El viaje del alma

El alma no tiene raza, no tiene religión, solo conoce el Amor y la Compasión.
Todos somos seres divinos, hace miles de años que lo sabemos, pero nos hemos olvidado y,
para volver a casa tenemos que recordar el camino. BRIAN WEISS




jueves, 17 de noviembre de 2022

Todo es conciencia

 


Miércoles 16 de noviembre 2022

 

Esta mañana he disfrutado de otra ducha tonta. Una ducha de esas en las que más parece que me ducho con ideas que con agua.

Hoy iba sobre la conciencia. Y podría resumir la ducha en tres palabras “todo es conciencia”

Todo es conciencia. Todo es para cada persona, tal como lo piensa y lo siente. Todo está en su conciencia.

La conciencia es el factor común de todas las experiencias. Puedo sentir que yo solo “estoy”, que sólo “estoy, simplemente, presente”, que no está pasando realmente nada, que todo es producto de mi conciencia.

Puedo observar que todo empieza y acaba en mi conciencia que ahora mismo está presente. Los coches que pasan, la Tierra girando alrededor del Sol, una guerra al otro lado del mundo, mis pensamientos. Todo se desarrolla en mi conciencia, en este instante, ahora.

    Pero mi conciencia no siempre está presente. Si yo me desmayo o me duermo, para mi no existen ni los coches pasando, ni la tierra girando, ni las guerras, ni el pensamiento. Es como si me hubiera muerto. Para mí no existe nada de eso, mejor dicho, para mí no existe nada. Y si no existe para mí, ¿seguirán pasando los coches? ¿seguirá girando la Tierra? ¿seguirán las guerras?

Lo sé, son preguntas de babau y la respuesta es clara. Si, todo sigue pasando. Pero, quiero ir un poco más allá. Aunque siga pasando todo eso, a mí ¿qué más me da si no me entero?

Pero…, ¿cómo se yo, realmente, que todo eso sigue pasando?, ¿por lo que me cuentan? Y ¿cómo sé que lo que me cuentan es lo que está pasando realmente?, ¿cómo sé que mi conciencia y mi percepción son similares a las de otra persona? Si fuera así, todos seriamos prácticamente iguales, tendríamos los mismos coches, votaríamos al mismo partido, etc., etc., y no pasa. Y si eso no pasa, ¿por qué ha de pasar que dos personas, con distintos estados de conciencia, sean conscientes, al cien por cien, de la misma percepción?

Pero mi conciencia tampoco está presente en otros momentos, en los que no me he desmayado, y ni tan siquiera duermo. Mi conciencia no está presente cuando me dejo llevar por la ira, por la indignación, por la rabia, por el odio, por el miedo, por el rencor, por el enojo, por la irritación, por el resentimiento, por la envidia, por un deseo incumplido, etc., etc., etc. En esos momentos, no soy más que un animal siguiendo mis instintos, en esos momentos dejo de ser persona, en esos momentos dejo de ser consciente, sencillamente, dejo de vivir como ser humano consciente. Se me ha escapado un espacio de vida y, lo malo de esto es que, tendré que repetir ese espacio en otra vida o en otro momento en el que tendré que pagar esa inconsciencia. Lo digo por el karma que puedo generar con la otra persona que ha sido el blanco de mi ira.

Pero mi conciencia, es más. Es mi aspecto físico, es mi sufrimiento, son mis penas y mis alegrías, son todas mis emociones, todo eso también es conciencia, también lo son mis pensamientos. ¿Qué pasaría si apartara la conciencia de todo eso?, ¿qué pasaría si mi conciencia estuviera siempre centrada en mi respiración, por ejemplo? Yo creo que lo que pasaría en que no tendría conciencia de mi aspecto físico, pasaría que no tendría sufrimiento, ni penas, ni alegrías, ni emociones, porque sólo habría respiración, que es donde tengo centrada mi conciencia.

Y si no tengo, por ejemplo, conciencia de mi cuerpo físico, ¿qué pasaría? Pues pasaría que no le daría poder a ninguna sensación de mi cuerpo: No habría cansancio, no habría dolor.

En los aspectos emocionales, ya está claro que todo depende solamente de nuestro pensamiento, de nuestra conciencia, pero ¿cómo afecta la conciencia físicamente? ¿Podríamos llegar más allá, como, por ejemplo, influir en el aspecto de nuestro propio cuerpo? Las células del cuerpo están muriendo y naciendo de manera permanente, y las que van naciendo, lo van haciendo con la información de la célula madre: aspecto, enfermedad, etc. Pero la información de la célula madre no es más que nuestra propia conciencia, ¿qué pasaría si apartamos la conciencia de nuestro propio aspecto?, ¿nacerían las nuevas células con la misma información que cuando fueron creadas, es decir, sanas, con la información de la Conciencia Divina, o con la información actual de la conciencia social?

          ¿Solo seré un babau o me estaré volviendo loco?

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