El viaje del alma

El alma no tiene raza, no tiene religión, solo conoce el Amor y la Compasión.
Todos somos seres divinos, hace miles de años que lo sabemos, pero nos hemos olvidado y,
para volver a casa tenemos que recordar el camino. BRIAN WEISS




jueves, 14 de agosto de 2014

Educar con el ejemplo


El amor es para el niño lo que el sol para las flores.
No le basta pan:
Necesita caricias para ser bueno y para ser fuerte.
Concepción Arenal

El medio mejor para hacer buenos a los niños,
es hacerles felices.
Oscar Wilde
Señor, dame un corazón de niño
 y un gran coraje para vivir como adulto.
Santa Catalina de Siena
Quien levanta la mano a un niño,
está golpeando su alma,
está golpeando a Dios.
Hari Krishan Singh
            Recuerdo la llegada a la terapia de una pareja con su niño de dos años y medio como si fuera ahora, porque la mirada triste, la mirada de miedo, la mirada ansiosa de ese niño, como pidiendo ayuda, no se me va a olvidar en mucho tiempo.
            La razón de su visita era que con dos años y medio, el niño no hablaba, y lo traían para ver si podía hacer algo.
            Toqué al niño para ver que sentía, y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Estaba aterrorizado, era como si hubiera construido dentro de sí mismo una especie de burbuja en la que se refugiaba, aunque para nada se sentía seguro, porque era sujetado en brazos por los responsables de su miedo. Sus papas.
            Era normal que no hablara, lo extraño era que respirara. Cuando pregunté a los papas que pasaba, la mama, mirando al padre dijo: Bueno…… mi esposo le habla un poco fuerte.
            Era paralizante el miedo que sentía el niño, y les dije a los papas que sí, que le haría terapia, pero que el trabajo importante era el suyo, tenían que cambiar su actitud hacia el niño y darle amor.
          
               Un niño no es un adulto bajito, y no se le puede exigir al niño como si fuera un adulto. El niño tiene que jugar, porque ese es su aprendizaje. En cuanto a la enseñanza de los adultos hacia el niño, no hay que olvidar que el mejor aprendizaje es el ejemplo.
            Al niño se le ha de tratar con amor, con paciencia y perseverancia. Nada de gritos, nada de desesperarse, nada de represión física. Eso no quiere decir que no se le corrija y se le llame la atención.
            Hay que educar con tolerancia. Cuando los niños hacen algo que disgusta a los adultos, éstos suelen molestarse y actuar de manera impulsiva. Los adultos, por lo general, no sabemos expresar adecuadamente nuestros sentimientos. Es normal tener molestia o enojo, sobre todo si alguien ha hecho algo que pensamos es incorrecto o que ha violado alguna de las normas establecidas en el hogar o fuera de él; sin embargo, hay que saber expresar tales sentimientos. Primero debemos aprender a ser más tolerantes, la gente puede equivocarse y los niños también. Además, los adultos no tienen por qué tener siempre la verdad o la razón de las cosas. Educar con tolerancia significa adentrarse al mundo de los niños y respetarlo.
            Amor, ejemplo, tolerancia, perseverancia y paciencia, son las claves para educar y hacer felices a nuestros niños.
            

Regreso a Dios (Una vida de servicio)


El que no sirve para servir, no sirve para vivir.
Madre Teresa de Calcuta 

Esta entrada es una continuación de la anterior: Regreso a Dios (Una vida de virtud).
Vivir desde el alma para regresar a Dios requiere que a la vida de virtud se le añada una vida de servicio. ¿Qué es una vida de servicio? Los valores más importantes de la esencia humana son el esfuerzo desinteresado, el servicio y la lucha a favor de una sociedad mucho mejor y unos seres humanos superiores.
El servicio es el ejercicio de la caridad. Una actitud de servicio es reconocer en cada ser humano a una persona valiosa, a una persona de quien se puede aprender y a quien se puede ayudar, una actitud de servicio es mostrar interés por lo que le sucede a la otra persona, es la capacidad de entender que sienten las personas, es incluir en nuestra vida el hábito de ayudar antes de ser ayudados, al hábito de comprender antes de ser comprendidos, el arte de amar antes de ser amados.
Bien podemos recordar aquí la hermosa oración de San Francisco de Asís:
Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo la fe,
donde haya desesperación, ponga yo esperanza,
donde haya tinieblas, ponga yo luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.
Oh, Maestro, que yo no busque tanto ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar.
Porque es dando como se recibe,
es olvidando como se encuentra,
es perdonando como se es perdonado,
y muriendo se resucita a la vida eterna.
Cuando se desarrolla una actitud de servicio a los demás, se está intercambiando servicio por poder. El poder que se recibe es una influencia sobre las personas a las que has ayudado, que hace que te conviertas para ellas en un líder, quieren estar contigo, te vuelves importante para ellas, eres como un imán para esas personas, te necesitan, te consultan, te respetan.
 
La actitud de servicio va siempre unida a una actitud positiva, es por eso que las personas con actitud de servicio a los demás, son personas alegres, optimistas, que esperan siempre lo mejor de la vida.
Las personas con actitud de servicio son responsables de sus propias vidas, tienen el control de sus vidas a pesar de las circunstancias. No viven echándole la culpa a los demás de lo que les sucede.
Se puede reaccionar en forma positiva o negativa; las personas responsables de su propia vida eligen reaccionar en forma constructiva, no se dejan influenciar negativamente del ambiente. Son aquellas personas que deciden hacer lo que hay que hacer, a pesar de las circunstancias, y punto.
El servicio a los demás también es un signo de madurez. Las personas con actitud de servicio comprenden todos los beneficios que obtienen al comportarse de esta manera con las demás personas y descubren que es una filosofía de vida, un estilo de vida, el cual es un privilegio alcanzar. Servir a los demás solo se le es dado a los seres grandes.
De todo lo anterior podemos concluir que la actitud de servicio es una marca indeleble de la gente superior, del líder, de la gente iluminada, de las personas con personalidad magnética, del padre y la madre amorosos, del maestro comprometido con su profesión, del estudiante responsable, del empresario triunfador, del empleado  eficaz, es decir todo lo que cualquier persona puede desear: ¡una bendición divina! ¡un privilegio! Reservado solo para los seres superiores.
En 1888 Mahatma Gandhi fue a Inglaterra, donde estudió Derecho. Una vez iba caminando por una calle de Londres y fue sorprendido por un chaparrón de agua. Gandhi empezó a correr para huir de la lluvia y logró refugiarse debajo del alero de un lujoso hotel, ahí se quedó parado mientras pasaba el vendaval. A los pocos minutos apareció una lujosa limosina y de ella salió un magnate inglés, le bajaron las maletas y el coche fue conducido hasta el estacionamiento.
¡Oye tú!, cógeme las maletas, gritó el británico a Gandhi. Gandhi miró hacia los lados y hacia atrás para ver a quién se dirigía el magnate, ¡eh tú, hindú!, repitió el inglés con fuerza, ¡He dicho que me cojas las maletas!
Gandhi se dio cuenta de que era con él a quien hablaba el potentado, y entonces se acercó a cargarlas. El inglés le ordenó que lo siguiera hasta el cuarto piso; él subió por el ascensor y el hindú por las escaleras, porque en esa época los hindúes  eran considerados menos que los demás.
Una vez que Gandhi dejó las maletas en el sitio indicado, se dispuso a retirarse.
¡Mira tú, indio!, ¿Cuánto te debo?, dijo el magnate. Señor, usted no me debe nada, contestó Gandhi cortésmente.
¿Cuánto me vas a cobrar por subirme las maletas?,  insistió el hombre. Señor, repitió Gandhi, yo no voy a cobrarle nada.
¿Tú trabajas aquí?, ¿no? No señor, yo no trabajo aquí; yo estaba en la puerta esperando que dejara de llover para continuar mi camino.
Si tú no trabajas aquí, ¿por qué subiste las maletas? Porque usted me pidió que lo hiciera, y lo hice, dijo Gandhi.
¿Quién eres tú? Yo soy Mohandas Karamchand Gandhi, estudiante de Derecho de la India. Bien, bien... entonces, ¿Cuánto me vas a cobrar? Señor ya le dije, no le voy a cobrar nada y nunca pensé en cobrarle, dijo Gandhi.
Si tú no pensabas cobrarme nada por subirme las maletas, dijo nuevamente el inglés, entonces ¿por qué me la subiste? Señor, expresó el futuro Mahatma, yo le subí las maletas a usted por el inmenso placer que me causa el colaborar con los demás, por eso lo hice, porque para mí servir es un placer.

martes, 12 de agosto de 2014

No deben temer


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (12 de Agosto de 2014)        

 
No importa el daño que les puedan hacer, no importan los propósitos que la gente pueda tener tras sus intenciones, no importa la mala energía que pueda haber tras esas intenciones.
Dios es vuestra fortaleza, no deben temer.

Regreso a Dios (Una vida de virtud)


Recuerde esto.
Cuando las personas escogen el retirarse del fuego,
el fuego continua dando calor, pero ellos se enfrían.
Cuando las personas escogen alejarse de la luz,
la luz continua siendo brillante, pero ellos están en la oscuridad.
Esto es lo mismo que pasa cuando la gente se aleja de Dios.
                                                          San Agustín          

La humanidad, o mejor, para no ser catastrofista, una parte importante de ella, se encuentra separada de Dios, se encuentra sumergida en un sueño, se encuentra sumergida en el sueño de la vida, viviendo una ilusión, viviendo una fantasía, sin ser conscientes de su origen, sin ser conscientes del camino por el que han de transitar, sin ser conscientes de quienes son sus compañeros de viaje, sin ser conscientes de su equipaje, sin ser conscientes de su destino. Esa parte importante de la humanidad se encuentra dentro de una burbuja tratando de defender su espacio, a capa y espada, contra todo aquel o todo aquello que pueda suponer un peligro para la estabilidad de su burbuja.
            Al vivir separados de Dios los seres humanos buscan unirse a algo, y en su sueño calibran cual puede ser la unión más fructífera para ellos, cual la más cómoda, cual la menos dolorosa, cual la que les va a proporcionar una vida plena y feliz. Pero está claro que no lo consiguen, ya que si lo consiguieran su vida sería una vida sin dolor, una vida sin sufrimiento, y son muy pocas las personas que ante la pregunta de ¿Eres feliz? Contestan “si”, con una sonrisa que hace que sus ojos bailen al son de la música de esa felicidad que sienten. Del resto, unos contestan que “si, a ratos”, otros te responden con una perorata para demostrar que la felicidad no existe, otros te miran de manera extraña como no entendiendo la pregunta, o preguntándote a su vez ¿Cómo puedes preguntar semejante tontería?
¿Será entonces que no consiguen vivir esa vida que desean porque en su maquinación eligen una opción de unión equivocada? La respuesta es “si”. Los seres humanos buscan uniones desde una perspectiva errónea. El error consiste en que buscan las uniones, de cualquier tipo, para satisfacer algo que les atrae de manera inconsciente, el anhelo de paz, el anhelo de amor, el anhelo de felicidad y el anhelo de unión con Dios, que nace del alma. Buscan satisfacer ese anhelo en el exterior, lo buscan en el poder, en el dinero, en los estándares de belleza y moda. Y algo debe de fallar, porque nadie lo encuentra. Algunos parece que lo consiguen, pero no es definitivo, puede durar una temporada más o menos larga, pero al final se acaba y vuelve el sufrimiento.
El anhelo del alma no busca una satisfacción de un día,  de un mes, de un año y ni tan siquiera de una vida. El alma busca una satisfacción que tenga una duración igual a la suya, es decir que dure una eternidad.
No parece que nada caduco pueda durar una eternidad. Por lo tanto hay que buscar en otro lugar, hay que buscar otra opción que sea duradera, más que duradera, que sea eterna. Y  lo podemos encontrar en Alguien tan eterno como el alma, lo podemos encontrar en Su Propio Creador, lo podemos encontrar en Dios.
Nada puede apartar de Dios al espíritu humano. Por lo tanto, el primer trabajo para regresar a Dios es entendernos a nosotros mismos, y convertirnos en seres espirituales. Un ser espiritual es aquel que estando en el mundo, entiende que hay una razón de su estancia aquí, que esa razón es la unión con Dios y que para esa unión necesita vivir desde su alma.
Vivir desde el alma para regresar a Dios requiere cierta dosis de consciencia, de trabajo, de voluntad y de paciencia.
 
Hemos de vivir una vida de virtud. Pero ¿Qué es la virtud?, Para Platón, la virtud es “la perfección del alma”, y para Aristóteles la virtud es una "excelencia añadida a algo como perfección".
La virtud es un hábito, es un hábito mediante el cual potenciamos las cualidades del alma, (inclusividad, amor, alegría y felicidad, participación, soledad, indiferencia espiritual, impersonalidad, desapego, libertad, serenidad, calma interior, responsabilidad, sabiduría e intuición), y como todo hábito requiere un aprendizaje y una repetición; es decir, se requiere voluntad, por lo que bien podríamos decir que la virtud es una cualidad de la voluntad que, además, supone un bien para uno mismo y para los demás.
Los buenos hábitos, es decir, las virtudes, consiguen que se vaya estableciendo el dominio de la inteligencia en la vida del espíritu, es decir, es utilizar la inteligencia. Los vicios dispersan las fuerzas de la persona, mientras que las virtudes las concentran y las ponen al servicio del alma.
Una persona que es perezosa, que tiene el vicio de la pereza, puede fijarse,  propósitos estupendos, pero es incapaz de cumplirlos: su propósito resulta derrotado por la pereza, por la resistencia del cuerpo a moverse. ¡Es imprescindible la voluntad! Voluntad para meditar, voluntad para no juzgar, voluntad para vivir y ser feliz, voluntad para ser cada día mejor, voluntad para amar, voluntad para servir a los demás, voluntad……….., voluntad………., voluntad.
Una persona que tiene virtudes, es decir que tiene voluntad, es libre, es mucho más libre que la persona que no tiene ninguna virtud que es como una hoja movida por el viento. La persona con voluntad es capaz de hacer lo que quiere, cualquier cosa que decida, mientras que la otra es incapaz. La persona que no tiene virtudes, que no tiene voluntad, no decide por sí misma, sino que algo decide por ella.

sábado, 9 de agosto de 2014

La misión del ser humano


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (8 de Agosto de 2014)        

 
La misión principal del hombre es servir a los demás. El propósito más noble de su existencia es, en verdad, servir al prójimo.

El futuro son los niños


            Sabemos que cada pensamiento es energía, cada pensamiento es una forma de energía. Cuando un pensamiento es repetitivo, es tanta la energía que se va generando que esa forma de energía crece tanto que se genera lo que se denomina una entidad de pensamiento. La entidad de pensamiento llega a tener conciencia propia, es decir, que quiere vivir, descargándose en el cerebro de la persona para expresarse, casi de manera permanente. Cuando dos, tres, cien, mil, un millón o mil millones de personas tienen los mismos pensamientos, se genera lo que podríamos denominar el pensamiento social. Es decir, un pensamiento que es común a casi la totalidad de los miembros que componen dicha sociedad, porque no hemos de olvidar que cada sociedad esta formada por los miembros que conviven en dicha sociedad, que puede ser una comunidad, un pueblo, una ciudad, un país o, incluso un continente.
            De tal manera que cada sociedad, tiene sus “tics” determinados, sus costumbres, sus comportamientos y su idiosincrasia. Sin embargo, aunque cada sociedad tiene unas particularidades que la definen, hay algo que caracteriza, hoy día, a todas las sociedades, sean del norte o del sur, sean de oriente u occidente, sean ricas o pobres, sean del primer o del tercer mundo; y es su carencia de valores  y su materialismo. No hay ninguna sociedad en la que prime la igualdad, el amor, la ayuda o el servicio.
            Pues esa es la sociedad que dejamos cada vez que nos vamos de la vida. Pero, desgraciadamente, es también la sociedad que nos encontramos en nuestro retorno a la Tierra.
           

          No ayuda para nada la sociedad al ser humano en cada retorno de este a la materia, Antes bien, es un hándicap, ya que el ser humano que se separa del pensamiento social, y obviando los valores de la sociedad se dedica a buscar en su interior y se dedica al servicio, o está loco, o ha sido engañado, o le han hecho un lavado de cerebro.
            Con este panorama, hay que estar un poco loco para querer encarnar de nuevo, ya que el trabajo a realizar en la materia parece que se vuelve cada vez más difícil.
            Las personas que olvidándose de la sociedad, comienzan un camino distinto, a pesar del qué dirán, no parecen suficientes para que se realice el cambio de pensamiento social. La salvación serían los niños.
            Si todos los que buscamos algo distinto, los que buscamos el amor en nuestro interior, y la alegría, y la paz, y la felicidad, no permitiéramos que contaminaran a nuestros niños, o al menos a los niños con lo que tuviéramos un cierto ascendente, como hijos, sobrinos, nietos, alumnos, estos crecerían con un pensamiento distinto, con unas creencias distintas, con unos valores diferentes. Así, poco a poco, iría cambiando el pensamiento social, y es posible que al cabo de unas cuantas generaciones, en la venida a la Tierra, ya no sería considerado una locura buscar en nuestro interior, la propia sociedad lo propiciaría, y el trabajo de nuestro crecimiento, para alcanzar la tan deseada Iluminación, ya no sería un camino de espinas, sino que sería un camino sembrado de pétalos de flores.
 

Disfrutar la vida


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (6 de Agosto de 2014)        

 
La vida es un regalo divino, es un conjunto de experiencias y aprendizajes invaluables.
            Disfruten cada momento de su regalo porque ese momento no va a repetirse nunca.

martes, 5 de agosto de 2014

Luz y oscuridad en el Planeta


            No es esta una entrada para hablar del día y de la noche, sino para hablar de las Fuerzas de la Luz y de las fuerzas de la oscuridad.
            Las Fuerzas de la Luz son Grandes Seres Cósmicos, que residen en los planos más altos de la existencia. Su trabajo con la humanidad es ayudar al esclarecimiento de sus mentes, influyendo en las mentes de los servidores alineados con el Plan de Dios. Trabajan por intermedio de todos aquellos que realmente aman a sus semejantes. Ni tan siquiera ellos pueden llegar a las mentes de las personas egocéntricas y cerradas, ni tampoco a todos aquellos que por pertenecer a una determinada religión han cerrado sus mentes a otras creencias que no sean las de su fe determinada.
            Las fuerzas de la oscuridad existen. Los malignos existen y tienen tanto poder como el que puedan tener las Fuerzas de la Luz. Su meta es la destrucción de la humanidad, o al menos, mantener a esta bajo control para poder reinar abiertamente. Conseguir que los seres humanos vuelvan una y otra vez a la vida, sin haber avanzado ni un milímetro en su acercamiento a Dios, es también uno de sus objetivos. Y parece que lo hacen bastante bien.
            Las dos fuerzas conviven en la Tierra, con preponderancia de una u otra en lugares determinados del planeta, pero aunque la mayoría en un lugar determinado sea de uno u otro tipo, existen infiltrados de la fuerza contraria, de la misma manera que el Yin coexiste dentro del Yang y viceversa, así, hay Fuerzas de la Luz en la oscuridad y fuerzas oscuras en la Luz.
           
           La preponderancia de Luz u oscuridad la dan las personas con su evolución, con su desarrollo, con su cercanía o lejanía del Amor, con su materialismo, con su egoísmo, con su respeto, su espiritualidad, en resumen según sea su crecimiento. Son países de preponderancia de Luz todos los del primer mundo y algunas zonas aisladas del resto. Están muy mezcladas la Luz y la oscuridad en el segundo mundo. Y son países con preponderancia de oscuridad los del tercer mundo.
            Sin embargo, existen países en los que teniendo mayoría de habitantes de Luz, pueden estar regidos por dirigentes manipulados por la oscuridad. Como ejemplo nos valen algunos países en el primer mundo, que afectados por la crisis económica, propiciada por gentes manipuladas por la oscuridad, tienen dirigentes que con el pretexto de solucionar la crisis del país, han abocado a sus habitantes a la pobreza y a la pérdida de derechos. Esos habitantes ocupados en sus preocupaciones abandonan cualquier actividad que les acerque a Dios, llegando incluso a renegar de Él. Buen trabajo para la oscuridad, aunque disimulado por los grandes números del país.
            Vale, ya sabemos esto, y ahora ¿Qué? Es posible que alguien piense que no es para tanto, que además en la Era de Acuario esto va a terminar. No es así. Por el mero hecho de haber entrado en la Era de Acuario, no quiere decir que todo el mundo vaya a crecer y a evolucionar, no quiere decir que todo el mundo vaya a cambiar su vibración a la energía del Amor, no quiere decir nada, porque somos la humanidad la que ha de hacer el trabajo. Si, puede ser que la inclinación de la Tierra favorezca ciertas energías, pero el trabajo lo ha de realizar, de manera individual, cada ser humano.
            La humanidad se encuentra anclada en falsos valores y en un materialismo feroz, ya se han encargado las fuerzas de la oscuridad de que así sea. Para que estas fuerzas pierdan poder, para que surja un nuevo renacer, han de cambiar los valores al Amor, a la Unidad, a la Hermandad, al Servicio.
            Mientras tanto, los cantos de sirena, de más dinero, de más poder, de más sexo, de más fiesta y de más alcohol van a seguir arrastrando a la humanidad a su propia destrucción como seres divinos.
            Es momento de abrir definitivamente los ojos, es momento de abrir definitivamente el corazón, es momento de entender que eres un alma, es momento de vivir para la Divinidad. Es momento de ofrecer tu vida a Dios. Ofrecer la vida a Dios no es hacerse cura o monja, no. Ofrecer la vida a Dios es dejar que la vida fluya a través de ti, sin componendas mentales; es dejar que la vida transcurra según el Plan Divino, sin forzar acontecimientos para que la vida sea lo que a ti te gustaría que fuera. Cuando consigues eso, te cambia la vida, porque Dios, al que has ofrecido tu vida, con tus problemas, con tus dudas, con tus miedos, se encarga de que comiences a vivir la vida que necesitas vivir, no la que tu crees querer vivir, no la que las fuerzas de la oscuridad quieren que vivas.

Regreso a Dios


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (4 de Agosto de 2014)        

 
Dios no mide cuánto rezan ni cuánta devoción ponen en la misa, ni cuánto de limosna ponen.

Él solo quiere que encuentren el camino de regreso hacia Él. Su Amor es puro, grande y simple a la vez.

lunes, 4 de agosto de 2014

Y a mi que más me da


            ¿Qué va a decir la gente si sales a la calle con esa pinta?, ¡Ya sabes que tu padre quiere que seas ingeniero!, ¡La pareja con la que sales no es la adecuada para ti y no nos gusta!, ¡Qué vergüenza, un hijo mío separado! Puedes seguir añadiendo frases que seguro te han dicho, o que tú has dicho, o que has escuchado en múltiples ocasiones.
            Vivir de la opinión de los demás es una de las mayores causas de sufrimiento en los seres humanos, porque por mucho que se haga por satisfacer al resto del mundo, siempre va a haber alguien que no esté de acuerdo con tu conducta, con tus pensamientos, con tus palabras, o con tu manera de respirar, es igual, lo importante es opinar y criticar.
            Y ¡Qué más da! Que critiquen. Qué sabe nadie de tus razones, de tus emociones, de tus sueños, de tus pensamientos, de tus creencias, de tus deseos, de tus anhelos más íntimos, de tus frustraciones o de tus miedos.
          
            Cada ser humano tiene un camino que recorrer, el suyo propio, cada ser humano tiene que vivir su propia vida, cada ser humano tiene que experimentar en carne propia, cada ser humano tiene que adquirir el conocimiento que le corresponde para su alma, cada ser humano ha de vivir su propia experiencia.
            Lo que pueda pensar o decir el resto del mundo no debería de ser más que una pequeña anécdota que añadir en el margen de una página en el libro de la vida, una anécdota que no puede, ni debe, interferir en la propia vida.
            El mundo está lleno de personas frustradas, tristes e infelices que lo único que pretenden es conseguir que el resto del mundo sea tan infeliz y viva con tanta tristeza y frustración como la suya. Su deporte: Juzgar, criticar, opinar: Yo opino que…………, yo creo que lo que tendrías que hacer es…………., parece mentira que fulanito haga…………, no tienes razón en nada de lo que dices……….., hay que ver como viste………, no sé cómo no le da vergüenza………, lo mejor para ti sería………, vaya amigo que se ha echado……….
            ¿Quién ha dicho a nadie que su misión en esta vida sea ejercer de juez, ejercer de crítico, o ejercer de comentarista de la vida del resto del mundo?,  posiblemente nadie, y sin embargo, existen muy pocas conversaciones en las que no se juzgue a alguien, o no se le critique, o no se opine sobre lo que sería mejor para la vida de esa persona.
            Los pensamientos y las creencias de cada uno, ¿Por qué han de ser aplicables al resto del mundo? Los pensamientos y las creencias de las personas no son más que una manifestación de su nivel de evolución, no son más que una manifestación de su carácter, no son más que una falta de respeto, y en ningún caso sirven para ninguna otra persona, porque cada persona está en un nivel de evolución determinado, cada persona vive una circunstancia específica en su vida, distinta a cualquier otra.
            Vivir pendiente del exterior, vivir pendiente de los juicios y de las opiniones de los demás, es poner la vida en sus manos, es entregarles el poder. Qué más da. Por mucho que digan tú no vas a ser ni más alto, ni más bajo, ni más listo, ni más tonto, ni más rico, ni más pobre.
            Así que ante la opinión de los demás puedes repetirles: ¡Y a mí que más me da!
 

La sabiduría del alma


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (2 de Agosto de 2014)        

 
El alma conoce caminos que la mente desconoce. No es necesario preguntarle a Dios: ¿Qué voy a hacer?, ¿Qué camino debo tomar?, ¿Cuál es mi misión en la vida? El alma lo conoce desde siempre.

domingo, 3 de agosto de 2014

La separación de Dios causa de enfermedad


            Las causas de la enfermedad parecen múltiples y variadas, sin embargo, cuando se trata con ellas, tratando de llegar a la causa, para sanar esta en lugar de trabajar con los efectos, se descubre que ni son tantas las causas, ni, por supuesto, tan variadas.
            En el caso de un problema físico, parece normal que una persona enferma no se encuentre en su mejor momento emocional, y eso es lo que aparece en la consulta inmediatamente después de conocer el problema por el que la persona acude a terapia. Pero no debe terminar aquí la primera entrevista. Después de conocer el problema físico, y las secuelas emocionales que ese problema está generando, si se empiezan a desgranar un “porqué” tras otro, para tratar de descubrir la causa inicial del problema, se llega, casi siempre, a una causa emocional, que parece primera, pero que tampoco lo es.
            En el caso de problemas emocionales, hay un paso menos que dar, nos ahorramos el salto desde el problema físico, pero también deben existir los “porqués”, para llegar a eso que puede parecer una primera causa.
            Eso que parecen primeras causas, son casi todas cortadas por el mismo patrón: Infelicidad y miedos, o lo que es lo mismo falta de amor.
            Los seres humanos vivimos de pensamientos. Aunque algunas personas crean que esa es la única y más acertada manera de vivir. A mí me han llegado a decir que lo verdaderamente importante en la vida es mantener vivo el pensamiento porque es una demostración de que estamos vivos. Ante este razonamiento, me calle discretamente, pero casi dando la extremaunción a esa persona, porque para mí, su creencia es la demostración de estar muerto, de vivir un sueño, de vivir una fantasía.
            No solemos vivir la realidad, vivimos la realidad generada por nuestros pensamientos. Y esa realidad que generan los pensamientos es como un agujero que hay que llenar, ya que los pensamientos hacen que cada día necesitemos más: más amor, más dinero, más poder, más de todo. La mente nunca se conforma con lo que tiene.
            Y ¿Dónde buscamos todo eso?, en el exterior, Y ¿Qué pasa si no lo conseguimos?, no hace falta que lo explique, cada uno de los que os asomáis a esta ventana sabéis el estado de frustración que genera la no consecución de los deseos. Ya sabemos que cada pensamiento, que cada sentimiento y que cada emoción es energía. ¿Qué clase de energía generamos en el estado de preocupación, de frustración, de carencia, de infelicidad o de miedos, solo por citar algunos? Basura. Generamos basura. Basura con la que estamos alimentando a nuestros chakras y a nuestro cuerpo físico. Y nosotros somos la energía de nuestros chakras.
 

          
            Todo lo que buscamos en el exterior, todo el vacio que queremos llenar solo es debido al ansia del alma por lo Divino, al ansia del alma por la unión con Dios. La auténtica carencia es vivir separados de Dios, pero nadie en nuestras miles de vidas nos lo ha hecho saber, y tratamos de paliar ese vacío con lo que la sociedad con la que nos encontramos al nacer nos enseña.
            Curiosamente, la sociedad que nos encontramos es prácticamente la misma que dejamos en nuestra vida anterior, y en la otra, y en la otra. ¿Qué pasaría si obviáramos lo que nos enseña la sociedad, papas, maestros y guías religiosos incluidos? Pues que buscaríamos a Dios en lugar de buscar sucedáneos, buscaríamos a Dios en lugar de buscar poder, o fama, o gloria, o dinero.
            Reencontrarnos con Dios es reencontrar la paz, es vivir el amor, es disfrutar la felicidad, es sentir la salud plena.
            Bien podríamos decir que la primera causa de la enfermedad no es un gen pernicioso que se ha expresado, ni la basura generada por nuestros estados emocionales, ni tan siquiera los pensamientos o las causas kármicas que devienen de vidas anteriores. La separación de Dios es, en buena parte, responsable de nuestras enfermedades, por no decir la única.
            Ya sé que con este razonamiento, los santos deberían de haber gozado de buena salud, cuando son muchos los casos de santos que han vivido vidas de postración debido a la enfermedad. Este sería material para otro post. A muchos santos se les ha olvidado que vivían en un cuerpo. Hemos de tener el corazón y la cabeza con Dios, pero los pies han de estar bien arraigados a la Tierra. Todo el trabajo que hemos de hacer lo hemos de hacer en el cuerpo.
            Por cierto, para encontrar a Dios no hay que viajar muy lejos, solo hay que vivir desde el corazón. Y para acercarte a tu corazón medita. Medita con la misma asiduidad que desayunas, o almuerzas o cenas. Haz de la meditación una rutina diaria.            

Dios Causa Primera


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (1 de Agosto de 2014)        

 
La necesidad de Dios es primordial, es como respirar, es entender que Dios está en todo y en todos, y que por Él existen todas las cosas porque Él es la Causa Primera.

sábado, 2 de agosto de 2014

Reflexiones sobre el camino hacia la Verdad


Dice el Maestro en el mensaje anterior: “El camino hacia la Verdad Divina es el mismo camino que hay desde el hombre hacia su corazón”. Pero, ¿Cuántos seres humanos han realizado ese camino?, ¿Cuántos lo están caminando?, ¿Cuántos han llegado al corazón? No parece observando el mundo que sean muchos los que lo hagan.
Por lo tanto, si no son muchos los que han recorrido ese camino, o que lo estén recorriendo, quiere decir que no son muchos los seres humanos que realmente conozcan la Verdad Divina, que no son muchos los que viven el Amor, que no son muchos los que ven a los demás como si fueran ellos mismos.
Y ¿Dónde buscamos entonces la Verdad?, porque lo que sí está claro es que los seres humanos buscamos, con más o menos acierto, la unidad con lo Divino, buscamos la paz, buscamos el amor, buscamos la Verdad.
La mayoría de las personas buscan la Verdad en las múltiples, variadas y variopintas religiones. Sin embargo, no parece que la encuentren, porque cada religión vende su verdad, y ninguna de esas verdades, es claro que no puede ser la Verdad. La Verdad es una, es clara, sin matices, sin distorsiones, sin calificar nada como bueno o como malo, porque la Verdad Es.
Las personas que se han dado cuenta de que con la religión no van a llegar a ningún punto en concreto, ni van a conocer prácticamente nada, buscan en otros lugares, como son libros, cursos o filosofías. Y aunque son tantos, tan variados y tan variopintos como las religiones, si parece que algunos se acercan algo más. Al menos hablan de viajar desde la mente al corazón.
 
Lo difícil es llegar al corazón. No conocemos muy bien el camino, ya que acostumbrados a vivir en la mente, solo conocemos lo que ella nos presenta, que en la inmensa mayoría de las personas es el miedo. Por lo tanto hemos de realizar el viaje a nuestro interior a través de lo conocido, a través del miedo. Cuando hacemos eso, el miedo empieza a desaparecer, de la misma manera que desaparece la oscuridad cuando accionamos el interruptor de la luz. Si cuando hay oscuridad no luchamos contra ella y lo único que hacemos es dar la luz, con el miedo hemos de hacer lo mismo, no luchar contra él, sino solamente activar el amor.
Amor significa aceptación. Aceptación de uno mismo tal cual es, aceptación de los demás tal como son, sin juzgar nada. La vida, las personas, los acontecimientos, son como son y no hemos de tener ningún interés en como deberían ser, en como tendrían que ser, o en como pensamos nosotros que han de ser.
Así nos acercaremos al corazón, ya que el instrumento del amor es el corazón, y el corazón está interesado en todo lo que es, solo en lo que es, no en lo que se juzga como bueno o como malo. Si nos abrimos a vivir desde el corazón, comenzaremos a entender y a vivir la Verdad, comenzando a aceptarnos a nosotros y a los demás tal como somos, sin más.
La Verdad es muy simple. Somos seres divinos, todos somos lo mismo, todos somos hermanos.

El camino hacia la Verdad


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (30 de Julio de 2014)        

 
El camino hacia la Verdad Divina es el mismo camino que hay desde el hombre hacia su corazón.

martes, 29 de julio de 2014

Y eso que somos hijos de Dios


            De la misma manera que una golondrina no hace verano, una bandera o unos accidentes geográficos no hacen ni pueblo, ni ciudad, ni provincia, ni región, ni país, ni continente, ni por supuesto el mundo.
            Todo eso lo hacen las personas. Un mundo sin personas, no sería nada, aunque el mundo que nos hemos dado no es que sea mucho más que nada. Vivimos en un mundo de desigualdad, desiguales por raza, por creencia, por sexo; vivimos en un mundo en que no todos tienen las mismas oportunidades de acceso a las riquezas del planeta, de acceso a la alimentación, de acceso a la sanidad, de acceso a la cultura, de acceso a la educación, vivimos en un mundo en el que no nos alegramos por la felicidad de otro ser humano, muchos ante esto pueden criticar: ”A saber como lo ha logrado”; vivimos en un mundo de mentiras, un mundo deshonesto, un mundo sin respeto.
            Si alguien cree que exagero, que vea las noticias tres días seguidos. La masacre, el genocidio del pueblo palestino, lo están generando algunos que se denominan  seres humanos, con la anuencia de otros seres humanos; las guerras y/o conflictos de algún tipo, (guerra civil, drogas, inseguridad, dictaduras, religión, separatismo, etc.), en países como Siria, Afganistán, Irak, Venezuela, Méjico, Somalia, Ucrania, Egipto, Corea, Colombia, solo por nombrar los más representativos, las generan los seres humanos; los asesinatos, los robos, las violaciones, los provocan los seres humanos; la hambruna de ochocientos cincuenta millones de personas, siendo aun más dramática en países como Somalia, Etiopia, Yibuti, Kenia o Uganda, son responsabilidad de los seres humanos; la extrema pobreza que convive con la extrema riqueza en países de América Latina, es responsabilidad de los seres humanos. Podría escribir horas y horas sobre la desigualdad en el mundo, pero parecen suficientes ejemplos.
 
            Lo más dramático, es que todo esto es provocado por los hijos de Dios. La esencia de todos los seres humanos, es divina. ¿Para qué nos vale a los seres humanos nuestra divinidad?, ¿Para asesinar en nombre de Dios?, ¿Para mutilar a las niñas en su nombre?, ¿Para discriminar a las mujeres, a los homosexuales, a los divorciados, por mandato de Dios?, ¿Para condenar sin compasión al fuego eterno? Los seres humanos somos más alimañas con nuestros hermanos que los propios animales.
            Es cierto que la vida humana no es más que un tránsito muy cortito, pero en ese tránsito, el sufrimiento que nos provocamos a nosotros mismos, y los unos a los otros es de una dureza extrema.
            ¿No creéis que es momento de actuar y de vivir desde el corazón?, ¿No creéis que es momento de dejar de vivir desde nuestras mentes enfermizas?, ¿No creéis que  es momento de dejar de vivir desde la maquinación y desde el engaño? Es momento de vivir la honestidad, es momento de entregarse, es momento de respetar, es momento de servir, es momento de recibir, es momento de la felicidad.
Si pudiéramos meter la cabeza por un agujerito del cielo, para que pudiéramos ver nuestra verdadera grandeza, nuestra verdadera divinidad, no volveríamos después de esa visión al derroche de vida que llevamos en la actualidad, y empezaríamos a vivir una vida plena y total, sin los condicionamientos que nos ponemos ahora, sin miedo.
Nuestro objetivo sólo debería ser: Transformar el sufrimiento en Amor, transformar la tristeza en alegría, transformar la pobreza en abundancia, transformar el egoísmo en servicio a los demás.
Aunque el mundo es un desastre, es posible mejorarlo. Un mundo más equitativo, un mundo en el que no importe ni el lugar de nacimiento, ni la raza, ni las creencias, ni el sexo. Un mundo en el que todos sus habitantes tengan las mismas oportunidades de acceso a las riquezas del planeta, a la educación, a la sanidad. Un mundo en el que todos sintamos alegría por ver la felicidad de otro ser humano, un mundo en el que sintamos a nuestro prójimo como nuestro hermano.
Podemos, si queremos, crear un mundo lleno de Amor. Cambiando una persona se puede cambiar el mundo, porque conseguirá que cambie su entorno.
 
 
 

domingo, 27 de julio de 2014

Caridad


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (26 de Julio de 2014)        

 
La caridad es la llave que abre todas las puertas, no hay ninguna posibilidad de error si se ayuda a quien lo necesita, o si se ayuda al que nos lo requiere.
Si hay alguna forma de tratar a todas las personas que viven a nuestro alrededor, es esa, la caridad.

Somos perfectos


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (25 de Julio de 2014)        

 
La perfección del Universo se manifiesta en cada partícula de su existencia.
Al ser cierto esto, no podemos negar nuestra propia perfección porque todos somos parte de Lo Mismo.

sábado, 26 de julio de 2014

Déjame vivir mi vida


            ¿Por qué será que casi todo el mundo se cree en posesión de la verdad, y piensan que todos aquellos que no sigan su verdad están equivocados?,  ¿Por qué será que casi todo el mundo nos ofrece la fórmula de la felicidad, aunque ellos no sean felices?, ¿Por qué será que muchísimos padres creen que sus hijos son una extensión de ellos mismos, o la cura de sus frustraciones?
            A los seres humanos se nos olvida, o sencillamente desconocemos, que el mejor aprendizaje es el que deviene del ejemplo. Se nos olvida también que cada uno de nosotros viene a la vida con una tarea determinada y que de poco sirven los sermones que otro nos pueda regalar, ya que es muy posible que su tarea sea completamente distinta a la nuestra, y su enseñanza sea para nosotros como el agua de la ducha, que resbala sin entrar en el interior. Se nos olvida también que de nada vale que quieran hacernos cambiar, porque nadie cambia si la misma persona no ha decidido hacerlo.
          
  Si Dios, que es nuestro Creador, que conoce a la perfección nuestro carácter, nuestras debilidades, nuestras aficiones, nuestras fortalezas, nuestros vicios y nuestras virtudes, y que conociendo además cual es nuestro aprendizaje y nuestro destino, nos permite total y absoluta libertad, sin inmiscuirse, ni poco ni mucho, en nuestra vida, ¿Por qué los seres humanos que no conocemos absolutamente nada del resto del mundo, pretendemos aleccionarle para que cambie su vida, nos permitimos juzgarle por sus acciones, y le pronosticamos mil y una desgracia si no sigue nuestros consejos?
            Si alguien quiere enseñar a vivir de una manera determinada porque considera que es la mejor, lo que puede hacer es vivir esa vida el mismo, y así los que están a su alrededor podrán valorar si esa es la vida que ellos necesitan y quieren vivir o no.
El respeto que es la consideración de que alguien tiene un valor por sí mismo, no es la moneda de cambio habitual en las relaciones entre las personas, y de esta manera es imposible no solo enseñar, sino que ni tan siquiera pueden conseguir atención.
Es mejor que cada uno viva su vida, sin inmiscuirse en la vida de los demás, respetando totalmente la manera de vivir de los que le rodean.

jueves, 24 de julio de 2014

Providencia Divina


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (23 de Julio de 2014)        

 
No se angustien ni renieguen por lo que no tienen, por lo que les falta.
            Dios va a darles lo que necesitan, cuando lo necesiten, en la manera en que lo requieran. La Providencia nunca va a fallarles.

martes, 22 de julio de 2014

Acceder al conocimiento del Universo


Mensaje canalizado de un Maestro Ascendido (21 de Julio de 2014)        



Todo el conocimiento del Universo está en el Corazón de Dios. Para acceder a ese conocimiento no es necesario que luchemos por él o que pasemos por alguna prueba. Sólo basta tener la voluntad de escuchar lo que Él nos quiera decir, en voz baja, al oído, en un susurro.