El
Amor es una Energía.
En
cambio, eso que los seres humanos solemos llamar “amor” es, en realidad, un
sentimiento: una emoción hecha de deseo, apego y proyecciones que movilizan una
energía capaz de agitar el chakra solar, creando esa sensación de mariposas
revoloteando en el estómago. Sin embargo, esas mariposas tarde o temprano dejan
de aletear. La energía del deseo se disipa, y lo que permanece es el apego, ese
vínculo que nos hace creer que seguimos junto a alguien porque lo amamos,
aunque a veces confesemos sin pudor que “el amor se ha acabado, pero queda el
cariño”.
No.
El Amor verdadero nunca se acaba; lo que ocurre es que, en muchos casos, nunca
estuvo allí. Lo que queda es apego, y el apego es algo que debemos aprender a
soltar, porque es la antítesis del Amor. Donde hay apego no puede haber Amor,
porque el Amor es libertad, es confianza, es respeto, es comprensión, es
tolerancia.
PERLAS PARA EL ALMA - Alfonso Vallejo

No hay comentarios:
Publicar un comentario