Meditación guiada de 3 minutos: “Respira y
vuelve”
1. Postura: Siéntate con la espalda cómoda y suelta los hombros. No hace falta estar perfectamente recto, solo estable.
2.
Respira en 4 tiempos
- Inhala por la nariz contando 1‑2‑3‑4.
- Mantén 1 segundo.
- Exhala por la nariz contando 1‑2‑3‑4‑5‑6.
3.
Siente el cuerpo: Nota un punto concreto: el peso en la silla, los pies en el
suelo o el aire entrando por la nariz.
4. Deja
pasar los pensamientos: Si aparece algo, no lo empujes ni lo sigas. Solo
reconoce “pensamiento” y vuelve a la respiración.
6.
Cierra con una frase interna: Algo suave como “Estoy aquí” o “Ahora es
suficiente”.
Por qué funciona esta práctica
- La
exhalación más larga activa el sistema nervioso parasimpático, que reduce
tensión.
-
Focalizar en una sola sensación corporal ayuda a interrumpir el ruido mental.
- La
repetición de un cierre breve crea una asociación de calma que se refuerza con
el tiempo.
Variaciones según lo que necesites
- Para
ansiedad física: Respira más lento y enfoca en los pies; da sensación de
enraizamiento.
- Para
mente acelerada: Cuenta las respiraciones del 1 al 10 y vuelve a empezar si te
pierdes.
- Para
dormir: Haz exhalaciones aún más largas (6–8 segundos) y deja que el cuerpo se
hunda en la cama.
-Para empezar el día: Añade una intención: “Hoy actúo con claridad” o “Hoy voy paso a paso”.

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