Se necesita un espíritu elevado para
juzgar las cosas elevadas; si no, les atribuiremos defectos que en realidad son
nuestros: Por esta razón, la vara recta metida en el agua nos parece torcida o
quebrada. De ahí que sea tan importante considerar no solamente lo que se ve,
sino sobre todo de qué manera se mira. Y en lo que respecta a percibir la
realidad, la mente mira como a través de la niebla.
LUCIO ANNEO SÉNECA

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