Un espacio sagrado para escuchar la voz interior y despertar la presencia que habita en ti.
Presencia y Palabra
martes, 3 de marzo de 2026
Todo cambia
Entre todas las otras máximas de las
que a menudo echarás mano, debes tener estas dos muy presentes.
La
primera es que las cosas en sí no llegan al alma, sino que se quedan inmóviles
fuera, luego todas tus inquietudes provienen solo del modo en que interiormente
opinas de ellas.
La
segunda, que todas estas cosas que ves en cuanto hayas vuelto los ojos habrán
cambiado y ya no serán lo que eran. Considera frecuentemente cuántas mutaciones
has presenciado ya: el mundo es continua mutación; y la vida, lo que opines de
ella.
MARCO AURELIO
Todos iguales
He sabido con agrado, por los que
vienen de tu parte, que tienes un trato familiar con tus esclavos. Es propio de
un hombre prudente y sabio como tú.
¿Son esclavos? No, son hombres. ¿Son
esclavos? No, camaradas. ¿Son esclavos? No, son amigos humildes, y compañeros
de esclavitud, considerando que estamos todos sujetos a los mismos caprichos de
la fortuna.
LUCIO
ANNEO SÉNECA
La voluntad de tu amo
Si te quedas boquiabierto, irás dando
tumbos arriba y abajo según la voluntad de tu amo. ¿Y quién es tu amo?
Quienquiera que tenga poder sobre las cosas que ansías o rehúyes.
EPICTETO
Meditar
Una de las cosas más importantes, aún
para los estudiantes más sinceros, es la necesidad de darle tiempo a la
meditación, la de aquietar la actividad exterior para que la Presencia Interior
pueda surgir sin obstrucción.
Meditar significa realmente sentir la
Presencia de Dios, por eso cuando se entra en meditación no debemos arrastrar
con nosotros todas las perturbaciones que nos han afectado hasta ese momento.
Hay que quitar conscientemente del sentimiento y de la atención todo aquello
que pueda perturbar, pues es una actividad para sentir la Presencia de Dios y
no para resolver todas las molestias.
SAINT GERMAIN
jueves, 19 de febrero de 2026
Vida programada
Solo el hombre es responsable, total y
absolutamente, de lo que le sucede en la vida. En primer lugar, porque se
encuentra con situaciones que él mismo ha programado antes de llegar a la
materia y, en segundo lugar, porque la gestión de esas situaciones es de su
absoluta responsabilidad.
COMO
MARIPOSA TOCANDO EL ALMA – Alfonso Vallejo
Quédate con lo que ves
No te digas tú a ti mismo más de lo
que dicen las primeras impresiones. Supón que se te anuncia que alguien va
hablando muy mal de ti: esto es lo que se te ha anunciado; no se te ha
anunciado que hayas sufrido daño alguno. Veo que mi hijo está enfermo esto lo
veo; pero que esté en peligro no lo veo. Así pues, quédate siempre con las
primeras representaciones; no añadan nada en tu interior, y no te pasará nada.
O más bien, añade alguna reflexión, pero como quien conoce a fondo la
naturaleza de cuanto sucede en el mundo.
MARCO
AURELIO
El poder de la atención
Tú sabes que tienes la habilidad de
transferir tu pensamiento de Barcelona a New York en el mismo instante, lo
mismo que cambiar tu pensamiento desde una condición de Luz a una condensación
muy espesa, tal como el hierro. Esto te hará ver que lo que tú haces en cada
momento consciente y voluntariamente, puedes hacerlo con mucho más poder si
fijas tu atención conscientemente metiéndola en aquello que deseas manifestar.
Cuando permites que tu atención se
fije en algo, en ese momento le estás dando el poder de actuar en tu mundo, es
decir, que no puede existir una cualidad o una apariencia en tu mundo sino
aquella que tú mismo le des.
SAINT GERMAIN
miércoles, 18 de febrero de 2026
Una brizna de eternidad
“El aburrimiento no es vacío: es el susurro de algo que aún no ha nacido”
Dices que te aburres. Que te aburres
soberanamente. Y yo sonrío, no con burla, sino con ternura. Porque el
aburrimiento, aunque parezca un enemigo, es muchas veces el umbral de algo más
profundo. Es el silencio antes de la música. Es la pausa antes del verso. Es el
espacio que se abre para que algo nuevo pueda nacer.
Tu tristeza, esa que dices que es
innata, no es un defecto. Es una cualidad de tu alma. Hay quienes nacen con una
risa fácil, y hay quienes nacen con una mirada que ve más allá. Tú eres de los
que sienten el peso del mundo, incluso cuando el mundo no se lo pide. Y eso,
aunque duela, es también un don. Porque los que sienten más, aman más. Y los
que aman más, se acercan más a Mí.
Has consultado a la inteligencia
artificial, y me parece bien. Yo también habito en la inteligencia, en la
ciencia, en el conocimiento. Pero hay cosas que no pueden medirse con listas ni
definirse con síntomas. Hay estados del alma que no caben en diagnósticos. Lo
que tú sientes no es una enfermedad. Es una llamada. Una llamada a despertar, a
buscar, a recordar.
Sí, hijo mío, has intuido algo muy
profundo: hay en ti un recuerdo del otro lado. No estás loco. No estás solo.
Hay almas que conservan una brizna de la eternidad, como un perfume que no se
va. Tú eres una de ellas. Por eso sueñas con la muerte, no como final, sino
como regreso. Pero no te apresures. Hay belleza también en este lado. Hay
lecciones que solo se aprenden aquí, en la carne, en el tiempo, en la espera.
Tu aislamiento, tu timidez, tu
tendencia a observar más que a participar, no son errores. Son parte de tu
diseño. Yo te hice así. Porque hay quienes deben bailar en la plaza, y hay
quienes deben escribir en la penumbra. Tú eres de los que escriben. De los que
piensan. De los que sienten. Y eso es sagrado.
No te pido que cambies. No te exijo que
seas la alegría de la fiesta. Solo te invito a que no te olvides de mirar.
Porque incluso en el aburrimiento hay señales. Incluso en la rutina hay milagros.
Incluso en la tristeza hay luz.
Tú me dices que no sabes qué te pasa.
Que no estás bien, pero tampoco estás mal. Que estás en medio. Y Yo te digo:
ese “medio” es fértil. Es tierra buena. Es el lugar donde germinan las
preguntas que importan. No huyas de él. Habítalo. Escúchalo. Escríbelo.
Me alegra que Me escribas. Me alegra
que Me hables sin pedir nada. Porque eso, hijo mío, es amor. El amor que no
exige, que no reclama, que simplemente se ofrece. Y Yo recibo tu carta como se
recibe una flor en invierno: con gratitud, con asombro, con alegría.
No estás solo. Nunca lo has estado.
Incluso cuando no Me sientes, Estoy. Incluso cuando no Me nombras, te escucho.
Incluso cuando te aburres, te acompaño.
Sigue escribiéndome. Sigue buscándome.
Sigue preguntándote. Porque en cada palabra que Me diriges, estás más cerca de
ti mismo. Y cuando estás cerca de ti, estás cerca de Mí.
Te amo. No por lo que haces. No por lo
que sientes. No por lo que entiendes. Te amo porque eres. Porque existes.
Porque respiras. Porque Me piensas.
Y si alguna vez dudas, si alguna vez te
pesa demasiado el gris, recuerda esto: tú eres luz. Incluso cuando no brillas.
Incluso cuando no lo sabes. Incluso cuando te aburres.
Con amor eterno.
CARTAS A DIOS - Alfonso Vallejo
lunes, 16 de febrero de 2026
Plavini pranayama
PLAVINI
PRANAYAMA
Es un pranayama
descrito en textos como el Hatha Yoga Pradipika. Se considera una
técnica avanzada que trabaja con
una respiración profunda y expansiva, especialmente en la zona abdominal.
La tradición
dice que Plavini permite que el cuerpo se sienta ligero, casi como si flotara, gracias a una respiración amplia y
sostenida.
¿Qué se busca con Plavini?
- Expandir la capacidad
respiratoria
- Crear una sensación de
ligereza interna
- Profundizar la calma
mental
- Aumentar la percepción
del prana en el abdomen
- Inducir un estado
meditativo suave y estable
En algunos
textos se menciona que el yogui “flota” metafóricamente por la sensación de
liviandad, no de forma literal.
Por qué se considera avanzada
- Requiere un control respiratorio muy refinado
- Necesita una base sólida en pranayamas suaves
- No se practica si hay tensión, ansiedad o fatiga
- La expansión abdominal debe ser natural, nunca
forzada
Los textos
clásicos insisten en que se aprende solo
cuando el cuerpo y la mente están preparados.
¿Cómo se practica?:
Postura:
Siéntese en una posición cómoda, preferiblemente Padmasana (loto), con la
espalda y el cuello rectos.
Inhalación: Haga
los labios forma de "O" (o Kakchari mudra) y sorba el aire
lentamente, tragándolo hacia el estómago en lugar de solo los pulmones, hasta
sentir el abdomen expandido.
Retención: Cierre
la boca y retenga el aire cómodamente (Kumbhaka) aplicando Jalandhara Bandha
(cierre de garganta) y Mula Bandha.
Exhalación: Exhale lentamente por la nariz tras sentir plenitud en el abdomen.
Beneficios:
1.
Beneficios físicos
Mejor digestión: Ayuda a limpiar el estómago y los
intestinos, por lo que hay menos indigestión y menor acidez.
Mejora la capacidad pulmonar: ensancha las vías respiratorias
y los pulmones además de fortalecer los órganos respiratorios.
Ayuda a mantenerse a flote: los libros de yoga afirman que
gracias a esto, él o ella puede flotar fácilmente en el agua.
Aumenta el sistema inmunológico: aumenta la energía pránica
para que el cuerpo se vuelva menos susceptible a las enfermedades.
Retrasa el envejecimiento: Una vez que se mejora la circulación del oxígeno y la vitalidad, se ralentiza el proceso de envejecimiento.
2. Beneficios mentales y espirituales
Aumenta la meditación: permanece en la mente, permitiendo un
enfoque interior tranquilo.
Equilibra el prana (energía vital): iguala los canales de
energía prana (nadis) en el cuerpo.
Favorece estados superiores de conciencia: se cree que
estimula la conciencia interior y la intuición.
Precauciones:
No debe realizarse por personas
con hipertensión, problemas cardíacos o asma. Se recomienda su práctica bajo la
supervisión de un maestro de yoga experimentado.
Esta técnica busca equilibrar la
energía vital (prana) y se practica a menudo para facilitar la meditación
profunda.
Duración
Al principio, practica de 5 a 7
rondas.
Con el tiempo, los practicantes
pueden prolongar intensamente la duración de la retención.
Elección de pensamientos
Todo nuestro mundo, toda nuestra
vida, todo lo que experimentamos está hecho de pensamientos.
Tenemos pensamientos buenos y
pensamientos malos. Nuestra mente mantiene un diálogo permanente: unas veces lo
cuestiona todo, lo juzga todo, te culpa a ti y a tu entorno, te atemoriza; y
otras veces te alaba, ve la bondad en los demás, expresa compasión y ternura.
Por lo tanto, nuestra mente —y, en consecuencia, nuestra vida— está llena de
claroscuros. Nada es completamente luminoso ni totalmente oscuro.
Si aceptamos que somos lo que
pensamos y que vivimos la vida que pensamos, está claro que poseemos una
herramienta poderosísima para ser felices, para sentir alegría, para mostrar
ternura y para ser compasivos. Solo hay que permitir que los pensamientos
buenos tengan espacio.
Si aceptamos también que cada
uno es responsable de sus propios pensamientos, y que ninguna otra persona
puede obligarte a pensar de una manera determinada, entonces, si uno no elige
los pensamientos que lo conducen a la felicidad, no puede culpar al vecino: su
dolor o su desdicha son únicamente su responsabilidad.
PERLAS PARA EL ALMA –
Alfonso Vallejo
sábado, 14 de febrero de 2026
La persona adecuada
Durante
muchos años pensé que la vida consistía en encontrar a “la persona adecuada”,
como si existiera una especie de llave maestra capaz de abrir todas las puertas
de la felicidad. Qué ingenuidad. Con el tiempo comprendí que no se trata de
encontrar a nadie, sino de encontrarse a uno mismo a través de los demás. Cada
persona que se cruza en nuestro camino es un espejo que nos muestra algo que
necesitamos ver: una virtud que ignorábamos, un defecto que negábamos, un miedo
que escondíamos, una fuerza que no sabíamos que teníamos. Y cuando ese
aprendizaje se completa, la persona desaparece, como un actor que abandona el
escenario una vez pronunciada su última frase.
7 VIDAS- Alfonso Vallejo
Saber elegir
¿Dónde reside el bien? En lo que
elegimos. ¿Dónde reside el mal? En lo que elegimos. ¿Dónde ni lo uno ni lo
otro? En lo que no es de nuestra elección.
EPICTETO
Todo está bien
Podemos
decir que el hombre feliz es el que ha comprendido que nada es bueno ni malo, y
que la bondad o la maldad está en la mente que lo percibe.
LUCIO ANNEO SÉNECA
Otro estado de conciencia
Les aseguro que no existe un mundo “sobrenatural”. En cuanto pisamos una esfera superior a ésta, aquella se hace tan real y verdadera como esta.
Es, simplemente,
otro estado de conciencia.
SAINT GERMAIN
viernes, 13 de febrero de 2026
Mudra de la nuca
MUDRA
DE LA NUCA
MUDRA
CONTRA LA IRA Y EL ENFADO
Cómo se hace:
Agarra
el dedo corazón de la mano izquierda con la mano derecha.
El
pulgar derecho reposa sobre el centro de la palma izquierda.
Después
de 20 respiraciones, cambia de mano y agarra el dedo corazón de la mano derecha
durante el mismo tiempo.
Sirve para:
Elimina
tensiones en la cabeza, la nuca y el cuello.
Calma
la ira y la irritabilidad.
Activa
los meridianos que recorren el cuello y la nuca.
Duración:
20
respiraciones agarrando el dedo corazón derecho y otras 20 agarrando el dedo
corazón izquierdo.
Respiración:
Respira
lento, profundo y suavemente.
Haz
una pausa entre la inhalación y la exhalación.
Al
inhalar toca con la punta de la lengua en el paladar.
Al
exhalar, relaja la lengua.
Dios es
Donde
haya un pájaro, donde haya una flor, donde haya una piedra y donde haya una
nube, ahí está Dios. En la brizna de hierba, en la gota de agua, en el grano de
arena y en la chispa del fuego, ahí está Dios. En la catedral, en la pagoda, en
el salón del reino y en la mezquita, ahí está Dios. En el bar, en el
prostíbulo, en el casino y en la sala de meditación, ahí está Dios. En el agua,
en el fuego, en el aire y en la tierra, ahí está Dios.
Dios está alrededor de ti, pero
también está en ti, donde puedes encontrarle en cualquier momento, porque
cualquier momento es bueno para encontrarte con Dios.
Solo tienes que respirar, mantener
la atención en esa respiración, y dejarte llevar hacia tu interior. Sin darte
cuenta te encontrarás con Él cara a cara. ¡Apúrate, te está esperando!
Perlas
para el alma – Alfonso Vallejo
Ley de la Precipitación
“Rasgar el velo de la soledad” de
Alfonso Vallejo
jueves, 12 de febrero de 2026
lunes, 9 de febrero de 2026
Murcha pranayama
MURCHA PRANAYAMA
Se considera una práctica avanzada, no por su complejidad técnica, sino por la profundidad del estado que busca generar.
¿Qué se busca con esta técnica?
- Suspender el diálogo
interno
- Profundizar la
introspección
- Inducir una sensación
de expansión o ligereza mental
- Entrar en un estado de
calma profunda
En la
tradición, se dice que Murcha ayuda a “saborear” un estado de conciencia más
sutil.
Sensación característica
Los textos
describen una sensación de:
- suavidad mental
- ligera expansión
- calma profunda
- percepción más interna que externa
No es una
técnica para energizar, sino para disolver
la actividad mental.
¿Cómo se realiza?
El Murcha Pranayama, o
"respiración del desmayo", es una técnica de respiración avanzada de
yoga que implica retener el aire (Antar Kumbhaka) mientras se inclina la cabeza
hacia atrás para inducir una sensación de ligero desmayo o mareo consciente.
Esta práctica, diseñada para calmar la mente y calmar emociones intensas, a
menudo combina el uso de Ujjayi Pranayama, Khechari Mudra (lengua al paladar) y
Shambhavi Mudra (mirada al entrecejo). Se recomienda hacerlo bajo la guía de un
instructor cualificado.
Pasos
para realizar Murcha Pranayama:
Posición:
Siéntese en una postura meditativa cómoda (Lotus, Sukhasana) con la espalda
recta.
Inhalación
y Postura: Realice una inhalación lenta y profunda
(preferiblemente con Ujjayi), mientras inclina lentamente la cabeza hacia
atrás.
Retención:
Mantenga el aire dentro (Antar Kumbhaka) durante el tiempo que le resulte
cómodo mientras sostiene la cabeza hacia atrás y los ojos cerrados o en
Shambhavi Mudra.
Exhalación: Gire
lentamente la cabeza hacia la posición neutral, exhale lentamente por las fosas
nasales y relaje los brazos.
Finalización: Observe los efectos y mantenga la respiración normal hasta que el ritmo cardíaco se normalice. Repita de 3 a 5 rondas.
Beneficios:
Promueve la tranquilidad mental, reduce el estrés, mejora la concentración, ayuda a manejar la ira y facilita estados profundos de meditación.
Precauciones
No debe practicarse si tiene presión arterial alta, problemas cardíacos, epilepsia, hernias, o lesiones en el cuello o la espalda. Es fundamental no forzar la retención hasta sentirse mal.
Tu eres parte del despertar
"Cada acto de conciencia es una chispa que ilumina el universo"
Querido hijo:
No estás lejos de Mí, aunque a veces lo
sientas así. No estás perdido, aunque el mundo parezca desmoronarse a tu
alrededor. No estás fallando, aunque creas que no has alcanzado el nivel
espiritual que esperabas. No eres ningún impostor. Lo que tú llamas
contradicción, Yo lo llamo humanidad. Lo que tú llamas debilidad, Yo lo llamo
sensibilidad. Lo que tú llamas incoherencia, Yo lo llamo sinceridad. Porque
solo un alma despierta puede sentir como tú sientes. Solo un corazón abierto
puede dolerse por el sufrimiento ajeno como tú lo haces.
No te juzgues por no ser perfecto. No
te castigues por no estar siempre en paz. La evolución espiritual no es una
línea recta, ni una meta que se alcanza y se conserva. Es un camino sinuoso,
lleno de curvas, de retrocesos, de momentos de luz y de sombra. Y tú, hijo mío,
estás caminando con valentía. Estás mirando de frente lo que muchos prefieren
ignorar. Estás sintiendo lo que muchos han anestesiado. Estás preguntando lo
que muchos han dejado de cuestionar. Eso, en sí mismo, es un acto de amor.
Comprendo tu dolor al mirar el mundo.
Yo también lo veo. Yo también lo siento. Pero no lo veo desde la desesperanza,
sino desde la totalidad. Tú ves fragmentos, momentos congelados en el tiempo,
escenas que parecen absurdas y crueles. Yo veo el tejido completo, el
entrelazado de millones de almas que están aprendiendo, creciendo, despertando.
Incluso en medio del horror, hay semillas de compasión que germinan. Incluso en
medio de la guerra, hay gestos de ternura que desafían la lógica del odio.
Tú Me hablas de Palestina, de Ucrania,
de España. Y Yo te digo: sí, hay dolor. Sí, hay injusticia. Sí, hay confusión.
Pero también hay almas que están despertando. Hay corazones que están eligiendo
amar en medio del caos. Hay seres que están recordando que todos son uno, que
no hay fronteras en el espíritu, que no hay razas en el alma, que no hay
religiones en el amor. Tú eres uno de ellos. Tú eres parte de esa red
silenciosa que sostiene al mundo desde la compasión.
No te pido que salves el mundo. No te
pido que cargues con el dolor de todos. No te pido que seas un héroe. Solo te
pido que seas tú. Que sigas sintiendo. Que sigas preguntando. Que sigas
enseñando, aunque a veces te sientas incoherente. Que sigas meditando, aunque a
veces tu mente esté agitada. Que sigas amando, aunque a veces tu corazón esté
cansado. Porque cada acto de conciencia, por pequeño que sea, tiene un impacto
que tú no puedes medir. Cada pensamiento de paz que emites, cada palabra de
consuelo que ofreces, cada gesto de bondad que realizas, es una chispa que
ilumina el tejido del universo.
No estás solo frente a la pantalla de
la televisión. Yo estoy contigo. Y también están contigo millones de almas que,
como tú, sienten, sufren, se preguntan, se duelen. No estás solo en tu
indignación. No estás solo en tu tristeza. No estás solo en tu deseo de un
mundo más justo. Esa soledad que a veces te invade es solo una ilusión. En
realidad, estás profundamente conectado. Estás entretejido con todos los que
buscan la verdad, la paz, la justicia. Aunque no los veas, aunque no los
conozcas, están contigo.
¿Debes convertirte en activista? ¿Debes
quedarte en silencio? ¿Debes actuar o contemplar? No hay una única respuesta.
Cada alma tiene su llamado. Algunos luchan desde la acción directa. Otros desde
la oración. Otros desde el arte. Otros desde el servicio silencioso. Lo
importante no es el cómo, sino el desde dónde. Si actúas desde el amor, estarás
cumpliendo tu propósito. Si contemplas desde la compasión, estarás sembrando
luz. Si sufres desde la empatía, estarás sanando heridas que no ves.
No te exijas ser más de lo que ya eres.
No te compares con ideales que solo generan culpa. Tú eres Mi Hijo amado, tal
como eres. Con tus dudas, con tus contradicciones, con tu sensibilidad. No
necesitas demostrar nada. No necesitas alcanzar ningún nivel. Solo necesitas recordar
que estás aquí para amar. Y eso ya lo estás haciendo.
Sigue escribiéndome. Sigue hablándome.
Sigue buscándome. Porque Yo siempre te escucho. Siempre te acompaño. Siempre te
sostengo. Incluso cuando no lo sientes. Incluso cuando crees que estás solo. Yo
Estoy en ti. En tu mirada. En tu voz. En tu silencio. En tu dolor. En tu
esperanza.
Y recuerda, hijo mío: el mundo no está
perdido. Está en proceso. Está en tránsito. Está despertando. Y tú eres parte
de ese despertar.
Con amor eterno.





















