Como un
cuenco de agua, así es el alma; como un haz de luz que cae en el agua, son las
representaciones que el alma recibe.
Cuando
se agita el agua, parece que la luz se agite también; y si embargo no se agita.
EPICTETO
Un espacio sagrado para escuchar la voz interior y despertar la presencia que habita en ti.
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