El viaje del alma

El alma no tiene raza, no tiene religión, solo conoce el Amor y la Compasión.
Todos somos seres divinos, hace miles de años que lo sabemos, pero nos hemos olvidado y,
para volver a casa tenemos que recordar el camino. BRIAN WEISS




viernes, 2 de enero de 2026

Infierno, aceptación, voluntad


El infierno no existe, Antay. El único verdadero infierno no está después de la muerte. Es a este lado de la vida donde se puede encontrar el infierno, ya que el único, el auténtico y verdadero infierno no está después de la muerte, está ahora, en la vida. Está en la persona, está en su mente, pues es ella la que va llevando al ego por los vericuetos del pensamiento, de la emoción y del sentimiento. Es la mente la que, pensamiento a pensamiento, va desgranando ideas, creencias, desgracias, males, sufrimientos y torturas que hacen que la persona sufra un verdadero infierno.

Y son esos pensamientos, creencias, males y desgracias las que vive realmente el ego. El dolor del ser humano, el miedo, la ansiedad o la angustia, solo son un producto de su mente, porque nada está ocurriendo, solo es su apreciación. ¿Te parece poco infierno? Cuando el ser humano consiga mantener su mente en silencio habrá alcanzado la dicha.

Antay, —en el rostro de Ángel apareció un gesto de preocupación— y de la misma manera que no existe el infierno, no existe la suerte y las coincidencias tampoco. Todo está programado por nosotros antes de venir a la vida. Lo que no está programado es la reacción de cada persona ante esos acontecimientos programados. Y esa reacción depende totalmente del amor que la persona se tiene a sí misma.

Me costaba comprender su lógica. 

—Todo esto suena muy bien, Ángel, pero ¿cómo se consigue ese amor por uno mismo? 

—Con voluntad. Dejar de lado el peso de las expectativas ajenas y aprender a aceptarse. 

Del libro "Vivir ahora, vivir sin tiempo - Alfonso Vallejo

jueves, 1 de enero de 2026

Respiración de fuego

 


Respiración de Fuego

·      La respiración de fuego es rápida, rítmica y continua.

·      Es igual en la inhalación y en la exhalación, sin pausa entre ellas, (aproximadamente de 2 a 3 ciclos por segundo).

·      Se practica por las fosas nasales con la boca cerrada.

·      La respiración de fuego es impulsada desde el punto del ombligo y el plexo solar. Para exhalar el aire es expulsado poderosamente por la nariz al presionar el punto del ombligo y el plexo solar hacia la columna.

·      Para inhalar, los músculos abdominales superiores se relajan, el diafragma se extiende hacia abajo y la respiración parece entrar como parte de la relajación más que por esfuerzo.

·      El pecho permanece relajado y elevado ligeramente durante el ciclo de la respiración.

·      Cuando se realiza correctamente, no debe haber rigidez alguna en manos, pies, cara y abdomen.

·      Si al realizar esta respiración se siente un ligero mareo, se ha de tomar un descanso. El hormigueo, las sensaciones de desplazamiento y la ligereza son completamente normales, sólo se está ajustando el cuerpo a la nueva respiración y a la nueva estimulación de los nervios.

o   La concentración en el entrecejo ayuda a aliviar estas sensaciones.

o   A veces, estos síntomas son el resultado de la liberación de toxinas y otras sustancias químicas durante la respiración.

o   Los síntomas se pueden aliviar bebiendo mucha agua y cambiando la alimentación a una dieta ligera.

·      No se ha de realizar esta respiración durante la menstruación ni en el embarazo.

Beneficios de la respiración de fuego:

·      Libera depósitos y toxinas de los pulmones, membranas mucosas, venas y otras células.

·      Expande la capacidad pulmonar e incrementa la fuerza vital.

·      Fortalece el sistema nervioso para resistir el estrés.

·      Repara el equilibrio entre el sistema nervioso simpático y parasimpático.

·      Fortalece el chakra umbilical.

·      Incrementa la resistencia física y te prepara para actuar eficazmente.

·      Ajusta el campo psicoelectromagnético sutil del aura para que la sangre se energice.

·      Reduce los impulsos adictivos a las drogas, tabaco y malos alimentos.

·      Incrementa el reparto de oxígeno al cerebro, facilitando un estado mental inteligente, focalizado y neutral.

·      Estimula el sistema inmunológico y ayuda a prevenir muchas enfermedades.

·      Fomenta la sincronización de los biorritmos de los sistemas del cuerpo.