo índice izquierdo con los dedos de tu mano derecha.
Siente
la tibieza:
Mantén la posición de 3 a 5 minutos, sin apretar. Deja que el calor de tus
manos calme la agitación.
Respira y cambia: Haz lo mismo con el índice derecho si
lo sientes necesario.
La
frase de anclaje estoico
Acompaña este gesto con la reflexión de
Séneca: “Sufrimos más a menudo en la imaginación que en la realidad”.
El miedo casi siempre se alimenta de fantasías sobre lo que podría pasar. Sostén tu índice, vuelve al presente y recuerda que tienes la fuerza necesaria para sostener lo que venga.

















