Un espacio sagrado para escuchar la voz interior y despertar la presencia que habita en ti.
Presencia y Palabra
Bienvenido a este espacio de presencia y palabra.
Aquí comparto reflexiones, prácticas espirituales y fragmentos de mis libros para acompañarte en tu camino interior.
Que cada día sea una oportunidad para volver a ti con más calma, claridad y conciencia.
¿Por qué
será que casi todo el mundo se cree en posesión de la verdad, y piensan que
todos aquellos que no sigan su verdad están equivocados?, ¿Por qué será que casi todo el mundo nos
ofrece la fórmula de la felicidad, aunque ellos no sean felices?, ¿Por qué será
que muchísimos padres creen que sus hijos son una extensión de ellos mismos, o
la cura de sus frustraciones?
A los seres
humanos se nos olvida, o sencillamente desconocemos, que el mejor aprendizaje
es el que deviene del ejemplo. Se nos olvida también que cada uno de nosotros
viene a la vida con una tarea determinada y que de poco sirven los sermones que
otro nos pueda regalar, ya que es muy posible que su tarea sea completamente
distinta a la nuestra, y su enseñanza sea para nosotros como el agua de la
ducha, que resbala sin entrar en el interior. Se nos olvida también que de nada
vale que quieran hacernos cambiar, porque nadie cambia si la misma persona no
ha decidido hacerlo.
Si Dios, que
es nuestro Creador, que conoce a la perfección nuestro carácter, nuestras
debilidades, nuestras aficiones, nuestras fortalezas, nuestros vicios y
nuestras virtudes, y que conociendo además cual es nuestro aprendizaje y
nuestro destino, nos permite total y absoluta libertad, sin inmiscuirse, ni
poco ni mucho, en nuestra vida, ¿Por qué los seres humanos que no conocemos
absolutamente nada del resto del mundo, pretendemos aleccionarle para que
cambie su vida, nos permitimos juzgarle por sus acciones, y le pronosticamos
mil y una desgracia si no sigue nuestros consejos?
Si alguien
quiere enseñar a vivir de una manera determinada porque considera que es la
mejor, lo que puede hacer es vivir esa vida el mismo, y así los que están a su
alrededor podrán valorar si esa es la vida que ellos necesitan y quieren vivir
o no.
El respeto que es la
consideración de que alguien tiene un valor por sí mismo, no es la moneda de
cambio habitual en las relaciones entre las personas, y de esta manera es
imposible no solo enseñar, sino que ni tan siquiera pueden conseguir atención.
Es mejor que cada uno viva su vida,
sin inmiscuirse en la vida de los demás, respetando totalmente la manera de
vivir de los que le rodean.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (21 de Julio de 2014)
Todo el conocimiento del Universo
está en el Corazón de Dios. Para acceder a ese conocimiento no es necesario que
luchemos por él o que pasemos por alguna prueba. Sólo basta tener la voluntad
de escuchar lo que Él nos quiera decir, en voz baja, al oído, en un susurro.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (19 de Julio de 2014)
La vida es un camino de maravillosas
imperfecciones, y no somos nosotros quienes para juzgarlas, pero si para cambiar aquellas
que interrumpan nuestro paso.
Aconsejo a
los religiosos, creyentes, devotos, seguidores y practicantes de todas las
religiones, así como a todos aquellos influenciados por las insanas creencias
de la sociedad, a los meapilas, a los hipócritas, y a los fariseos, que no
sigan leyendo, ya que no es una entrada que les pueda interesar porque va
claramente en contra de sus intereses. Esta es una entrada para afianzar el
respeto, y no creo que ningún adalid de la pureza que viva blandiendo su espada
de fuego en contra de los que consideran que viven en pecado, conozcan mucho de
él.
Así que
ahora que ya hemos quedado solos los pecadores, podemos comenzar. No existe
fracaso en el matrimonio o en la pareja, ya que el fracaso es la no consecución
del éxito, y en la pareja, teniendo en cuenta que ni los mismos integrantes
conocen la razón de su unión, no se puede hablar de fracaso. Se puede, sin
embargo, hablar de éxito en todas las uniones, aunque, la mayoría de las veces
es un éxito agridulce, o incluso amargo, por el desconocimiento del ego sobre
cuál es la causa y los objetivos de la unión.
Para
entender el párrafo anterior sería bueno remontarnos al espacio entre vidas
anterior a la encarnación en la que se produce la unión de la pareja. En ese
espacio, antes de encarnar en la materia, cada alma organiza su vida y firma su
contrato. Ya sabemos que elegimos los padres, el lugar de nacimiento, así como
las relaciones y el trabajo a realizar. También se organiza y se firma las
uniones de las personas así como los objetivos a alcanzar en ellas.
Cada unión tiene
por objetivo el aprendizaje, la cancelación de deudas kármicas, la recepción de
débitos, y la enseñanza. El alma, aunque el ego tenga un total desconocimiento
de la tarea a realizar, sigue las pautas establecidas para que la unión se de,
y el trabajo se realice.
Por lo
tanto, las uniones pueden durar un instante, un tiempo más o menos largo, o
toda una vida. El problema surge cuando la unión no debe durar más allá de un
tiempo limitado y choca frontalmente con las creencias religiosas o con las
creencias de la sociedad, que impone que una unión debe durar toda una vida.
Existe un
problema añadido, posiblemente el más importante, y es que las uniones no se
establecen desde el Amor del alma, desde el Amor divino, desde el Amor
incondicional. Las uniones se establecen desde lo que podríamos llamar amor
humano, que no es más que una emoción, una mezcla de amor-deseo, en el que
priman múltiples factores, totalmente alejados de la energía del Amor. Esos
factores pueden ser la atracción física, el deseo sexual, o intereses
materiales, como pueden ser alcanzar una buena posición social, una mejora en
la economía, la necesidad de compañía o satisfacer a la sociedad para evitar “el
qué dirán”.
Y aún
podríamos hablar de otro problema más, como es la falsa creencia de bastantes hombres
de que en la unión la mujer tiene un papel de servilismo, y la falsa creencia de
las mujeres de que efectivamente es así y que han de intentar satisfacer al
hombre en todo lo que se supone que a este le agrada. Esto es dramático, esos
hombres de hombre solo tienen el nombre, y las mujeres, con esa creencia, clara
muestra de que no se respetan a sí mismas, es lógico y normal que no reciban el
respeto que merecen como seres humanos.
Hagamos un
inciso, para recordar que todos, hombres y mujeres, somos exactamente iguales.
Todos somos alma, todos somos una Chispa Divina, todos somos hijos de Dios, que
un día decidimos encarnar, por propia decisión, y en esa encarnación le pusimos
al alma, para facilitar el trabajo a realizar, un ropaje de hombre o de mujer.
La realidad es que somos eternos y que no tenemos sexo. Líbrese bien el miembro
de la pareja que maltrate física o emocionalmente a su pareja, porque en
próximas encarnaciones es posible que tenga el sexo contrario a la encarnación
actual para recibir en carne propia el daño generado.
Con todo ese
panorama, se establece la unión para realizar el trabajo acordado, que se puede
realizar o no; pero ante la falta de autentico Amor, ninguno de los miembros de
la pareja van a ser capaces de identificar cuando ha finalizado ni el trabajo
ni la unión. A partir de ahí surgen los engaños, los sufrimientos, los
desencuentros, los maltratos y mil y una desgracias más.
Con lo fácil
que es identificar cuando ha finalizado la unión, y de manera racional, basándose
en el Amor, el cariño y el respeto, concluir esa unión, que no la relación,
apoyándose ambos en los primeros momentos, esos que la sociedad se encarga de
calificar como dramáticos, cuando, sin embargo, ha sido una relación exitosa,
porque no solamente han cumplido su compromiso, sino porque han podido extraer
el aprendizaje y abstraerse de la conciencia social.
Cuando el
hombre entienda que no solo no es superior, sino que posiblemente camine varias
pasos detrás de las mujeres, y cuando la mujer aprenda a respetarse a sí misma,
y entienda que su sumisión a la tiranía es el aprendizaje que está dando a sus
hijos, que serán tiranos, y a sus hijas que serán esclavas, se habrá acabado la
lacra de maltratos y engaños en la pareja, aunque no basen su relación en el
Amor, pero si lo hagan en el respeto mutuo.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (18 de Julio de 2014)
El camino hacia su felicidad es el
que Vds. menos transitan, ya que les es más fácil vivir en su comodidad y no tomar
decisiones ni realizar cambios que deberían hacer para alcanzar su felicidad.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (16 de Julio de 2014)
Los misterios del Universo están en
la conciencia del Ser. Esto implica ser y sentirse en el presente, y dejar que
toda la energía de lo que nos rodea fluya con nosotros.
Dice el mensaje anterior del Maestro
que “La santidad comienza por dejar nuestras actitudes, nuestras acciones y
nuestros sentimientos en las manos de Dios,……”. Pero, ¿Cómo se dejan las
acciones, y algo tan intangible como las actitudes y los sentimientos en manos
de Dios?
Dejar todo en manos de Dios es vivir
desde el corazón. Dejar todo en manos de Dios es detener los pensamientos.
Dejar todo en manos de Dios es sentir la respiración. Dejar todo en manos de
Dios es orar. Dejar todo en manos de Dios es meditar. Dejar todo en manos de
Dios es vivir aceptando la vida tal como llega a nosotros. Dejar todo en manos
de Dios es conectar con la propia alma. Dejar todo en manos de Dios es alejarse
del ruido y encontrar el silencio. Dejar todo en manos de Dios es, sobre todas
las cosas, amar.
Los seres humanos somos doblemente
perfectos, y es esa perfección la que nos acerca o nos separa de Dios. Somos
perfectos en nuestra esencia: La Chispa Divina que es eso que nosotros somos,
es a Imagen y Semejanza de Dios, y en cuanto al cuerpo físico, nadie puede
dudar de que es una máquina perfecta con una computadora central (el cerebro)
que es la envidia de grandes complejos informáticos.
Es, sin embargo, nuestra propia
perfección la que nos lleva a la destrucción. Es nuestra mente la que vive en
el pasado despreciando la vida; es nuestra mente la que se apega a personas,
situaciones y cosas; es nuestra mente la que vive el dolor y el sufrimiento; es
nuestra mente la que va planificando, organizando y maquinando historias que poco
o nada tienen que ver con la autentica realidad. Esto queda perfectamente
plasmado en el chiste del gato:
A un hombre se le pincha la rueda del
coche en plena noche circulando por una carretera solitaria. La casa más
próxima que recordaba haber visto, estaba a 10 Kms. Así que se arma de
paciencia, y se dirige a ella para solicitar ayuda. Por el camino va pensando,
que si sería mejor pedir prestado un gato, que quizás no se fiasen de dejarle
pasar para llamar por teléfono, que si podía despertar a un hombre que debía
madrugar, o que si podía interrumpirle en un momento íntimo con su mujer, … va
caminando, y se va calentando el asunto, que si seguramente parecerá una
excusa, que debería haberse manchado las manos de grasa para aparentar, que no
se van a creer que no lleva teléfono celular, que sería mejor ofrecerle dinero
por el gato, etc. Cuando por fin llega a la casa, llama al timbre, y le abre la
puerta un amable agricultor y le pregunta afablemente:
- Buenas noches ¿Qué desea?
A lo que contesta nuestro personaje
- ¿Sabe lo que le digo? Que se meta
el gato dónde le quepa.
Más que un chiste, es la auténtica
realidad de tantos y tantos seres humanos que son incapaces de vivir más allá
de su propia mente.
Vivir en la mente es vivir lejos de
Dios. Hemos de dejar que descanse para que se encuentre bien despierta y
disponible para encontrar la solución a los problemas con los que la vida nos
va sorprendiendo.
El viaje para dejar todo en manos de
Dios es muy corto: es pasar de la mente desbocada a la mente controlada, es
pasar de la desidia de la mente a la claridad de la conciencia. Si otros lo han
logrado, nosotros también lo vamos a conseguir, porque no hay nada que consiga
un ser humano, que no puedan conseguir los demás.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (14 de Julio de 2014)
La santidad comienza por dejar
nuestras actitudes, nuestras acciones y nuestros sentimientos en las manos de Dios,
para que Él dulcemente las corrija, y sabiamente nos conduzca al camino que lleva
hacia Él.
Si tu vida es un remanso de paz, si
eres feliz, si tu mente no permanece horas y horas dándole vueltas a
preocupaciones, o a pensamientos inútiles, si tu salud es perfecta, si la
alegría es la característica principal de tu carácter, si amas por encima de
cualquier cosa, si no envidias nada ni a nadie, si no criticas, si la relación
con tu pareja es envidiable, si eres amigo de tus hijos; sal del blog, esta entrada
no te interesa en absoluto. Eres fantástico, esto es lo que busca todo el
mundo, ser como tú.
Pero si te
falla alguna de las cosas mencionadas anteriormente, puedes seguir leyendo, es
posible que esta lectura te de alguna idea para tratar de eliminar eso que está
afectando a tu vida y que no te deja ser total y absolutamente feliz.
Ser total y
absolutamente feliz es claro que es algo que única y exclusivamente va a
depender de ti, no va a depender de nada ni de nadie más, y es algo que se
puede conseguir, a pesar de lo que mucha gente cree de que la felicidad total no
existe y que la felicidad solo se puede vivir a ratitos. No es cierto. La
felicidad es un estado que se puede mantener en el tiempo, y eso se puede
conseguir, pero hasta que lo consigas, trata al menos de tener una vida lo más
placentera posible.
¿Sabes qué
es eso que existe en tu vida que te impide ser feliz, o al menos vivir la vida
lo más plácidamente posible? Esta es la primera parte del trabajo, identificar qué
es eso que hay en tu vida que hace que esta sea una vida triste, una vida de
sufrimiento, una vida de dolor, una vida de preocupaciones, saber porque
criticas o porque envidias a otros, saber porque tu carácter es iracundo. Puede
ser una faceta de tu vida que afecte a la totalidad, o que solo afecte a una
parte. Es igual, si no te deja ser feliz es claro que es un fallo que hay que
corregir en tu vida, y posiblemente en tu carácter.
Cuando lo
tengas identificado, la segunda parte del trabajo será más fácil. Es incluso
posible que conozcas perfectamente la causa del problema, y que no quieras
verlo y escondas la cabeza como el avestruz. Si es así, saca la cabeza,
enfrenta el problema, ya eres mayor. Si no, echa mano de tu honestidad para empezar
a preguntarte ¿Por qué?, y como si fueras un niño de tres años, vete haciéndote
un porqué tras otro hasta llegar a la causa.
Una vez
identificada la causa, llegamos al tercer paso. El más importante. Si en el
segundo paso necesitabas honestidad, para no engañarte a ti mismo, en este tercero
vas a necesitar valentía. Valentía para cambiar las cosas que están afectando a
tu vida. Recuerda la frase de Albert Einstein: Si buscas resultados distintos,
no hagas siempre lo mismo. Cambia, cambia eso que está afectando a tu vida y
que te impide ser feliz, o parcialmente feliz, según tu creencia.
Es muy
posible que la causa ya fuera conocida y que no realizaras los cambios por esa
falta de valentía, o por comodidad, y es posible también, que decidas seguir
sin realizar ningún cambio, es posible que decidas seguir siendo infeliz, o
triste, o con miedo, o con……. Entonces solo te queda aceptar la vida que has
decidido vivir, sin quejarte, reconociendo que es tu propia decisión, por lo
que descargar cualquier emoción sobre los demás por tu propia cobardía no sería
correcto.
A fin de
cuentas, cada uno vive la vida que ha decidido vivir.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (12 de Julio de 2014)
Hay que ser valientes para amar
verdaderamente. Es necesario aprender de Dios que nos ama con inmensa bondad,
con inmensa compasión y con inmensa paciencia.
Había un
tiempo, antes del tiempo, anterior a la vida, anterior a cualquier Ser
manifestado, en el que todo era Dios, solo Dios. Todo era un Principio
Omnipotente, Eterno, Sin Límites, Inmutable, todo lo que existía era la Energía
Divina, todo lo que existía era la eternidad del Universo, en el que aparecían
y desaparecían mundos, como si del flujo y reflujo de las mareas se tratara.
No había en
ese tiempo más Alma que el Alma Suprema. No había almas individuales, no había
existencias independientes. Y así
fue hasta que las Chispas Divinas brotaron del Alma Superior.
No existía el tiempo, ya que este es sólo una ilusión producida por la
sucesión de nuestros estados de conciencia en nuestro viaje a través de la Vida
Eterna, y no existe donde no existe conciencia porque no puede producirse la
ilusión. No había Almas, no había conciencia, no había tiempo.
No existía y tampoco existe ahora, lo que denominamos presente, ya que
este es solamente una línea que separa la parte de la Vida Eterna que llamamos
el futuro, de la otra parte que llamamos el pasado.
Nada hay en
la Tierra que tenga verdadera duración, pues nada permanece sin cambio, nada es
lo mismo durante la billonésima parte de un segundo; y la sensación que en
realidad experimentamos de la división del tiempo, tiempo que se conoce como presente,
nos viene de la impresión momentánea de las cosas que nuestros sentidos nos
comunican al pasar dichas cosas por la conciencia de lo que nuestra ilusión, denomina
el futuro, a la región de los recuerdos a la que damos el nombre de pasado.
Las personas
y las cosas reales, efectivas, tangibles, no son únicamente lo que se ve en
cualquier momento dado, sino que están constituidas por la suma de todas sus
condiciones, condiciones de todo tipo, condiciones cambiantes, desde el momento
que aparecen en su forma física en la Tierra, hasta que desaparecen de la materia
del plano físico.
Estas “sumas
totales” existen de todas las cosas de la eternidad en el futuro, y pasan
gradualmente a través de la materia para existir en el pasado. Imagínate una
piedra: Existe, la ves, la puedes tener en la mano, puedes sentir su forma, su
textura, puedes ver su color. (Podríamos decir que es el tiempo que las
personas y las cosas se encuentran en su estado físico). Pues ahora, tira la
piedra al mar. Has dejado de verla, has dejado de sentirla. (Es el tiempo que
las personas y cosas pasan a su estado “no físico”). ¿Quiere decir que no
existe?, no, sencillamente no existe para ti, pero la piedra sigue ahí, ahora
bajo el mar. Pues así sucede a las personas y a las cosas que, cayendo de la
materia a la “no materia”, se presentan momentáneamente a nuestros sentidos,
conforme van pasando a través del tiempo y el espacio, en su camino de una a
otra eternidad; y son estas eternidades y el espacio entre ellas, lo que constituye
la totalidad de la Vida, Vida de la que únicamente somos totalmente conscientes
cuando nos encontramos fuera de la materia, ya que en ella solo seremos
conscientes de la vida en la materia.
Nuestras
ideas, acerca de la duración y del tiempo, son todas derivadas de nuestras sensaciones.
Esta entrada
es producto de la reflexión del mensaje que el Maestro nos regalaba en la
mañana de hoy, en nuestro espacio de meditación y sanación.
Los seres humanos nos pasamos la vida
buscando, con más o menos ahínco, una estabilidad emocional, lo más duradera
posible, tratando de que nuestros altibajos emocionales sean, no solo suaves,
sino también tardíos en el tiempo.
Es posible
que no todas las personas sean conscientes de que es estabilidad emocional lo
que buscan, y lo disfrazan de diferentes maneras: Un mejor puesto de trabajo,
unas vacaciones en un lugar paradisiaco, una casa de segunda residencia en la
playa o en la montaña, tener un nietecito que de continuidad al apellido de la
familia, que la niña apruebe las oposiciones, etc.
Y todo eso,
¿Para qué? Las respuestas pueden ser variadas, pero si se sigue el hilo con
porqués hasta el inicio, pueden salir palabras como felicidad, tranquilidad,
seguridad, etc., etc.
Está claro
que se buscan sucedáneos de los estados emocionales importantes: de paz interior,
de felicidad, de alegría o de amor, y si no se buscan sucedáneos, es claro que
casi todo el mundo se conforma con pequeñas dosis.
Eso es así
porque nadie, o casi nadie, es capaz de explicar claramente que es posible
conseguir una paz interior total, un amor total, una alegría total y una
felicidad total. Se trataría de conseguir vivir en la Tierra, dentro de un
cuerpo, como cuando no tenemos cuerpo. Es claro y parece fuera de toda duda,
que al otro lado de la vida, la paz, el amor, la alegría y la felicidad, son el
estado habitual de los que viven ese estado de conciencia. ¿Por qué no vivirlo
aquí, en el cuerpo?
Sólo
necesitamos, como dice el mensaje que le precede a esta entrada, “Paz y
Felicidad”: Amar sin condiciones, ayudar sin condiciones y perdonar sin
condiciones. ¿Qué es difícil?, ¡claro!, nadie ha dicho que sea fácil, pero
también es difícil trabajar como locos, olvidándose de vivir, para conseguir
algunas de las cosas materiales con las que pensamos que vamos a conseguir la
felicidad.
Casi no es
necesario especificar cómo conseguirlo: Se aprende a amar amando, se aprende a
ayudar ayudando y se aprende a perdonar perdonando. Lo que si se puede hacer en
el camino es mantenerse alerta para impedir que otros pensamientos desvíen la
atención hacia el miedo, hacia la crítica, hacia la ira, hacia el rencor o
hacia el egoísmo.
Y medita.
Sea el que sea el lugar en el que te encuentres dentro del camino, medita. Te
ayudará a mantener la atención en el objetivo, que no es otro que “Amar, ayudar
y perdonar”.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (4 de Julio de 2014)
Para entrar en la Energía de Dios no
es necesaria la preparación académica ni espiritual. Sólo es necesaria la
voluntad, al amor a Dios, el amor incondicional hacia Dios y hacia todo lo que Él
ha creado.
El uso incontrolado del pensamiento y
el sentimiento han traído toda clase de discordias, enfermedades y molestias.
Sin embargo, pocos son los que creen esto, y continúan creando caos en sus
mundos con sus pensamientos y deseos desordenados cuando podrían, tan fácil
como respirar, tornar a usar su pensamiento constructivo, y con el motivo del
Amor, construirse un paraíso perfecto en un período de dos años.
Hasta la Ciencia ha comprobado que la
forma exterior y el cuerpo interior se renuevan completamente en pocos meses;
de manera, pues, que por medio de la aplicación de las leyes verdaderas del Ser,
¡Cuán fácil es causar la perfección del cuerpo exterior entero, y que cada
órgano recobre su actividad normal y perfecta en poco tiempo! Sería imposible
que la inarmonía entrara en el pensamiento o en el cuerpo. Esta es la puerta
abierta de Dios ante ti que ninguno puede cerrar sino tú; que nadie puede
obstruir ni interferir. Usa valientemente tu dominio y poder Divino y sé libre.
No
puedes mantener esta libertad perfecta sino por medio del conocimiento
consciente y aplicado. Te voy a dar un secreto, que si fuera comprendido por el
individuo iracundo o discordante lo arrancaría de esa actividad destructiva,
aunque no fuera sino por un motivo puramente egoísta. La persona iracunda,
condenadora, que envía pensamientos y palabras destructivas hacia otra, recibe
de vuelta la cualidad negativa con que cargó sus sentimientos, palabras y pensamientos.
En cambio, la otra, si está estabilizada en su poder Divino, recibe la energía
que le haga falta, calificándola. Así el creador de discordias a través de su
ira y condenación, se está destruyendo él mismo y a su mundo y asuntos.
DEBEN, EN TODO MOMENTO,
RECORDAR QUE NO IMPORTA LO QUE HAYAN COMETIDO EN ERRORES. DIOS JAMÁS CRITICA
NI CONDENA, SINO QUE EN CADA TROPIEZO DICE DULCE Y AMOROSAMENTE «LEVÁNTATE,
HIJO, Y COMIENZA DE NUEVO, CONTINÚA ENSAYANDO HASTA QUE LOGRES LA VERDADERA
VICTORIA Y LA LIBERTAD DE TU DOMINIO DIVINO».
Podéis
encontrar El Libro de Oro de Saint Germain en una de las páginas de este blog.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (30 de Junio de 2014)
La fe es la principal de las
virtudes, es agradecer aquello que todavía no hemos obtenido, y pensar que ya
lo hemos conseguido, aun si todavía no lo hemos visto.
Los seres
humanos somos especialistas en buscar cosas que no existen, o mejor, que no se
pueden ver ni tocar, y además solemos hacerlo en los lugares equivocados.
Podríamos pensar que somos majaderos, pero a lo peor no lo somos, porque es
algo que hacemos todos los seres humanos, y tantas personas no podemos estar
equivocadas, ¿O sí?
Y, ¿Qué es
eso inexistente que los seres humanos buscamos con tanto ahínco en los lugares
equivocados?, pues yo diría que casi todo, pero básicamente el amor y la
felicidad, así como todo tipo de emociones, sentimientos o energías, es decir
todo aquello que no es material, por citar algunas más: alegría, paz,
serenidad, conocimiento. Por lo tanto, si no es material, no se ve, y en la
sociedad de hoy, “lo que no se ve, no existe”.
Y es
precisamente, todo esto que no se ve, todo esto que no es material, lo que
buscamos, ¿Dónde?, en el mundo de la materia. Es decir, el lugar equivocado.
Las
emociones, las energías y los sentimientos, no son cosas externas, no son
materiales, no se ven. Son cosas del espíritu, y el espíritu, para encontrarlo,
para encontrar lo que hay en él y para conectar con él, se ha de viajar hacia
el interior de uno mismo. Por lo tanto si realmente queremos encontrar cosas
como el amor, la felicidad, la alegría, la paz, etc., etc., no podemos
buscarlas fuera de nosotros mismos, porque es el lugar equivocado, y si alguien
cree que lo ha encontrado fuera de sí, se engaña, solo es un sucedáneo con
caducidad en el tiempo, mientras que si realmente se encuentra donde debe de
ser, en uno mismo, se va a encontrar con algo auténtico que va a permanecer en
el tiempo, que va a permanecer por los siglos de los siglos.
Deja de
vivir hacia fuera, deja de vivir hacia el exterior. No busques fama, no busques
poder, no busques reconocimiento, porque es tan efímero como un suspiro. No
busque posesiones, no busques nada material, a excepción de lo necesario para
poder vivir, porque esas pertenencias no son equipaje que tu alma, que es la
que está realizando los viajes de un lado al otro de la vida, se va a llevar.
Sólo se va a llevar las pertenencias que hayas encontrado en tu espíritu.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (28 de Junio de 2014)
Puede parecer que están Vds. solos
con sus circunstancias, o que vuestro destino depende de una decisión a la que
no tienen alcance, o que las cosas que hacen cada vez salen de mal en peor.
Pero no es así, Dios está con Vds. en
todos los jugares y durante todo el tiempo.
Muchos de
nosotros es posible que hayamos recitado cientos o miles de veces la oración
del Padrenuestro. Lo que no se, es si hemos sido realmente conscientes de lo
que recitamos, de la belleza de cada frase, del poder que generan, o de su
significado.
Quiero
detenerme enla frase que
dice: “Hágase Tu Voluntad, así en la Tierra como en el Cielo”.
Pero, ¿Qué
significa que se haga la Voluntad de Dios?, ¿Cuál es la Voluntad de Dios?: La
Voluntad de Dios, entre otros atributos, es el bien, es la libertad, es la
salud, es que se acaben los velos existentes entre Dios y el hombre, la
Voluntad de Dios es luz, es felicidad, es paz, es pureza, es equilibrio, es
bondad.
Dejar que se
haga la Voluntad de Dios es dejar que la vida fluya, es aceptar los
acontecimientos que la vida nos depara, es vivir nuestra propia divinidad. Es todo
lo contrario de lo que vivimos los seres humanos, que empecinados, insistimos
una vez y otra en que la vida sea como a nosotros nos gustaría que fuera,
insistimos en que las personas sean como nosotros creemos que deben ser, olvidando
su libertad, y culpabilizamos a Dios, de manera permanente, porque nuestros
deseos no se cumplen tal como planeamos, sin ser conscientes de que las cosas
son como tienen que ser y no como nosotros deseamos que sean.
Culpabilizamos a Dios por nuestro
sufrimiento, levantando los ojos al cielo y preguntando ¿Por qué a mí?, sin ser
conscientes de que somos los únicos creadores de nuestra propia vida. Dios nos
permite ser, Dios respeta nuestra libertad, la libertad que Él mismo nos ha
dado. En fin, que en vez de aliarnos con Dios para sentir y vivir los atributos
de su Voluntad, le vemos como a ese Ser que está presto a castigarnos y que
parece que colabora poco con nosotros. ¡Qué lejos estamos de la Verdad!, y que
fácil sería vivir una vida llena de amor y felicidad, mucho más fácil de lo que
la mayoría de las personas creen. Lo hace difícil el no saber, o no aceptar,
que la misma Vida es Dios en acción y que su Voluntad ya impregna la Vida. Solo
hay que vivirla y no sufrirla.
La otra
parte de la frase es: “Así en la Tierra como en el Cielo”. ¿Dónde radica la
diferencia entre la Tierra y lo que la oración llama Cielo? El Cielo no es un
lugar, el Cielo es ese estado de conciencia en el que nos encontramos cuando no
tenemos materia, cuando no tenemos cuerpo, mientras que la Tierra es lo que
estamos viviendo, una existencia dentro de un cuerpo.
Cuando
pedimos que se haga la Voluntad de Dios tanto en la Tierra como en el Cielo,
¿Quiere decir que son distintas voluntades? No, es la misma Voluntad, lo que
existe en la vida terrenal, es lo mismo que existe al otro lado de la vida. Y
si los que están al otro lado de la vida de la materia viven una vida de paz,
de amor, de alegría, de felicidad, ¿Qué es lo que impide que a este lado no sea
lo mismo? Solo el pensamiento.
No es un
trabajo de Dios el que Su Voluntad sea la misma en la Tierra que en el Cielo,
solamente es nuestra propia voluntad que así sea.
Ya sabemos
que el amor, el perdón y la bendición, son las energías más poderosas que
existen. Quiero insistir hoy en la bendición porque la bendición es practicar
espiritualmente la bondad hacia otras personas, y la bondad es uno de los
atributos de Dios.
La energía que genera esta práctica
es tan poderosa que incrementa la energía del chakra cardiaco en tal medida que
permite percibir la sensación del Amor Divino, tanto en el emisor, la persona
que bendice, como en el receptor, la persona bendecida.
Hay gran poder en la
palabra bendición. Bendición significa:
-Pedir
el favor de Dios para alguna situación o condición.
-Desear
el bien a una persona o situación.
-Hacer
feliz o próspero.
-Alegrar,
glorificar y alabar.
Bendecir
significa desear y querer el bien ilimitado incondicionalmente, totalmente y
sin reserva alguna,para los demás y
para los acontecimientos de la vida.
Quien sea
bendecido es un ser privilegiado y consagrado. Bendecir significa invocar la
protección divina sobre alguien o sobre algo, pensar en la persona con profundo
reconocimiento, evocarla con gratitud y con amor. Significa además llamar a la
felicidad para que venga sobre la persona.
Podríamos sencillamente decir que
bendecir significa traer el bien a una situación, una condición o una persona.
Un simple "Dios te bendiga" expresado verbalmente, es la descarga del
Poder Infinito del Universo, ansioso y deseoso de envolver a la persona que
requiere de dicha bendición y a la persona que bendice.
Al
despertar, bendice tu día; bendice a la gente al cruzarte con ella por la
calle, en el autobús, en tu lugar de trabajo, bendice a todo el mundo. La paz
de tu bendición será la compañera y la luz de su camino. Mientras paseas,
bendice tu ciudad, bendice a los políticos, a los educadores, a los
barrenderos, a los sacerdotes y a las prostitutas; bendice a todo el mundo.
Cuando
alguien sea agresivo contigo, responde con una bendición silenciosa. Bendícelo
total y sinceramente, porque esas bendiciones son un escudo que te protege de
la ignorancia de sus maldades, y cambia de rumbo la flecha que te han
disparado.
Bendecirlo
todo, bendecir a todos, sin discriminación alguna, es la forma suprema de la bondad,
porque aquellos a los que bendices nunca sabrán de dónde vino aquel rayo de alegría
que cambió su día, y tú no sabrás hasta que punto cambiaste su vida.
Cuando
en tu jornada diaria surja algún suceso inesperado que te desconcierte y eche
por tierra tus planes, ya sea en el trabajo, en tu casa o en la calle, bendice,
porque es seguro que ese desconcierto no es más que una nueva lección de la
vida. Porque ese acontecimiento que te parece tan desagradable, de hecho es una
programación tuya para aprender la lección que corresponde es ese momento.
Cuando
veas a alguien que sufre y llora, o que da muestras de sentirse destrozado por
la vida, bendícelo, llénalo de Energía Divina.
Y
sobre todo no te olvides de bendecir a esa persona maravillosa, absolutamente
bella en su verdadera naturaleza y tan digna de amor, que eres tú.
Es imposible bendecir y juzgar al mismo
tiempo. Con un “Dios te bendiga”, puede ser suficiente, pero puedes dedicar un
poco más de tiempo después de tu meditación, aplicando la formula que te
presento a continuación:
-Levanta
las manos a la altura del pecho, con las palmas dirigidas al frente. Los brazos
cómodos al lado del cuerpo.
-Imagina
que llega una Luz Divina a tu chakra corona y desde allí baja hasta tu pecho, y
sale de tu corazón y de tus manos.
-Piensa
en un momento feliz que te haga revivir una emoción o sentimiento de alegría o
felicidad, (puede estar relacionado con cualquiera, o con cualquier situación).
-Siente
la emoción de ese momento feliz.
-Visualiza
a la persona que quieres bendecir delante de tí y repite en tu interior,
sintiendo esa energía que sale de tu corazón y de las palmas de tus manos:
-“Yo
te bendigo con paz, con amor, con alegría, con serenidad, con abundancia y
prosperidad......”. Bendice con todo lo bueno que deseas para esa persona, como
si fueras tu mismo”.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (27 de Junio de 2014)
Tres hombres se encuentran en el
campo y se preguntan: “¿Qué estás buscando?”.
El primer hombre dice: “Yo busco
Sabiduría”, para tener acceso a los grandes mensajes de los Maestros.
El segundo hombre dice: “Yo busco la Verdad”,
para que nadie obstaculice mi camino con mentiras o con trucos.
Y el tercer hombre dice: “Yo busco el
Amor”.
Los dos hombres le miran y entre
burlas le preguntan: ¿Por qué? Porque si encuentro el Amor solo las cosas
sublimes vendrán a mi camino, por lo tanto mi camino será más corto, y al
llegar, y al estar en frecuencia con el Amor, tendré acceso a las más grandes
enseñanzas de los Maestros.
No importa donde vayamos, el camino
siempre es el Amor.
Mensaje
canalizado de un Maestro Ascendido (25 de Junio de 2014)
La bondad humana es lo que mantiene
viva a toda la gente necesitada en el mundo, no solamente a la gente necesitada
de aspectos físicos, sino también a los necesitados de aspectos espirituales.
Cuando Vds. salgan a la calle, no
pidan que les traten con bondad, sean Vds. la bondad que quieren en el mundo.