El viaje del alma

El alma no tiene raza, no tiene religión, solo conoce el Amor y la Compasión.
Todos somos seres divinos, hace miles de años que lo sabemos, pero nos hemos olvidado y,
para volver a casa tenemos que recordar el camino. BRIAN WEISS




jueves, 23 de diciembre de 2010

Busqueda infinita - Meditación en la Llama Violeta

           No pensaba escribir nada hasta después de Navidad, pero lo he pensado mejor, y así podeis aprovechar las fiestas para leer y meditar.
          El ser humano se pasa la vida buscando de manera desaforada, aunque discontinua, asistiendo a cursos, devorando libros uno tras otro, y a veces dos y tres a la vez; asistiendo a conferencias y seminarios, etc., etc.; pero si consigues que se detenga un momento en su búsqueda y le preguntas que está buscando con tanto ahínco, es seguro que obtendrás un ramillete de respuestas dispares: “Estoy buscando la verdad”, “estoy tratando de serenarme”, “busco estabilidad”, “quiero llegar a la luz”, “me ha dicho mi cuñada que esto va bien”, “es que me han dicho que la felicidad está en…..”.
            Buscar…….., buscar…….., buscar….., está bien la búsqueda, pero no el lugar. La verdad, la estabilidad, la luz, la serenidad, la felicidad, el amor, no están donde lo estás buscando, no hace falta ir lejos, no es necesario gastar dinero en cursos que no vas a utilizar, ni leer y leer libros que en un noventa por cierto olvidas en cuanto coges el siguiente. Lo que buscas lo tienes más cerca. ESTÁ EN TI. Es como si el que escribe buscara debajo de la mesa el lápiz con el que está escribiendo, o el miope las gafas que tiene puestas.
Jorge Bucay, que entre otras muchas cosas es un gran contador de cuentos, narra en “El tesoro enterrado”, la búsqueda de un tesoro…….:
Había una vez en la ciudad de Cracovia, un anciano piadoso y solidario que se llamaba Izy. Durante varias noches, Izy soñó que viajaba a Praga y llegaba hasta un puente sobre un río; soñó que a un costado del río y debajo del puente se hallaba un frondoso árbol. Soñó que él mismo cavaba un pozo al lado del árbol y que de ese pozo sacaba un tesoro que le traía bienestar y tranquilidad para toda su vida.
Al principio Izy no le dio importancia, pero después de repetirse el sueño durante varias semanas, interpretó que era un mensaje y decidió que él no podía desoír esta información que le llegaba de Dios o no se sabía de dónde, mientras dormía.
Así que, fiel a su intuición, cargó su mula para una larga travesía y partió hacia Praga.
Después de seis días de marcha, el anciano llegó a Praga y se dedicó a buscar, en las afueras de la ciudad, el puente sobre el río.
No había muchos ríos, ni muchos puentes. Así que rápidamente encontró el lugar que buscaba. Todo era igual que en su sueño: el río, el puente y a un costado del río, el árbol debajo del cual debía cavar.
Sólo había un detalle que en el sueño no había aparecido: el puente era custodiado día y noche por un soldado de la guardia imperial.
Izy no se animaba a cavar mientras estuviera allí el soldado, así que acampó cerca del puente y esperó. A la segunda noche el soldado empezó a sospechar de ese hombre cerca de SU puente, así que se aproximó para interrogarlo.
El viejo no encontró razón para mentirle. Por eso le contó que venía viajando desde una ciudad muy lejana, porque había soñado que en Praga debajo de un puente como éste, había un tesoro enterrado.
El guardia empezó a reírse a carcajadas:
Mira que has viajado mucho por una estupidez, le dijo el guardia. Hace tres años que yo sueño todas las noches que en la ciudad de Cracovia, debajo de la cocina de la casa de un viejo loco, de nombre Izy, hay un tesoro enterrado. Ja... Ja... mira si yo debiera irme a Cracovia para buscar a este Izy y cavar debajo de su cocina... Ja... Ja... Ja...., Izy agradeció humildemente al guardia y regresó a su casa.
Al llegar, cavó un pozo debajo de su propia cocina y sacó el tesoro que siempre había estado allí enterrado.
            El mundo está lleno de Izys buscando una quimera. Sólo han de variar su punto de mira, girar ciento ochenta grados y apuntar a su interior. Ahí, en su interior está el tesoro.

            Pero el ser humano que es capaz de estar horas en una fila para recibir el abrazo de un maestro o de viajar kilómetros para asistir a una conferencia, es incapaz de sentarse en silencio veinte minutos para investigar que hay en su interior.
Siéntate en silencio esos veinte minutos cada día y sentirás la calidez y la ternura de miles de abrazos, siéntate esos veinte minutos y paulatinamente irás alcanzando el mismo conocimiento al que tienen acceso los maestros.
¿Por qué es necesaria tanta práctica?, ¿por qué no se consigue todo en un día? Podríamos decir que hay muchos grados de energía. Todo depende de la frecuencia de la vibración. Distintas frecuencias de vibración producen distintas densidades, distintas formas de materia, distintos colores, que van desde el rojo (baja vibración) hasta el blanco y la luz, energía de alta vibración.

La energía de todas las partículas en el universo evoluciona haciéndose cada vez más consciente. La energía evoluciona desde la densidad mineral, que no parece que tenga ni un ápice de consciencia, hasta llegar a la mente del hombre, para convertirse en energía consciente, y sigue evolucionando a la energía de los guías, de los maestros y del Conocimiento total.

Cuando el ser humano se sienta en silencio esos veinte minutos mirando hacia su interior, cambia la frecuencia de su vibración, haciéndose cada vez más consciente, tanto más consciente cuando más serena llega a quedar la mente. Eso permite al ser evolucionar hacia la perfección, y esa evolución conduce al súper hombre, un ser que maneja armónicamente todas esas energías al comprender que todo existe por amor. Puedes llegar a ser un ser de luz, aunque estés encarnado.

Pero no vas a conseguir variar ni un ápice la frecuencia de tu vibración aunque te leas todos los libros editados en el mundo, aunque asistas a todos los cursos y conferencias que impartan los más grandes maestros, o te den veinticinco abrazos diarios. Podrás adquirir sabiduría, pero no conocimiento, porque la sabiduría es de la mente, y te va a servir mientras tengas cuerpo, no más allá del cuerpo; pero el conocimiento es del alma, y te va a servir para siempre, para la eternidad. Sólo va a variar la frecuencia de tu vibración viajando a tu interior en silencio.

¿Qué, te he convencido? Pues venga, ¡siéntate y medita!

Meditación en la llama violeta

La meditación de la llama violeta es una meditación muy potente que te ayuda a purificar y a limpiar los cuerpos físico, emocional o astral y mental.
Con ella aumenta la frecuencia de tu energía ya que te permite eliminar de tu campo energético todos los pegotes de energía negativa, de baja vibración, que hay en tus cuerpos.
Es como un “comecocos”, ya que busca, encuentra y elimina todos los desequilibrios y bloqueos energéticos en tu campo energético.
No es difícil, léela antes y podrás hacerla sin problemas. ¡Qué disfrutes!
·         Siéntate como tengas costumbre.
·         Lleva la punta de la lengua al paladar.
·         Deja las manos en las piernas con las palmas hacia arriba y coloca los dedos en Gyan mudra: las yemas de los dedos pulgar e índice se tocan, en ambas manos, los otros tres dedos están juntos y estirados.
·         Los ojos cerrados o una décima parte abiertos, enfocados en el entrecejo.
·         Empieza haciendo cinco respiraciones profundas, alargando la exhalación, permitiendo que con la exhalación salga de tu cuerpo toda la tensión.
·         Respira por la nariz, con una respiración abdominal, (a estas alturas supongo que ya no tienes problemas para hacer esa respiración).
·         Deja que tu mente se vaya lejos, a lo infinito, a lo ilimitado, si es necesario dale un empujoncito.
·         Imagina, piensa, siente o visualiza, (lo que sea más fácil para ti), que un rayo de luz blanca, brillante, luminosa baja desde lo alto, entra por tu coronilla, bajando hasta el centro de tu pecho, quedándose sujeto en tu centro.
·         En ese centro, donde está sujeto el rayo blanco, empiezas a visualizar o a imaginar que hay un sol, dorado, brillante.
·         Mientras, la luz blanca empieza a irradiarse por todos los poros de tu piel hacia el exterior haciendo que tu aura se vuelva blanca y luminosa.
·         Imagina ahora, que unas llamas de energía violeta brillante empiezan a envolver tu cuerpo, (pueden ser como la llama de una vela, pero más grandes), pueden ser el numero que te apetezca, tres, cuatro, cinco.
·         Esas llamas violetas son la Energía Divina en acción, que están purificando todos tus cuerpos.
·         Repite en silencio tres veces dentro de ti: YO SOY la transmutadora Llama Violeta que está limpiando mis cuerpos, transmutándolo todo en Luz.
·         Deja que una de esas llamas violeta entre en tu cuerpo para limpiarlo y purificarlo, siente como limpia cada órgano, cada tejido, cada músculo, cada célula. Siente como lo que está enfermo se quema y se purifica.
·         Cuando termines con el cuerpo, sigue con tus emociones. Imagina que las emociones, ansiedad, miedo, rabia, la emoción que sea, es como papel que se quema al acercarse la llama.
·         Y después permite que se quemen tus pensamientos repetitivos igual que las emociones.
·         Te sientes bien. Estás muy bien.
·         Deja ahora que todas las llamas se unifiquen en una sola llama, como una columna de luz violeta, en que tú estás dentro.
·         En este momento la Llama Violeta empieza a quemar el karma acumulado que puede ser susceptible de quemar en este momento. Si tienes alguna relación incómoda ahora es el momento de quemar el lazo que te une a esa otra persona.
·         Y sigue disfrutando del momento.
·         Lleva la atención al centro de tu pecho dónde está ese sol dorado brillante, permanece en tu corazón, sintiendo la Guía Divina, y permite que esa Guía sea quien dirija tu vida desde ahora.
·         Permanece el tiempo que te apetezca, y antes de terminar libera el exceso de energía.
·         Sube las manos a la altura del pecho, con las palmas abiertas mirando al frente, y ahí, delante de tus manos, visualiza la Tierra y repite en tu interior: Que toda la Tierra sea bendecida con Amor Divino, que toda la Tierra sea sanada, que toda la Tierra sea regenerada, bendiciones para la Madre Tierra.
·         Aprovecha para bendecir a los tuyos, a tus amigos y a tus enemigos, a tus proyectos y a tu cuenta corriente.
·         Da las gracias.
·         Haz tres respiraciones profundas alargando la inhalación, abre tus ojos y descansa el cuerpo.

martes, 21 de diciembre de 2010

Cuento de Navidad

Cuenta una leyenda que a un angelito que estaba en el cielo, le tocó su turno de nacer como niño también el día de Navidad, y le dijo a Dios:

- Me dicen que me vas a enviar mañana a la tierra. ¿Pero, cómo vivir? tan pequeño e indefenso como soy.
- Entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te está esperando y que te cuidará.

- Pero dime, aquí en el cielo no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz.
- Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás su amor y serás feliz.

-¿Y cómo entender lo que la gente me hable, si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?
- Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que puedas escuchar y con mucha paciencia y con cariño te enseñará a hablar.

-¿Y qué haré cuando quiera hablar contigo?
- Tu ángel te juntará las manitas te enseñará a orar y podrás hablarme.

- He oído que en la tierra hay hombres malos. ¿Quién me defenderá?
- Tu ángel te defenderá más aún a costa de su propia vida.

- Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
- Tu ángel te hablará siempre de mí y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estaré a tu lado.

En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestres, y el niño presuroso repetía con lágrimas en sus ojitos sollozando...

-¡Dios mío, si ya me voy dime su nombre! ¿Cómo se llama mi ángel?
- Su nombre no importa, tú le dirás: MAMÁ. 

La respuesta es el Amor

           Cualquiera que sea la pregunta…………… la respuesta es el Amor.
           Cualquiera que sea el problema…………… la respuesta es el Amor.
         Cualquiera que sea la enfermedad…………… la respuesta es el Amor.
            Cualquiera que sea el dolor…………… la respuesta es el Amor.
           Cualquiera que sea el miedo…………… la respuesta es el Amor.
                       El Amor es siempre la respuesta......
                                                      porque el Amor es todo lo que existe.
                                                                                               Madre Teresa de Calcuta  
            Teníamos escrita la mitad de esta página con el título “la respuesta es el Amor”, cuando pusieron en mi mente el rostro de la Madre Teresa de Calcuta, y como no sabía la razón por la que venía a mi cabeza, busqué hasta que encontré las palabras que encabezan este escrito. ¡Es bonito! ¿Verdad?
            Ante cualquier situación, la respuesta es el Amor, porque el Amor es el antídoto que cura cualquiera de los males que te pueden ocurrir como ser humano; mejor dicho “como ser humano separado del alma y que no tiene por costumbre vivir desde el corazón”.
            Suena bien…………… “la respuesta es el Amor”, pero ¿cómo se consigue el antídoto?, ¿cómo se consigue responder con Amor?, es fácil, y sobre todo corto, en cinco minutos máximo puedes conseguirlo: Ante cualquier situación que te saque de tu centro, párate y respira:
-          No es necesario que te sientes como un gurú, sólo lleva tu mente a la respiración.
-          Lleva la punta de la lengua al paladar.
-          Empieza haciendo cinco respiraciones profundas, alargando la exhalación todo lo que puedas, sin ahogarte.
-          Respira por la nariz, con una respiración abdominal, (aunque si no tienes costumbre, respira como lo hagas habitualmente).
-          Después de esas cinco respiraciones, lleva la atención al corazón, y sigue respirando igual, lentamente, alargando la exhalación.
-          Imagina que estás respirando por el corazón.
-          Sigue el tiempo que te apetezca, hasta que estés completamente seren@ y hayas recuperado tu centro.
-          Mientras respiras desde el corazón puedes bendecir a la causa que te ha causado el dolor, el miedo, la preocupación, etc.
Cuando hayan transcurrido esos 5 ó 10 minutos, serás otra persona, seguramente no sentirás el Amor del que estamos hablando, pero al menos estarás seren@ y tranquil@. La razón es sencilla, has activado tu chakra cardiaco, que es el centro del amor, de la paz, de la serenidad, y que los miedos y las preocupaciones hacen que lo tengas bajo mínimos. Para sentir el Amor es necesario un poco de esta practica cada día.
El Amor no sólo es la respuesta, el Amor también es el camino. Haz esta sencilla meditación, no sólo cuando tengas problemas, hazla cada día, hazla no solamente para que te serene, sino también para despertar ese Amor, para que tengas la experiencia personal, y no una sencilla lectura de las experiencias de otros.
Más amor significa más conciencia, y más conciencia más conocimiento de quien eres, y el descubrimiento de quien eres es una explosión de júbilo, porque ese descubrimiento te pone en contacto con tu naturaleza esencial, el Amor, con todos sus atributos,  paz, alegría, sabiduría, fortaleza, etc., etc. Y en ese momento se termina para ti el dolor, se termina la enfermedad, las preguntas tienen respuestas, los problemas se difuminan como el humo, y el miedo desaparece sin más, porque has encontrado el Amor, que es lo único que existe, lo demás sólo está en tu mente.
Haz la prueba, consigue una vez vivir el Amor y lo buscarás eternamente.






domingo, 19 de diciembre de 2010

El Amor Divino y la pareja

Este es un comentario aparecido en “El viaje de la mente al corazón”.
siento confusión......amor es aceptación de uno mismo, amor es aceptación de otro tal cual es... porque entonces no podemos vivir con una persona (marido, mujer...) cuando las cosas ya no son lo que eran?.... si ahora uno ha descubierto ese Amor Divino... hay más razón para convivir desde ese Amor... y sin embargo el Alma quiere dejar ir, dejar volar... cuando uno ya no quiere vivir con alguien... donde queda el amor divino? veo que no pasa a un segundo plano nuestra propia felicidad...y que si ya el trabajo entre ambos esta hecho? no es el Amor Divino una aceptación total....? me pierdo.
Es lo suficientemente interesante como para dejar que pase desapercibido entre otros.
¿Cómo se forma normalmente una pareja? Una pareja es un compromiso que adquieren dos personas entre sí para convivir juntas, a veces, firmando unos papeles, y otras, haciendo que la religión del lugar bendiga esa unión con los rituales acostumbrados. Se da por supuesto que entre esas dos personas que deciden convivir juntas existe algo que parece fundamental: “el amor”. Pero ¿cómo es ese amor?, ¿es el Amor que se siente desde el corazón y no desde la mente?
¿Recordamos que es el Amor Divino?: Es aceptación de uno mismo, es aceptación del otro tal cual es, es dar a cambio de nada, es aquel que te hace feliz haciendo que los demás sean felices, es comprensión total, es alegría, es colaboración, es amar sin juzgar, sin culpar, sin criticar; es ver a Dios en tu pareja. ¿Es este el Amor con el que se forman las parejas?
Virginia Satir, escritora norteamericana, escribe del Amor Incondicional: "Te quiero amar sin aferrarme, apreciarte sin juzgar, unirme a ti sin invadirte, invitarte sin exigir, abandonarte sin culpa, examinarte sin culpar y ayudarte sin insultar. Si puedo recibir lo mismo de ti, entonces podremos encontrarnos y enriquecernos de verdad".
Una relación basada en el Amor Divino, es la unión de dos almas, de dos almas que saben que con su unión sólo están cumpliendo el Plan Divino; y saben también, porque el alma lo sabe todo, que esa relación es finita, que puede durar un día, un mes, un año, un lustro, o una vida física, porque el objetivo de esa relación es, como todas, acumular experiencias para el alma, dar sin medida, recibir sin pedir, sentir la emoción en el otr@, vivir de igual a igual, entregarse, y también, por qué no, liberarnos de karma.
No conozco muchas relaciones basadas en el Amor Divino, y las relaciones que no tienen como bandera ese Amor, tienen muchas posibilidades de …………….. de todo lo que conocemos……..
Volviendo al comentario: “cuando uno ya no quiere vivir con alguien... donde queda el amor divino?
El Amor Divino queda donde estaba, no existe, porque si existiera Amor Divino ya no existiría el planteamiento de sentirse mal porque la relación se haya desgastado;  y la felicidad sigue en el primer plano, porque es consustancial con el Amor Divino: Si sientes Amor Divino, si realizas el viaje de la mente al corazón, ya eres feliz, con independencia de tu pareja, de tu relación o de tu vida.
Pero has de vivir desde el corazón, y no desde la mente, un segundo tras otro, un minuto tras otro, un día tras otro. No es suficiente sentirlo durante una meditación, y ya está, no, ha de ser permanente, porque además una relación desgastada, es ideal para perder la conexión con el corazón e instalarte en la mente a una velocidad increíble.
Si tienes una relación desgastada, enfréntate a la situación, con amor, e imagina que hablas contigo mism@, di lo que te gustaría que te dijeran a ti, y dilo como te gustaría que te lo dijeran a ti. Si estás en este punto es seguro que tu pareja no sabe lo que es el Amor Divino, actúa con ternura, sin crear falsas expectativas; porque el cariño existe, que no se acabe eso también.

Enya - Amarantine

viernes, 17 de diciembre de 2010

El viaje de la mente al corazón

Estamos en el final de la civilización tal como la conocemos, la Era de Piscis; y en el inicio de una nueva civilización, la Era de Acuario. Las estructuras  de poder conocidas van a ir hundiéndose poco a poco.
Va a surgir una nueva sociedad, un nuevo estado del Ser, basado en el amor y en los valores del corazón. Va a ser una transición de lo viejo a lo nuevo, y somos todos nosotros con nuestra energía los que vamos a realizar ese cambio.
Nosotros somos una fuente andante de energía, y la energía de cada un@ tiene su efecto en el medioambiente, sin que seamos conscientes de ello.  Es esa energía la que determina todo lo que sucede a nuestro alrededor, es esa energía la que atrae las distintas cosas a nuestra vida.
Y para que se produzca ese cambio, para el resurgir de una nueva sociedad ha de cambiar nuestra energía, y esa energía cambia cuando pasamos de vivir desde la mente a vivir desde el Corazón, esa energía cambia cuando cambia la conciencia; es decir cuando cambiamos nosotros, porque la conciencia es lo que nosotros somos.
¿Qué hay ahora en la conciencia?, ¿qué es lo que tiene que cambiar?: Tenemos que ser conscientes de que estamos atados a nuestros pensamientos, para permitir que estos cambien y desaparezcan las viejas energías, y así despertar a una conciencia basada en el corazón.
Nuestra conciencia está llena de miedo, miedo al rechazo, miedo a la soledad, y necesita reafirmase a si misma constantemente, buscando siempre validación externa, buscando la aprobación del exterior; y toda nuestra vida se ha construido, de manera inconsciente, (siempre estamos en piloto automático), sobre ese miedo. Cuando la mente es nuestro centro, estamos encogidos por ese miedo y eso nos hace estar constantemente a la defensiva, siempre nos falta algo, siempre tenemos necesidad de más: Más amor, más dinero, más poder, más aceptación, más atenciones.
La base de nuestros pensamientos y sentimientos es como un agujero negro, un vacio que nunca puede ser llenado, y para aliviar ese miedo, para tratar de llenar ese vacío, nos vamos al exterior y nos aficionamos al poder, al halago, a la admiración. Confiamos en el juicio de otras personas, ¡que poco nos valoramos y queremos!, no confiamos en nosotros, y le damos nuestro poder a cualquiera que pasa por delante de nosotros.
Confiamos en el juicio de otras personas y nos ponemos nerviosos sobre lo que la gente piense de nosotros. Es importante para nosotros porque nuestra autoestima depende de eso y, sin embargo, nuestra estima desciende y desciende, porque hemos entregado nuestro poder a otras personas.
Y nuestra conciencia cree que así está satisfaciendo el anhelo del alma por la unidad con lo Divino, por la paz y el amor, pero ese anhelo, que es la llamada de Dios, la llamada de nuestra propia naturaleza y nuestra propia esencia, no hay que buscarlo porque ya está en nosotros: Nosotros somos a imagen y semejanza de Dios, nosotros somos Amor.
Lo que queremos es el Amor incondicional, es sentir esa energía que llamamos Dios. Pero nosotros ya somos esa energía, en nosotros ya está la Luz, el Amor y la Paz; y si vamos a nuestro interior a través del miedo, que es lo que conocemos, el miedo se disuelve igual que desaparece la oscuridad en cuanto conectamos la luz. No hay que luchar contra la oscuridad, solo hay que dar al interruptor. No hay que luchar contra el miedo, solo hay que activar el amor.
Sólo hay que contactar con el Amor, y Amor significa aceptación de uno mismo tal cual es, Amor significa aceptación de los demás tal como son. Sólo cuando nos demos cuenta de que el vacio no puede ser llenado de ninguna manera desde el exterior,  empieza el cambio.
Cuando nos dejamos de identificar con lo que siempre hemos hecho y con lo que nos han enseñado, se genera un estado de confusión, y nos surgen las preguntas del millón, ¿qué quiero realmente?, ¿quién soy?, etc., etc.
Aquí empieza el trabajo, es un trabajo de sanación que se ha de realizar aceptando. ¿Aceptando qué?, aceptando el dolor, aceptando el sufrimiento, aceptando el miedo.
¿Cómo hacerlo?: Piensa en algo que te haga sufrir, que te de dolor, que te avergüence; puede ser inseguridad, impaciencia, pereza, etc., y cuando lo hayas elegido busca dentro de ti, como siempre de manera honesta, la razón de cuál es el motivo real. Si te das cuenta de lo que es, te ablandas, lo toleras, lo perdonas y lo amas, pero no juzgues esa razón, sólo acéptala, ya que si la juzgas, ese nuevo juicio y esa nueva crítica estarán, también, basadas en el miedo y volverás a generar algo de lo que también tendrás que desprenderte. Sólo acéptalo.
¿Qué es lo que hay debajo de nuestra necesidad de juzgar?, sólo miedo, miedo a enfrentarnos con nuestra propia oscuridad, casi me atrevería a decir que es miedo a vivir, es falta de Amor.
No juzgues nada, las cosas son como son y no hemos de tener ningún interés en como deberían ser, en como tendrían que ser, en como pensamos nosotros que han de ser……………...
La conciencia social, políticos, religiosos, los estándares  de salud y de belleza nos dan modelos y normas de cómo deberían ser las cosas, o de cómo deberíamos comportarnos. Tratan de definirnos lo que es bueno, lo que hay que hacer, lo que está bien visto.
Pero nosotros estamos intentando contactar con el Amor, y el Amor no está interesado en definir que es bueno y que no lo es, porque el Amor sólo está interesado en la realidad.
El instrumento del Amor es el corazón y el corazón está interesado en todo lo que es, sólo en lo que es, no es lo que se juzga como bueno o como malo; y si nos abrimos a vivir desde el corazón nos liberamos del juicio de manera inmediata, y aceptamos quienes somos, sin más. No quienes queremos ser, o quien quiere la sociedad que seamos, aceptamos quienes somos.
Todos los miedos, todos los traumas, todos los sufrimientos, son experiencias del pasado, y eso es lo que hay que sanar, ¿cómo?: volviendo al pasado, volviendo a esa experiencia, pero de una manera amorosa, es decir, revivir la situación, pero estando centrados en el corazón, no dándole vueltas a la mente. Y así simplemente observando lo que sucede, se crea una especie de separación entre el suceso y la persona, y es esa separación la que hace a la persona dueña de la realidad, pudiendo aceptar el suceso completo, sin volver a enjuiciarlo, ya que la persona comprende desde el corazón,  que para todo hay una causa, es una experiencia más para el alma, y no tiene por que quedar grabada en la mente.
Cuando somos capaces de relacionarnos con todos los papeles y todas las escenas que hemos ido interpretando en nuestra vida, quedamos libres para vivir desde el corazón. Es entonces cuando estamos preparados para ser felices.

Angels

jueves, 16 de diciembre de 2010

Desapego y liberación

            Es otoño y sopla el viento, y con cada ráfaga se van desprendiendo, una a una, las hojas de ese árbol que vive delante de mi ventana. El suelo, alrededor del árbol, está lleno de hojas, y según veo caer las hojas, una tras otra, pienso: “Pobre árbol, se está quedando desnudo”. Pero el árbol no parece sufrir por la pérdida de algo, que hasta la racha de viento, formaba parte de él; es más, yo diría que el árbol es feliz. El árbol necesita quedarse desnudo de las hojas que no usa, para dejar espacio a las nuevas hojas que han de nacer en primavera. que son las que van a dar al árbol toda la belleza, una belleza renovada, una belleza siempre nueva, siempre cambiante.
            Si el árbol estuviera apegado a sus hojas, no veríamos en él la belleza al llegar la primavera, no habría renovación y la energía de las hojas muertas que han perdido su brillo y su color sería lo único que destacaría en el árbol.
            ¿Cómo va la renovación de tu armario?, ¿cómo va la renovación de las cosas inservibles que amontonas en tu casa?, ¿cómo va la renovación de tu vida? Todo lo que no has usado en los últimos dos años ha de desaparecer de tu vida, ya que tu energía está unida a esas cosas y no vas a tener verdadera renovación hasta que te deshagas de ellas.
            ¿Para qué lo guardas?, ¿por si acaso…?, si revisas tu pasado, seguramente encontrarás algo que en un momento dado creías insustituible y que el tiempo, demostró que no era así. Hoy es posible que ya no lo recuerdes.
En tu armario hay ropa y zapatos que no usas y que están necesitando otras personas, ¿por qué les privas de ello?,  y lo mismo pasa con tus libros. ¿Cuántos libros hay en tu estantería que no piensas leer nuevamente?,  los libros son cultura, son sabiduría, no dejes la sabiduría estancada, permite que corra, permite que esos libros que no vas a volver a leer sean aprovechados por otros.
Así como la Naturaleza con su sabiduría se encarga de renovar las hojas del árbol, haz tú lo mismo, renuévate para crecer. El apego limita tu crecimiento por la dependencia que crea, por la limitación, por la creencia de que sin esa cosa no vas a conseguir la felicidad. El apego sólo es el resultado de la ignorancia mientras que el desapego es el resultado del conocimiento, de la verdad, de la sabiduría.
Liberarse de los apegos es avanzar.
El desapego es una de las cualidades del alma. Has de adquirir el interno y divino desapego de quien ve la vida en su verdadera perspectiva, de esa manera quedarás libre, sin que te afecte nada de lo que pueda ocurrir.
Aprende a vivir como si el cuerpo físico no existiera. Tu actitud interna mental debe anular todas las limitaciones y obstáculos que el cuerpo físico te impone.
Cultiva la verdadera humildad que te obligará a dar todo lo que tienes para servir de manera altruista y luego olvidar lo que diste.
Vive por encima del cuerpo físico, ignorando como se siente este y tratando de tener en lo posible la conciencia fusionada con el alma.
El fracaso en ser desapegado consiste en que te atas a los que amas y ese apego puede, a menudo, obstaculizar el progreso, y no solo el tuyo, sino también el progreso de aquellos a los que amas.
Se cuenta que en el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio. El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuartito muy simple y lleno de libros. Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.
 ¿Dónde están sus muebles? preguntó el turista. Y el sabio, rápidamente, también preguntó: ¿Y dónde están los suyos? ¿Los míos?, se sorprendió el turista. ¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso! Yo también. Concluyó el sabio.
La vida en la Tierra es solamente temporal, sin embargo, algunos viven como si fueran a quedarse aquí eternamente y se olvidan de ser felices. Olvidan que el valor de las cosas no está en el tiempo que duran, sino en la intensidad con que se viven. Por eso existen momentos inolvidables, cosas inexplicables y personas incomparables.

lunes, 13 de diciembre de 2010

"El Secreto" de la abundancia

Es dando que recibimos.
Es compartiendo como somos bendecidos por la abundancia.
Dando abundantemente heredaremos el Reino.

Seguro que te han hablado o has leído sobre la “Ley de la atracción”, y también es posible que hayas leído “El Secreto”; y seguro que no habías terminado de leer el libro y ya estabas pensando en todas las cosas buenas que te apetecería tener, visualizándote sentad@ en el jardín de esa casa deseada, a la sombra de una palmera, mirando la piscina en la que se están bañando tus niños………………… pero también es posible que esa práctica, que esa visión no fuera más allá del tiempo de lectura, y que al día siguiente y al otro y al otro, ya no te hayas acordado de seguir con la práctica de visualizar tu nueva casa, o el deseo que quieres que se cumpla, y al cabo de varios días o semanas, cuando alguien te recuerde el libro, pienses: Eso es una bobada,  yo lo he hecho y no funciona.
    Si funciona…………………., pero no de la manera que queremos los seres humanos, sin trabajo.

Para que funcione, es necesario:
Ser constante en el trabajo, no vale con que se piense o se visualice una vez. Si realmente tienes un deseo has de mantener ese deseo en la conciencia hasta que el deseo se realice. Eres capaz de realizar cada día, durante toda una vida, un trabajo que no te gusta, en el que tienes que aguantar a un compañer@ un poco pesad@ y a un dictador por jefe, para conseguir un sueldo, en muchas ocasiones, de miseria, sólo para subsistir, y no eres capaz de mantener  en tu conciencia la visualización de un deseo. ¿Seguro que lo deseas?
No dar órdenes contradictorias. No puedes durante diez minutos visualizar una casa de ensueño, y después estar diez horas pensando que tu casa es una choza. ¿Qué crees que tendrá más poder, los diez minutos del palacio o las diez horas de la choza? La energía que genera tu pensamiento o tu visualización, y que sale de ti hacia el Universo, no distingue entre lo que es real y lo que es pensado, por lo que el Universo durante diez minutos va a recibir la petición de un palacio y durante diez horas la petición de una choza. Si tú fueras el Universo, ¿qué concederías?
Sentir la emoción de que ya tienes la casa soñada. Ten en cuenta que el Universo es como un gran espejo que refleja tus emociones, por lo que has de mantener en tu conciencia la felicidad de que ya tienes la casa de tus sueños, porque si la emoción que mantienes es el sufrimiento de vivir en una choza, eso es lo que vas a seguir recibiendo.
            Y a partir de aquí, voy a desmontarte el trabajo............. Si ahondas en la lectura, si vas leyendo entre líneas y te paras a reflexionar un momento, verás que hay algo más y mucho más importante que lo leído hasta ahora. ¡Hazlo, reflexiona!


            ¿Hasta dónde has llegado? La respuesta correcta es: No hay que tener deseos. Porque son los deseos los que te atan al sufrimiento por la no consecución de eso que deseas y te generan la energía de carencia que envías al Universo, por lo que el Universo responde con más carencia. Y aquí también se puede hacer otra reflexión, la más importante: ¿Para qué quieres utilizar las técnicas de “El Secreto”, si el secreto es no tener deseos?
El verdadero secreto de la abundancia es: Dar, ofrecer, entregar, donar, compartir, regalar, otorgar, ceder, obsequiar, proporcionar, aportar, suministrar, proveer, sin esperar nada a cambio.

El verdadero secreto de la abundancia es: Aceptar lo que tienes, y aceptarlo con alegría.

¿Conoces el cuento del mendigo de Rabindranath Tagore?: Iba un mendigo pidiendo de puerta en puerta por el camino de la aldea, cuando un carro de oro apareció a lo lejos como un sueño magnífico. Y, el mendigo se preguntaba maravillado, ¿quién sería aquel Rey de reyes?
Las esperanzas del mendigo volaron hasta el cielo, y pensó que sus días malos se habían acabado. La carroza se paró a su lado. El señor magnífico que iba en el carro bajó sonriendo. El mendigo sintió que la felicidad de la vida había llegado al fin. Y de pronto, el señor le tendió la mano diciéndole: “¿Puedes darme alguna cosa?”.
¡Qué ocurrencia de su realeza! ¡Pedirle a un mendigo! El mendigo estaba confuso y no sabía qué hacer. Luego sacó despacio de su saco un granito de trigo y se lo dio.
Pero, la sorpresa del mendigo fue cuando, al vaciar por la tarde su saco en el suelo, encontró un granito de oro en la miseria del montón. ¡Qué amargamente lloró por no haber tenido corazón para dárselo todo!
Deja “El Secreto” en la estantería y
Recuerda
Es dando que recibimos.
Es compartiendo como somos bendecidos por la abundancia.
Dando abundantemente heredaremos el Reino.