Mi mente es como una rana
saltarina que brinca de una idea a otra con más agilidad que la que muestra el
anfibio saltando de piedra en piedra tras la mosca de su ansiado desayuno.
Aparece un pensamiento tras otro, a la velocidad del rayo, lo que a menudo me
impide centrarme de verdad en un tema específico.
Y la tuya, amigo que has llegado
hasta aquí, ¿también se comporta como esa rana saltarina? Estoy casi seguro de
que sí.
Pues bien: mientras le sigas
dando el control al batracio, difícilmente podrás ser el dueño de tu propia
vida. Estarás siempre a merced de los caprichos de la mente, dejándote
arrastrar sin remedio por la marea de tus propios pensamientos.
La meditación es la mejor
herramienta que conozco para empezar a tomar las riendas de nuestra existencia,
evitando que nos arrastren los deseos, las penas, las alegrías desmedidas, los
constantes viajes al pasado o las ansiedades por el futuro.
Meditar es, en esencia, un
entrenamiento mental que consiste en enfocar la atención y observar el momento
presente. Su meta no es otra que alcanzar la calma interior, comprender las emociones
y aprender a atestiguar los pensamientos sin juzgarlos ni pelear contra ellos.
Ahora bien, no te equivoques:
meditar no es dejar la mente en blanco. La mente piensa de manera natural, e
intentar frenarla a la fuerza solo genera más tensión. Tampoco es huir de la
realidad, pues no busca borrar los problemas, sino darnos la claridad necesaria
para afrontarlos. Y, por último, no consiste únicamente en relajarse; aunque
relaja, su propósito principal es desarrollar conciencia.
Para facilitar este
entrenamiento y conseguir que la mente se ancle en el presente, existe un
recurso extraordinario: la repetición de mantras.
Un mantra es una palabra, sílaba
o frase sagrada que se repite en voz alta o mentalmente. Su nombre proviene de
la unión de "man" (mente) y "tra" (liberación o instrumento), por lo que su
significado literal es «herramienta para liberar la mente».
El mantra calma el intelecto,
detiene el exceso de ruido interno y mejora la concentración, funcionando como
un punto de apoyo firme para la atención. Además, reduce el estrés y la
ansiedad, relajando el sistema nervioso a través del ritmo, la repetición y la
propia respiración.
En esta nueva sección irán
apareciendo diferentes mantras, (nuestras Palabras de poder), que te ayudarán a
tomar el control de tu vida y a aliviar ese sufrimiento innecesario que, a
veces, ensombrece nuestro camino.

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