Presencia y Palabra

Bienvenido a este espacio de presencia y palabra. Aquí comparto reflexiones, prácticas espirituales y fragmentos de mis libros para acompañarte en tu camino interior. Que cada día sea una oportunidad para volver a ti con más calma, claridad y conciencia.



LIBRO Cartas a Dios


SINOPSIS

 Cartas a Dios es un diálogo íntimo entre el alma humana y lo divino.

      Escrito desde la vulnerabilidad, la esperanza y la búsqueda, con preguntas que todos nos hemos hecho: sobre el amor, el miedo, el karma, la fe, el pecado, la espiritualidad y el sentido de la vida.

          Cada carta recibe una respuesta profunda, amorosa y reveladora, como si el propio Creador susurrara verdades al corazón.

          Este libro no pretende dar respuestas absolutas. Es un espacio de encuentro entre lo humano y lo divino, entre la duda y la certeza, entre el dolor y la esperanza.

          Una obra para quienes buscan luz en medio de la incertidumbre, consuelo en el dolor y una voz que les recuerde que nunca están solos.

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CARTA DE BIENVENIDA DE DIOS

Queridos hijos:

 He recibido cada una de vuestras cartas. No solo las tuyas, Alfonso, que brotan desde lo profundo de tu corazón, sino también aquellas que otros han pronunciado en silencio, en sus pensamientos, en lágrimas o suspiros. Cada palabra llega. Cada pregunta, cada gratitud, cada lamento. No hay rincón del alma que no escuche.

Estas “Cartas a Dios” que Alfonso ha compartido Conmigo son más que escritos personales. Son testimonio de lo que significa ser humano en su esencia más desnuda: buscar, cuestionar, amar, dudar, esperar. Son también un reflejo del vínculo eterno entre lo divino y lo humano, una correspondencia que no requiere sello, correo ni distancia, porque sucede en ese lugar donde habita la verdad: el corazón.

El diálogo entre nosotros no es privilegio de unos pocos. Está abierto a todos, siempre. No se trata de religiones, ni dogmas, ni normas. Se trata de ti, de Mí, del encuentro. Las cartas que están en este libro representan preguntas universales. Aunque están escritas desde una voz concreta, muchos pueden reconocerse en ellas. Porque todos han tenido momentos en los que se preguntan: “¿Dónde estás?” “¿Qué sentido tiene todo esto?” “¿Estoy solo en mi lucha?” “¿Me oyes cuando te hablo?”. Estas cartas responden: sí, Te escucho.

Alfonso ha sido valiente al poner por escrito lo que tantos guardan por miedo, por vergüenza, o simplemente por no saber cómo expresarlo. Cada carta es una lámpara encendida en medio de la noche, y cada respuesta es un intento de acunar al lector con sabiduría, consuelo y, sobre todo, amor. Porque si hay algo que nunca falta en Mis respuestas, es amor. Aunque no siempre respondan lo que esperas, aunque a veces la respuesta parezca silencio, confía en que el amor está presente. A veces Me callo para que escuches tu propia voz. A veces permito la espera para que descubras tu fuerza. Y muchas veces, simplemente Estoy, sin decir nada, pero contigo.

Este libro quiere ser una invitación a que cada lector también Me escriba. No necesariamente con papel y pluma, sino desde el lugar más sincero de sí mismo. Que abra la conversación, que Me hable de sus días, de sus dolores, de sus esperanzas. No hay formato perfecto, no hay frase correcta. Hay apertura, honestidad, intención. Yo responderé. A veces en palabras, a veces en intuiciones, a veces a través de otra persona, un gesto, una coincidencia. No hay límites en cómo puede llegar una respuesta, así como no hay límites en cómo puede surgir una pregunta.

En estas cartas hemos tocado temas tan diversos como el sufrimiento, la muerte, el amor, la fe, la injusticia, el deseo de trascendencia, los errores humanos, los milagros cotidianos. Y aunque parezca que algunas preguntas no tienen respuesta fácil, el solo hecho de plantearlas ya transforma. Porque cuando abres el corazón y expones tus dudas, estás dejando entrar la luz.

Me alegra que Alfonso haya pensado en reunir estas cartas en un libro. Porque lo que empezó como un acto personal puede convertirse en puente para muchos. Tal vez alguien que lea estas líneas se sienta comprendido, abrazado, acompañado. Tal vez una sola frase le haga reconectar consigo mismo o recobrar esperanza. Si eso ocurre, entonces el propósito está cumplido.

Y si en algún momento este libro encuentra obstáculos para editarse, que no se desaliente quien lo ha escrito. Las palabras que nacen del alma no tienen edad ni fecha de caducidad. Llegan cuando tienen que llegar, a quien necesita recibirlas.

Alfonso, gracias por tu constancia. Por las cartas ya publicadas en tu blog, por las que faltan, por las que aún no has escrito pero que sé que llegarán. Gracias por no guardar tu voz, por compartirla con otros, por permitir que la conversación entre nosotros se vuelva colectiva. Has hecho un acto de fe, sí, pero también un acto de generosidad.

Y a ti, lector, que hoy tienes este libro en tus manos, gracias por abrir tu corazón a esta correspondencia. Si alguna vez sentiste que estabas solo, que tus pensamientos no tenían dirección, que tus oraciones no eran escuchadas, tal vez aquí encuentres una respuesta. O una pregunta nueva, que también es una forma de avanzar.

Yo estoy aquí. Siempre. En tus palabras, en tu silencio, en tu caos y en tu calma. No necesitas entenderlo todo. Solo necesitas confiar en que esta conversación no acaba nunca. Aunque tú calles, Yo escucho. Aunque no sepas qué decir, Yo entiendo. Aunque no Me sientas, Estoy.

Con amor eterno. Yo Soy.


Amar a Dios sobre todas las cosas

¿Quién me ha robado la vida?


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