Como
si estuvieras a punto de dejar la vida, así has de actuar, decir y pensar en
todo momento. Marcharse de entre los hombres, si existen los dioses, no es en
absoluto terrible, ya que no te pueden sumir en ningún mal; si no existen, o no
se preocupan por las cosas de los hombres, ¿para que vivir en un mundo vacío de
dioses y de Providencia? Pero existen y les preocupan las cosas de los hombres:
para evitar que el hombre sucumba en los males de verdad, pusieron en él todo
lo necesario; en cuanto al resto, si hay algún mal, también lo han previsto,
para que de cualquier modo evite sucumbir ante él.
Y
lo que no hace peor al hombre, ¿Cómo podría empeorar su vida? Pues ni por
ignorancia, ni a sabiendas, ni por no poder cuidar de ello con prevención ni
tampoco enderezarlo, hubiera mostrado un fallo la naturaleza del todo; tampoco
hubiera cometido un error de tal clase por incapacidad o por ignorancia, de
modo que bienes y males caigan sin discriminación a hombres buenos y malos.
La
muerte y la vida, la gloria y la deshonra, el dolor y el placer, la riqueza y
la pobreza: todas estas cosas acontecen por igual a hombres buenos y a malos,
sin que puedas ser considerados hermosas ni desagradables: pues no son ni
bienes ni males.
MARCO AURELIO
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